/ miércoles 29 de mayo de 2024

A Puerta Cerrada / La ruptura en Cholula que le pega a Roxana Luna

En San Pedro Cholula han ocurrido situaciones desafortunadas para el PAN, acontecimientos que tienen a este partido contra la pared y muy cerca de perder la elección de presidenta municipal en la que lleva como candidata, junto con el PRI y el PRD, a la perredista Roxana Luna Porquillo.

Al principio de la contienda electoral, la alcaldesa Paola Angón Silva, de extracción panista, decidió apoyar las aspiraciones del candidato a la alcaldía de Movimiento Ciudadano, Oscar Isauro López Romero, y así lo hizo.

Pero después, en la segunda mitad del proceso y hasta el día de hoy, cambió de apuesta para sumarse –en silencio– a la campaña de Tonantzin Fernández Díaz, la aspirante postulada por Morena y la 4T.

Las versiones que daban cuenta de las traiciones de Angón Silva al partido que la hizo candidata en el año 2021 habían sido expresadas sin estridencia, a manera de cotilleo nada más, hasta este lunes, cuando Luna Porquillo reventó y acusó la actuación política de la presidenta municipal que, en teoría, tendría que estar de su lado.

Vista esto podría parecer un disparate político lo que ocurre allá en el municipio del estado más apreciado por el turismo internacional, pero la crisis que enfrenta el PAN tiene un origen muy claro, que hacía altamente previsible lo que hoy ocurre.

Todo comenzó tres años atrás, en 2021, cuando Genoveva Huerta Villegas era presidenta del Comité Directivo Estatal del PAN y Eduardo Alcántara Montiel su asesor de cabecera.

Huerta y Alcántara hicieron candidata a Paola Angón, madre de María Fernanda de la Barreda Angón, entonces novia del asesor de la dirigente del PAN y hoy su esposa, además de candidata a diputada local de la coalición oficialista Sigamos Haciendo Historia.

A finales de ese mismo año, Augusta Díaz de Rivera (de Eduardo Rivera Pérez) le ganó la dirigencia del partido a Genoveva Huerta (herencia del morenovallismo) y la excluyó de todas las decisiones al interior del PAN, igual que a Eduardo Alcántara, que se quedaron solo con la diputación federal, ella, y la diputación local, él.

Instalada en el ayuntamiento, después de ganar la elección, Paola Angón compró el pleito de sus “padrinos” con los nuevos dueños del partido y se dispuso a seguir las órdenes que estos le dieron, pero principalmente las que salieron de los planes y las estrategias de Alcántara, ya convertido en su yerno.

Eso hizo que la alcaldesa cholulteca tuviese una muy mala relación no solo con Augusta Díaz de Rivera, a quien nunca reconoció como su presidenta, sino también con Eduardo Rivera, el verdadero líder del blanquiazul y pieza fundamental en la futura selección de candidatos a puestos de elección popular, la de 2024.

Con la frialdad y el encono imperante en la relación, con Genoveva Huerta arrinconada a la posibilidad única de buscar su reelección y Eduardo Alcántara expulsado del partido por acusaciones de acoso y violencia política de género, llegada la fase preelectoral, la dirigente panista le negó al grupo las exigencias demandadas.

En un inicio la dupla Alcántara-Angón pidió una nueva postulación de la presidenta municipal para que intentara reelegirse, pero fue rechazada debido a la mala evaluación de los cholultecas a su gobierno.

Luego Alcántara maniobró para tratar de que la candidata fuese su esposa, entonces presidenta del DIF municipal, María Fernanda de la Barreda, en representación del grupo, lo que tampoco consiguió.

La dirigencia del PAN y Eduardo Rivera prefirieron respaldar a Roxana Luna, perredista, como candidata de la coalición.

Eso desembocó en dos sucesos recientes: De la Barreda renunció al PAN para irse a la 4T –por mediación de Alcántara– y Angón le dio la espalda a Luna para cobrarle factura a quienes no le dieron boleto para buscar la reelección.

Angón apostó primero por el emecista Isauro López, pero la oferta de no tener complicaciones futuras con la revisión de sus cuentas le resultó conveniente para ir en la recta final con Tonantzin Fernández.

Ayer por la tarde Angón no llegó a la cita emplazada por Díaz de Rivera, por lo que se puede entender que no habrá reversa en la fractura.

