Policía
Bestial crimen
El Sol de Puebla
20 de noviembre de 2008

Joel Árcega

Comerciante de Zacatlán es brutalmente asesinada de un golpe en la cabeza, después su o sus verdugos la ataron con alambre de pies y manos y envuelta en una cobija la arrojaron a la cisterna de su propia vivienda para tratar de ocultar -al menos una semana- su atroz crimen.

Así el día de ayer, fue descubierto el cadáver de quien en vida respondiera al nombre de Esther Huerta García, de 60 años de edad, quien tenía su domicilio en carretera Interserrana número 100 en el barrio de Ayehualulco, Zacatlán.

De acuerdo a versiones oficiales se supo que la hoy occisa se encontraba en el interior de la cisterna de su casa, sus familiares, quienes la descubrieron, pensaron al principio que había sido un accidente, pero al sacarla, se dieron cuenta que tenía los pies y manos amarradas con alambre y que el cuerpo estaba envuelto en una cobija.

Ayer por la tarde, las autoridades ministeriales determinaron con la necropsia que le practicaron al cadáver, que tenía un golpe en la parte frontal de la cabeza, el cual le propinaron con un objeto contundente -es la única lesión que presenta-, el cual seguramente fue el que acabó con su existencia y luego fue arrojada a la cisterna para ocultar el cuerpo del delito.

Por los datos que recabó el agente del Ministerio Público, se indicó que la sexagenaria era comerciante, originaria de la ciudad de México y sus vecinos declararon que no la veían desde hace aproximadamente 8 días. Además, la mujer era soltera y vivía sola.

Hasta el momento se ignoran las causas que desencadenaron en su artero asesinato, aunque una de las líneas a investigar por parte de la Policía Judicial es la del robo, sin descartar otro móvil.

Los hechos están asentados bajo la averiguación previa número 810/2008/Zacatlán, por homicidio doloso.