Con la desaseada y antidemocrática decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de ratificar como gobernadora electa de Puebla a Martha Erika Alonso Hidalgo, esposa del exmandatario Rafael Moreno Valle Rosas, se convalidó un evidente fraude electoral y se abrió la posibilidad para que un grupo político, que ya antes ha lastimado a la entidad, siga con su saqueo y abuso del poder.

Esta resolución equivocada de cuatro de los siete magistrados de la Sala Superior del órgano jurisdiccional indigna a los poblanos y a los mexicanos en general por tratarse de un proceso electoral que, con pruebas de sobra, quedó marcado como el más sucio de la historia contemporánea de México. No fue, ni remotamente, limpio ni libre.

Al igual que al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a los senadores de los grupos parlamentarios del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y de los partidos del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES) esa medida nos causa una profunda inconformidad ciudadana.

En estos cinco meses de lucha por la democracia hubo siempre esperanza desde el 1 de julio, cuando una contundente mayoría votó por el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Luis Miguel Barbosa Huerta, pero terminaron con una grave desilusión en todo el país por la decisión del TEPJF, que sepulta la escasa confianza que tenía de por sí esa institución.

Como demócratas respetamos la determinación, pero sabemos que se trata del fallo de un órgano que decidió coludirse con el poder que ha saqueado a Puebla y que continúa con las prácticas del viejo régimen.

Es inadmisible que el poder político, combinado con el poder económico, pase por alto la validación de la voluntad popular de rechazo a un régimen gubernamental que no ha atendido las necesidades del pueblo.

Basta recordar que el pasado 1 de julio los poblanos le apostamos al cambio verdadero, a un proyecto de nación que hoy es una realidad con el presidente de los mexicanos, Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, en Puebla se vivió, desafortunadamente, una elección plagada de irregularidades, en perjuicio de la ciudadanía.

El aparato gubernamental preparó el escenario de la catástrofe: el de atentar contra la voluntad de los poblanos que votaron por Luis Miguel Barbosa Huerta.

Puebla se tiñó de rojo, con muertos durante la jornada electoral, una camioneta oficial con papelería electoral y urnas que fueron encontradas en tiraderos, porque no llegaron al conteo oficial.

Fueron cinco meses de lucha para hacer valer el derecho de los ciudadanos que el día de la elección emitieron un voto de castigo para el régimen que los ha aplastado y violentado en sus derechos y que en los últimos 8 años ha gobernado el estado.

Sin embargo, la antidemocracia y los perversos intereses económicos terminaron por definir la decisión de una mayoría en el TEPJF.

Los votos de los magistrados Indalfer Infante Gonzáles, Reyes Rodríguez Mondragón, Felipe de la Mata Pizaña y de la presidenta, Janine Madeline Otálora Malassis, le cerraron el paso al derecho de los ciudadanos para cambiar la historia.

Así, excluyeron a Puebla de contar con un gobierno apegado a la Cuarta Transformación (4T) que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Desde el Senado de la República vigilaremos y daremos la lucha por Puebla para que el fraude electoral que legitimó de manera antidemocrática y equivocada el TEPJF no lastime más a los poblanos; nada en contra del pueblo, todo con el pueblo.

Con la decisión de estos cuatro magistrados, cuya actuación deberá revisarse e investigarse, nuestro estado está en la aciaga posibilidad de seguir siendo la catedral de la corrupción, la impunidad y la monarquía.

Se podría convertir una isla de negra excepción en la 4T, a pesar de que la mayoría de los poblanos votó por detener esos excesos.

México vive la 4T, pero Puebla puede convertirse en la continuación del maximato y el fraude.

No lo vamos a permitir.

Desde el Senado y en las bancadas de Morena, PT y PES, los poblanos encontrarán siempre la defensa de sus legítimas aspiraciones a una vida mejor y a tener una entidad de libertades y respeto a sus derechos.


*Senador de la república por Morena.