Mientras tanto, Roxana Luna padece las consecuencias.

@jorgerdzc

En San Pedro Cholula han ocurrido situaciones desafortunadas para el PAN, acontecimientos que tienen a este partido contra la pared y muy cerca de perder la elección de presidenta municipal en la que lleva como candidata, junto con el PRI y el PRD, a la perredista Roxana Luna Porquillo.

Al principio de la contienda electoral, la alcaldesa Paola Angón Silva, de extracción panista, decidió apoyar las aspiraciones del candidato a la alcaldía de Movimiento Ciudadano, Oscar Isauro López Romero, y así lo hizo.

Pero después, en la segunda mitad del proceso y hasta el día de hoy, cambió de apuesta para sumarse –en silencio– a la campaña de Tonantzin Fernández Díaz, la aspirante postulada por Morena y la 4T.

Las versiones que daban cuenta de las traiciones de Angón Silva al partido que la hizo candidata en el año 2021 habían sido expresadas sin estridencia, a manera de cotilleo nada más, hasta este lunes, cuando Luna Porquillo reventó y acusó la actuación política de la presidenta municipal que, en teoría, tendría que estar de su lado.

Vista esto podría parecer un disparate político lo que ocurre allá en el municipio del estado más apreciado por el turismo internacional, pero la crisis que enfrenta el PAN tiene un origen muy claro, que hacía altamente previsible lo que hoy ocurre.

Todo comenzó tres años atrás, en 2021, cuando Genoveva Huerta Villegas era presidenta del Comité Directivo Estatal del PAN y Eduardo Alcántara Montiel su asesor de cabecera.

Huerta y Alcántara hicieron candidata a Paola Angón, madre de María Fernanda de la Barreda Angón, entonces novia del asesor de la dirigente del PAN y hoy su esposa, además de candidata a diputada local de la coalición oficialista Sigamos Haciendo Historia.

A finales de ese mismo año, Augusta Díaz de Rivera (de Eduardo Rivera Pérez) le ganó la dirigencia del partido a Genoveva Huerta (herencia del morenovallismo) y la excluyó de todas las decisiones al interior del PAN, igual que a Eduardo Alcántara, que se quedaron solo con la diputación federal, ella, y la diputación local, él.

Instalada en el ayuntamiento, después de ganar la elección, Paola Angón compró el pleito de sus “padrinos” con los nuevos dueños del partido y se dispuso a seguir las órdenes que estos le dieron, pero principalmente las que salieron de los planes y las estrategias de Alcántara, ya convertido en su yerno.

Eso hizo que la alcaldesa cholulteca tuviese una muy mala relación no solo con Augusta Díaz de Rivera, a quien nunca reconoció como su presidenta, sino también con Eduardo Rivera, el verdadero líder del blanquiazul y pieza fundamental en la futura selección de candidatos a puestos de elección popular, la de 2024.

Con la frialdad y el encono imperante en la relación, con Genoveva Huerta arrinconada a la posibilidad única de buscar su reelección y Eduardo Alcántara expulsado del partido por acusaciones de acoso y violencia política de género, llegada la fase preelectoral, la dirigente panista le negó al grupo las exigencias demandadas.

En un inicio la dupla Alcántara-Angón pidió una nueva postulación de la presidenta municipal para que intentara reelegirse, pero fue rechazada debido a la mala evaluación de los cholultecas a su gobierno.

Luego Alcántara maniobró para tratar de que la candidata fuese su esposa, entonces presidenta del DIF municipal, María Fernanda de la Barreda, en representación del grupo, lo que tampoco consiguió.

La dirigencia del PAN y Eduardo Rivera prefirieron respaldar a Roxana Luna, perredista, como candidata de la coalición.

Eso desembocó en dos sucesos recientes: De la Barreda renunció al PAN para irse a la 4T –por mediación de Alcántara– y Angón le dio la espalda a Luna para cobrarle factura a quienes no le dieron boleto para buscar la reelección.

Angón apostó primero por el emecista Isauro López, pero la oferta de no tener complicaciones futuras con la revisión de sus cuentas le resultó conveniente para ir en la recta final con Tonantzin Fernández.

Ayer por la tarde Angón no llegó a la cita emplazada por Díaz de Rivera, por lo que se puede entender que no habrá reversa en la fractura.

Mientras tanto, Roxana Luna padece las consecuencias.

@jorgerdzc