/ viernes 8 de mayo de 2020

Construir consensos

En la vida política y social hay consensos y disensos, la Buap apuesta por los primeros.

La mañana del miércoles 6 de mayo, mientras el gobernador Miguel Barbosa Huerta comentaba a los reporteros que sostendría una conferencia virtual con el director del Seguro Social, Zoé Robledo, a las 11 de la mañana; en las oficinas de la delegación del IMSS en San José, el director del Hospital Universitario firmaba con la delegada la ampliación de un convenio de atención y servicios médicos bilaterales, el cual contempla la atención de universitarios si padecen por Covid.

El mandatario no dio detalles de su plática y sólo comentó que serían temas de salud. “No diré más”, frenó a quienes las mañanas de lunes a viernes cubren la información gubernamental.

La universitaria fue una respuesta con urbanidad política a la negativa de Salud estatal para compartir equipo y ventiladores en la atención a enfermos de coronavirus en los hospitales públicos.

La respuesta oficial fue que no les interesaba la propuesta universitaria, sin calcular que el Seguro Social aceptaría ampliar un convenio que data de 2017 después del sismo del 19 de septiembre.

¿Qué llevó a coincidir y consensar a la Buap y al IMSS?

El interés de servir y cuidar a los poblanos derechohabientes del Seguro y a los universitarios.

La contingencia causada por la enfermedad del COVID-19 generó, con el aval del director del Seguro Social, Zoé Robledo, y el rector de la Buap, Alfonso Esparza, la necesidad de firmar un anexo modificatorio al convenio de 2017 para que la atención y los servicios médicos sean bilaterales en favor de sus derechohabientes.

La modificación, firmada por el director del hospital, Eulalio Morales, y por la delegada del IMSS en Puebla, María Aurora Treviño, implica que el Seguro Social atenderá a derechohabientes del HUP que presenten específicamente problemas respiratorios.

Por su parte, el hospital atenderá a los pacientes de cirugía general, obstetricia y medicina interna que sean canalizados por el IMSS.

El doctor Morales Palacios, comentó durante la firma de los anexos, que desde hace dos años ha existido un trabajo coordinado, en respuesta a la inhabilitación del Hospital de San Alejandro.

Gracias a este convenio, el HUP ha realizado 4 mil cirugías a pacientes del IMSS durante dos años.

La delegada del Seguro agradeció a la Universidad. “Esta colaboración es un ganar-ganar, porque podemos reestructurar adecuadamente los servicios de ambas instituciones en beneficio de los derechohabientes”.

La funcionaria cumplió con las instrucciones de su director.

De lo que hayan hablado el gobernador Barbosa y Zoé Robledo, sólo ellos lo saben,

Para cuando estaba pactada su conversación, las 11 de la mañana, el funcionario federal sabía que su decisión de apoyar y apoyarse en la Buap era un hecho.

De las anécdotas que se cuentan

Aquella mañana de febrero de 1981, en un salón de la Casa de la Cultura en la 5 Oriente, desayunaron dos personajes de la vida poblana, el flamante gobernador de Puebla, Guillermo Jiménez Morales, y el rector de la UAP, el ingeniero Luis Rivera Terrazas, paradigma de los comunistas mexicanos.

Testigos del encuentro fueron el secretario general de la universidad, Alfonso Vélez Pliego, y el senador priista, Horacio Labastida.

Al concluir caminaron con rumbo a la oficina del rector, en el edificio Carolino.

Hasta la plaza de la Democracia llegó el gobernador.

Los personajes se despidieron con un abrazo y un apretón de manos.

Empezaba una positiva y cordial relación Gobierno-UAP.

Lo que parecía imposible, el agua y el aceite consensando en favor de Puebla.

Al final, acuerdos sin sumisión.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

En la vida política y social hay consensos y disensos, la Buap apuesta por los primeros.

La mañana del miércoles 6 de mayo, mientras el gobernador Miguel Barbosa Huerta comentaba a los reporteros que sostendría una conferencia virtual con el director del Seguro Social, Zoé Robledo, a las 11 de la mañana; en las oficinas de la delegación del IMSS en San José, el director del Hospital Universitario firmaba con la delegada la ampliación de un convenio de atención y servicios médicos bilaterales, el cual contempla la atención de universitarios si padecen por Covid.

El mandatario no dio detalles de su plática y sólo comentó que serían temas de salud. “No diré más”, frenó a quienes las mañanas de lunes a viernes cubren la información gubernamental.

La universitaria fue una respuesta con urbanidad política a la negativa de Salud estatal para compartir equipo y ventiladores en la atención a enfermos de coronavirus en los hospitales públicos.

La respuesta oficial fue que no les interesaba la propuesta universitaria, sin calcular que el Seguro Social aceptaría ampliar un convenio que data de 2017 después del sismo del 19 de septiembre.

¿Qué llevó a coincidir y consensar a la Buap y al IMSS?

El interés de servir y cuidar a los poblanos derechohabientes del Seguro y a los universitarios.

La contingencia causada por la enfermedad del COVID-19 generó, con el aval del director del Seguro Social, Zoé Robledo, y el rector de la Buap, Alfonso Esparza, la necesidad de firmar un anexo modificatorio al convenio de 2017 para que la atención y los servicios médicos sean bilaterales en favor de sus derechohabientes.

La modificación, firmada por el director del hospital, Eulalio Morales, y por la delegada del IMSS en Puebla, María Aurora Treviño, implica que el Seguro Social atenderá a derechohabientes del HUP que presenten específicamente problemas respiratorios.

Por su parte, el hospital atenderá a los pacientes de cirugía general, obstetricia y medicina interna que sean canalizados por el IMSS.

El doctor Morales Palacios, comentó durante la firma de los anexos, que desde hace dos años ha existido un trabajo coordinado, en respuesta a la inhabilitación del Hospital de San Alejandro.

Gracias a este convenio, el HUP ha realizado 4 mil cirugías a pacientes del IMSS durante dos años.

La delegada del Seguro agradeció a la Universidad. “Esta colaboración es un ganar-ganar, porque podemos reestructurar adecuadamente los servicios de ambas instituciones en beneficio de los derechohabientes”.

La funcionaria cumplió con las instrucciones de su director.

De lo que hayan hablado el gobernador Barbosa y Zoé Robledo, sólo ellos lo saben,

Para cuando estaba pactada su conversación, las 11 de la mañana, el funcionario federal sabía que su decisión de apoyar y apoyarse en la Buap era un hecho.

De las anécdotas que se cuentan

Aquella mañana de febrero de 1981, en un salón de la Casa de la Cultura en la 5 Oriente, desayunaron dos personajes de la vida poblana, el flamante gobernador de Puebla, Guillermo Jiménez Morales, y el rector de la UAP, el ingeniero Luis Rivera Terrazas, paradigma de los comunistas mexicanos.

Testigos del encuentro fueron el secretario general de la universidad, Alfonso Vélez Pliego, y el senador priista, Horacio Labastida.

Al concluir caminaron con rumbo a la oficina del rector, en el edificio Carolino.

Hasta la plaza de la Democracia llegó el gobernador.

Los personajes se despidieron con un abrazo y un apretón de manos.

Empezaba una positiva y cordial relación Gobierno-UAP.

Lo que parecía imposible, el agua y el aceite consensando en favor de Puebla.

Al final, acuerdos sin sumisión.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

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