/ viernes 20 de mayo de 2022

Del reportero | Correrá agua

Desde principios de 2019, el director del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla, Gustavo Gaytán, adelantó que se estaba agotando el esquema de la concesión a la empresa Agua de Puebla –“se acerca el fin de la empresa”- y era necesario pensar en que la administración del servicio regresara a la tutela del gobierno de la capital, tres años después, el tema se vuelve prioritario en la agenda política y social.

El concesionario final, el Grupo Hermes de los Hank Rhon, no ha cumplido cabalmente con el compromiso original que establecieron con el entonces gobernador Rafael Moreno Valle e incluso consiguieron una ampliación que no les fue suficiente.

Compromisos importantes como las inversiones en ampliación y consolidación de la red y las plantas de tratamiento, duermen el sueño de los justos. No sería extraño que ellos mismos, sin que medie litigio, entreguen la concesión por una millonaria indemnización, razón por la que se le presentó, en su penúltima visita al estado, la propuesta al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien comprometió su apoyo - ¿económico? - para tal propósito.

El Soapap nació como una respuesta a la sed de la ciudad, la incapacidad del ayuntamiento de la capital para dotar y administrar el servicio era brutal, lo creo el Congreso Local en 1984. Para 1991, la gestión de Mariano Piña Olaya estableció nuevas reglas y le dio facultades, ante el reclamo de servicio que se convirtió en un problema político para la administración estatal.

Fue con Manuel Bartlett como gobernador que se ampliaron funciones, se construyó el acueducto Nealtican y se abarcaron más municipios y la capital, aunque se respetaron comités en algunas juntas auxiliares. Por primera vez se facultó y se responsabilizó al organismo de establecer plantas de tratamiento, las que hasta ahora nunca han funcionado con resultados.

El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, enfatizó el miércoles pasado que su administración no pretende que el ayuntamiento de Puebla asuma una deuda que ponga en riesgo sus finanzas, pero insistió, es necesario que el presidente municipal, Eduardo Rivera, asuma de una vez sus obligaciones: “que se haga cargo (…) todos los días cuesta el manejo del agua”.

El mandatario respondió al alcalde, quien un día antes señaló que la municipalización del agua puede ser contraproducente para el erario municipal, actualmente tiene una deuda activa con el Soapap.

El gobernador explicó que la deuda a la que el alcalde se refiere es anterior a que la concesión fuera otorgada por la gestión de Rafael Moreno a Hermes. Sostuvo que inicialmente se planteó que la recaudación por dicho concepto sería suficiente para cumplir con las obligaciones de la ciudad, sin embargo, no ocurrió de así y el gobierno estatal comenzó a subsidiar parte de esos pagos al Soapap.

“No vamos a crear nosotros una entrega del manejo del agua sin que haya condiciones para que sea un manejo viable, no, por favor. El Ayuntamiento, insistió, tiene que asumir el manejo del agua con toda la responsabilidad del caso”.

En 2008, durante la gestión de Mario Marín, el Sistema contrató un crédito por 2.2 mil millones de pesos, de los cuales actualmente debe 1.2 mil millones, si regresara con esa carga el servicio del agua al municipio capital sería fatal para sus finanzas

El presidente Rivera y regidores del PAN señalaron que tendría un “costo muy elevado” regresar el control del agua potable al municipio, pues no podría asumir la operación y la deuda, mientras regidores de Morena insistieron que hay condiciones financieras para la municipalización.

El alcalde insistió el pasado martes que municipalizar el servicio de agua "ahorcaría" totalmente las finanzas del gobierno de la ciudad, por lo que insistió en que el tema se debe analizar en conjunto con el gobernador, lo que aún no ha sucedido.

El crédito simple del órgano descentralizado con Banobras fue en deuda solidaria con el gobierno del estado por la cantidad de 2 mil 201 millones 793 mil 844 pesos.

Se solicitó para la construcción, reconstrucción, ampliación o mejoramiento de obras y servicios públicos de interés social, y en general para la ejecución de inversiones públicas productivas comprendidas dentro del objeto de obras.

Al corte del 31 de marzo del 2021, del préstamo aún se debían 1 mil 231 millones 257 mil 264 pesos, el cual tiene que liquidarse en su totalidad el 30 de julio de 2028. Banobras tiene como garantía el monto equivalente al 4 por ciento de la totalidad de las participaciones presentes y futuras en ingresos federales del gobierno del estado.

"Como lo ha dicho el gobernador, el poder trasladar una situación tal como se encuentra hoy la concesión del agua al municipio de Puebla, ahorcaría totalmente las finanzas del gobierno de la ciudad… es un tema complicado, muy complejo", insistió Rivera.

Agua de Puebla, filial de Hermes, no ha cumplido con lo convenido al recibir la concesión y aunque le dieron más plazos, su gestión está llena de errores con pérdidas y sin inversiones, el problema de la escasez de agua pronto será un problema político, quizá por eso la empresa está dispuesta a negociar el regreso de la concesión. Ya obtuvo miles de millones de pesos y quiere una indemnización.

