/ miércoles 5 de mayo de 2021

¿Cómo funciona un Estado de Bienestar Solidario y Sostenible ideal?

El fracaso del modelo capitalista ha abierto de nuevo el debate sobre cuál debe ser el mejor modelo económico posible. Los especialistas coinciden en retomar el paradigma económico conocido como el New Deal o Estado de Bienestar, pero con dos características adicionales: que sea Solidario y que sea Sostenible.

Un Estado de Bienestar Solidario y Sostenible tiene como característica básica el solidarismo, es decir, se basa en un gran acuerdo recíproco entre capital y trabajo para que nadie abuse y todos obtengan ganancias y beneficios. Es un modelo en el que todos pagan impuestos de manera progresiva, o sea que el que gana más, paga más y en el que, a cambio de pagar impuestos, por mínimos que sean, el Estado se compromete a brindar un paquete básico de beneficios.

¿Cuáles son estos beneficios? Un Seguro Social Universal, es decir, acceso gratuito a un sistema de salud universal de calidad. Un esquema universal de seguridad social que contempla un seguro de desempleo, un seguro de invalidez y una cuenta individual de retiro que garantiza la pensión. En este esquema, el Estado y el beneficiario, aportarían contribuciones, independientemente de si se es asalariado o no. Para los trabajadores en activo, el paquete incluye, además, las aportaciones del patrón, un seguro de riesgos de trabajo y guardería. Para las familias más pobres, el paquete considera transferencias monetarias directas y subsidios temporales.

En lo que respecta a los emprendedores y empresarios, el Estado de Bienestar Solidario se compromete a ofrecer incentivos fiscales y créditos para el desarrollo de proyectos de innovación de tecnologías limpias en el marco de la Cuarta Revolución Industrial. Evidentemente, se tendría que gravar más al capital rentista y a las herencias, que al emprendimiento y la inversión productiva.

El objetivo del Estado de Bienestar Solidario y Sostenible es alcanzar un perfecto equilibrio entre Estado, Mercado y Sociedad a partir de una burocracia mínima eficiente, altamente capacitada y bien remunerada cuya única finalidad sea garantizar piso parejo para todos los factores de la producción y el mercado, así como velar por un marco de libertades, seguridad y prosperidad, cuyo fin último sea el bienestar y la felicidad.

La clave del éxito de un Estado de Bienestar Solidario radica en su sostenibilidad, tanto financiera como medioambiental. Para darle viabilidad financiera, es necesario ampliar la base gravable y hacer progresivo el sistema impositivo. Para lograrlo, es imperativo que todos ciudadanos contribuyeran aportando recursos, ya sea a través de impuestos al salario y las ganancias, o bien a través de impuestos al consumo; siempre desde una perspectiva progresiva.

Ahora bien, suponiendo que se lograra garantizar el financiamiento del modelo, el siguiente reto sería garantizar su sostenibilidad medioambiental. La pandemia nos ha demostrado, como nunca antes, que no puede haber desarrollo económico sin equilibrio y sostenibilidad. Y precisamente, la clave para lograr esta transición y con ello evitar que se siga alterando de manera irreversible el equilibrio ecológico que sustenta la vida en nuestro planeta, consiste en adoptar un nuevo paradigma basado en el concepto de Economía Circular. De ahí que este modelo se plantee como un imperativo adoptar una economía verde que transforme los procesos productivos y mejore exponencialmente la productividad, a partir del uso de energías sustentables, lo que nos permitiría, dejar de desperdiciar y desechar, haciendo posible la restauración y regeneración de la naturaleza.

En suma, el modelo de Estado de Bienestar Solidario y Sostenible es el que más se acerca al ideal de igualdad, equidad y sostenibilidad. Se trata de un paradigma que privilegia los equilibrios a partir del solidarismo entre los factores de la producción, en el que el Estado cumple un papel clave para garantizar el orden y el imperio de la ley para que haya piso parejo y una sana competencia que beneficie la inversión y el emprendimiento innovador desde una perspectiva amigable y en equilibrio con el entorno. ¿Cómo logramos hacer realidad un modelo económico solidario y sostenible en México? En próximas entregas seguiré con el tema.

El fracaso del modelo capitalista ha abierto de nuevo el debate sobre cuál debe ser el mejor modelo económico posible. Los especialistas coinciden en retomar el paradigma económico conocido como el New Deal o Estado de Bienestar, pero con dos características adicionales: que sea Solidario y que sea Sostenible.

Un Estado de Bienestar Solidario y Sostenible tiene como característica básica el solidarismo, es decir, se basa en un gran acuerdo recíproco entre capital y trabajo para que nadie abuse y todos obtengan ganancias y beneficios. Es un modelo en el que todos pagan impuestos de manera progresiva, o sea que el que gana más, paga más y en el que, a cambio de pagar impuestos, por mínimos que sean, el Estado se compromete a brindar un paquete básico de beneficios.

¿Cuáles son estos beneficios? Un Seguro Social Universal, es decir, acceso gratuito a un sistema de salud universal de calidad. Un esquema universal de seguridad social que contempla un seguro de desempleo, un seguro de invalidez y una cuenta individual de retiro que garantiza la pensión. En este esquema, el Estado y el beneficiario, aportarían contribuciones, independientemente de si se es asalariado o no. Para los trabajadores en activo, el paquete incluye, además, las aportaciones del patrón, un seguro de riesgos de trabajo y guardería. Para las familias más pobres, el paquete considera transferencias monetarias directas y subsidios temporales.

En lo que respecta a los emprendedores y empresarios, el Estado de Bienestar Solidario se compromete a ofrecer incentivos fiscales y créditos para el desarrollo de proyectos de innovación de tecnologías limpias en el marco de la Cuarta Revolución Industrial. Evidentemente, se tendría que gravar más al capital rentista y a las herencias, que al emprendimiento y la inversión productiva.

El objetivo del Estado de Bienestar Solidario y Sostenible es alcanzar un perfecto equilibrio entre Estado, Mercado y Sociedad a partir de una burocracia mínima eficiente, altamente capacitada y bien remunerada cuya única finalidad sea garantizar piso parejo para todos los factores de la producción y el mercado, así como velar por un marco de libertades, seguridad y prosperidad, cuyo fin último sea el bienestar y la felicidad.

La clave del éxito de un Estado de Bienestar Solidario radica en su sostenibilidad, tanto financiera como medioambiental. Para darle viabilidad financiera, es necesario ampliar la base gravable y hacer progresivo el sistema impositivo. Para lograrlo, es imperativo que todos ciudadanos contribuyeran aportando recursos, ya sea a través de impuestos al salario y las ganancias, o bien a través de impuestos al consumo; siempre desde una perspectiva progresiva.

Ahora bien, suponiendo que se lograra garantizar el financiamiento del modelo, el siguiente reto sería garantizar su sostenibilidad medioambiental. La pandemia nos ha demostrado, como nunca antes, que no puede haber desarrollo económico sin equilibrio y sostenibilidad. Y precisamente, la clave para lograr esta transición y con ello evitar que se siga alterando de manera irreversible el equilibrio ecológico que sustenta la vida en nuestro planeta, consiste en adoptar un nuevo paradigma basado en el concepto de Economía Circular. De ahí que este modelo se plantee como un imperativo adoptar una economía verde que transforme los procesos productivos y mejore exponencialmente la productividad, a partir del uso de energías sustentables, lo que nos permitiría, dejar de desperdiciar y desechar, haciendo posible la restauración y regeneración de la naturaleza.

En suma, el modelo de Estado de Bienestar Solidario y Sostenible es el que más se acerca al ideal de igualdad, equidad y sostenibilidad. Se trata de un paradigma que privilegia los equilibrios a partir del solidarismo entre los factores de la producción, en el que el Estado cumple un papel clave para garantizar el orden y el imperio de la ley para que haya piso parejo y una sana competencia que beneficie la inversión y el emprendimiento innovador desde una perspectiva amigable y en equilibrio con el entorno. ¿Cómo logramos hacer realidad un modelo económico solidario y sostenible en México? En próximas entregas seguiré con el tema.

ÚLTIMASCOLUMNAS