Como están las cosas, todo indica que correrá mucha agua antes de que se formalice lo que parece un hecho, la municipalización del agua para la capital poblana.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto


Desde principios de 2019, el director del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla, Gustavo Gaytán, adelantó que se estaba agotando el esquema de la concesión a la empresa Agua de Puebla –“se acerca el fin de la empresa”- y era necesario pensar en que la administración del servicio regresara a la tutela del gobierno de la capital, tres años después, el tema se vuelve prioritario en la agenda política y social.

El concesionario final, el Grupo Hermes de los Hank Rhon, no ha cumplido cabalmente con el compromiso original que establecieron con el entonces gobernador Rafael Moreno Valle e incluso consiguieron una ampliación que no les fue suficiente.

Compromisos importantes como las inversiones en ampliación y consolidación de la red y las plantas de tratamiento, duermen el sueño de los justos. No sería extraño que ellos mismos, sin que medie litigio, entreguen la concesión por una millonaria indemnización, razón por la que se le presentó, en su penúltima visita al estado, la propuesta al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien comprometió su apoyo - ¿económico? - para tal propósito.

El Soapap nació como una respuesta a la sed de la ciudad, la incapacidad del ayuntamiento de la capital para dotar y administrar el servicio era brutal, lo creo el Congreso Local en 1984. Para 1991, la gestión de Mariano Piña Olaya estableció nuevas reglas y le dio facultades, ante el reclamo de servicio que se convirtió en un problema político para la administración estatal.

Fue con Manuel Bartlett como gobernador que se ampliaron funciones, se construyó el acueducto Nealtican y se abarcaron más municipios y la capital, aunque se respetaron comités en algunas juntas auxiliares. Por primera vez se facultó y se responsabilizó al organismo de establecer plantas de tratamiento, las que hasta ahora nunca han funcionado con resultados.

El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, enfatizó el miércoles pasado que su administración no pretende que el ayuntamiento de Puebla asuma una deuda que ponga en riesgo sus finanzas, pero insistió, es necesario que el presidente municipal, Eduardo Rivera, asuma de una vez sus obligaciones: “que se haga cargo (…) todos los días cuesta el manejo del agua”.

El mandatario respondió al alcalde, quien un día antes señaló que la municipalización del agua puede ser contraproducente para el erario municipal, actualmente tiene una deuda activa con el Soapap.

El gobernador explicó que la deuda a la que el alcalde se refiere es anterior a que la concesión fuera otorgada por la gestión de Rafael Moreno a Hermes. Sostuvo que inicialmente se planteó que la recaudación por dicho concepto sería suficiente para cumplir con las obligaciones de la ciudad, sin embargo, no ocurrió de así y el gobierno estatal comenzó a subsidiar parte de esos pagos al Soapap.

“No vamos a crear nosotros una entrega del manejo del agua sin que haya condiciones para que sea un manejo viable, no, por favor. El Ayuntamiento, insistió, tiene que asumir el manejo del agua con toda la responsabilidad del caso”.

En 2008, durante la gestión de Mario Marín, el Sistema contrató un crédito por 2.2 mil millones de pesos, de los cuales actualmente debe 1.2 mil millones, si regresara con esa carga el servicio del agua al municipio capital sería fatal para sus finanzas

El presidente Rivera y regidores del PAN señalaron que tendría un “costo muy elevado” regresar el control del agua potable al municipio, pues no podría asumir la operación y la deuda, mientras regidores de Morena insistieron que hay condiciones financieras para la municipalización.

El alcalde insistió el pasado martes que municipalizar el servicio de agua "ahorcaría" totalmente las finanzas del gobierno de la ciudad, por lo que insistió en que el tema se debe analizar en conjunto con el gobernador, lo que aún no ha sucedido.

El crédito simple del órgano descentralizado con Banobras fue en deuda solidaria con el gobierno del estado por la cantidad de 2 mil 201 millones 793 mil 844 pesos.

Se solicitó para la construcción, reconstrucción, ampliación o mejoramiento de obras y servicios públicos de interés social, y en general para la ejecución de inversiones públicas productivas comprendidas dentro del objeto de obras.

Al corte del 31 de marzo del 2021, del préstamo aún se debían 1 mil 231 millones 257 mil 264 pesos, el cual tiene que liquidarse en su totalidad el 30 de julio de 2028. Banobras tiene como garantía el monto equivalente al 4 por ciento de la totalidad de las participaciones presentes y futuras en ingresos federales del gobierno del estado.

"Como lo ha dicho el gobernador, el poder trasladar una situación tal como se encuentra hoy la concesión del agua al municipio de Puebla, ahorcaría totalmente las finanzas del gobierno de la ciudad… es un tema complicado, muy complejo", insistió Rivera.

Agua de Puebla, filial de Hermes, no ha cumplido con lo convenido al recibir la concesión y aunque le dieron más plazos, su gestión está llena de errores con pérdidas y sin inversiones, el problema de la escasez de agua pronto será un problema político, quizá por eso la empresa está dispuesta a negociar el regreso de la concesión. Ya obtuvo miles de millones de pesos y quiere una indemnización.

Como están las cosas, todo indica que correrá mucha agua antes de que se formalice lo que parece un hecho, la municipalización del agua para la capital poblana.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto