/ viernes 18 de junio de 2021

El grupo Chiapas, firme con AMLO

Aquella tarde, en una residencia de Las Lomas de Chapultepec en la Ciudad de México, el senador Manuel Velasco Coello esperaba con un acompañante saludar al poderoso abogado Julio Scherer Ibarra, siempre cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador a quien le cobra como su consejero jurídico.

Con una agenda apretada y personas que atender, Scherer Ibarra salió de su oficina y le pidió al legislador que entrara, quien aprovecho esos segundos para decirle “además de platicar quiero presentarte a mi paisano Raciel López Salazar, quien mañana toma posesión como nuevo secretario de Seguridad Pública de Puebla, él está para servirte”. Cruzaron las manos le deseo suerte y se despidieron, Velasco entró al despacho.

El ex gobernador de Chiapas, accionista del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), no solo ha ido consolidando su papel de cabildero en jefe de la familia González, dueña de ese engendro partidista, sino que consolidó a esa marca como factótum para Andrés Manuel López Obrador en la Cámara de Diputados federal, San Lázaro.

Por otra parte, los golpes se le van juntando al exgobernador chiapaneco, particularmente por los escándalos que tiene un día sí y otro también en términos de delincuencia y corrupción.

A no pocos de sus incondicionales les ha caído encima la justicia federal o peor aún, el castigo de distintos grupos criminales de alto impacto.

La más reciente de las golpizas es la publicación de una investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, en donde le apuntan a Velasco Coello desvíos que ahora se calculan en 500 millones de pesos pero que podrían ascender a un mil 900 millones, dada la cantidad de documentos pendientes por analizar.

El desvío se realizó por los canales acostumbrados, las “factureras”, cuyos domicilios fueron visitados por el SAT y resultaron ser viviendas con techo de lámina o de plano, lotes baldíos ubicados en algún paraje de Chiapas o Morelos.

Velasco ya se está preparando para abandonar a su suerte a algunos de sus colaboradores.

Sus abogados soltaron a la prensa una explicación imbatible sobre la inocencia de su representado, en el sentido que era un gobernador demasiado ocupado y que tenía que delegar responsabilidades, por lo que no podía estar enterado de todo lo que ocurría en su Palacio de Gobierno chiapaneco.

Mientras sus paisanos, Raciel López Salazar, secretario de Seguridad en Puebla, y el abogado Florencio Madariaga, consejero jurídico del gobernador Barbosa, enviados para dominar Puebla, fueron despedidos y echados del estado por corruptos, como ha ido documentando el Ejecutivo poblano, pero siguen ahí cerca del círculo de su paisano, el senador.

Con unas 43 curules federales en la mano, Manuel Velasco tiene suficiente para negociar y ni siquiera verse en la necesidad de apretar todo lo que sabe sobre la familia López Obrador.

Para los amigos, lealtad y gracia.

Ni duda cabe.

DE LAS ANÉCDOTAS QUE SE CUENTAN

Los presidentes municipales electos de Puebla preparan sus mejores trajes y vestidos para acudir a la cita en Casa Aguayo.

Serán recibido y saludarán al gobernador Barbosa, sean o no de su partido.

Lo interesante será saber cuántos traen una lista como las que le dejaban en enero a los Santos Reyes y cuántos se preparan para que les deseen suerte y escuchen que no hay tanto dinero en las arcas estatales, como ellos suponen, y deben empezar a planear como conseguir, sin préstamos, recursos propios, de otra forma no tendrán ni para pagar las nóminas.

Su otoño no será el mejor.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

Aquella tarde, en una residencia de Las Lomas de Chapultepec en la Ciudad de México, el senador Manuel Velasco Coello esperaba con un acompañante saludar al poderoso abogado Julio Scherer Ibarra, siempre cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador a quien le cobra como su consejero jurídico.

Con una agenda apretada y personas que atender, Scherer Ibarra salió de su oficina y le pidió al legislador que entrara, quien aprovecho esos segundos para decirle “además de platicar quiero presentarte a mi paisano Raciel López Salazar, quien mañana toma posesión como nuevo secretario de Seguridad Pública de Puebla, él está para servirte”. Cruzaron las manos le deseo suerte y se despidieron, Velasco entró al despacho.

El ex gobernador de Chiapas, accionista del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), no solo ha ido consolidando su papel de cabildero en jefe de la familia González, dueña de ese engendro partidista, sino que consolidó a esa marca como factótum para Andrés Manuel López Obrador en la Cámara de Diputados federal, San Lázaro.

Por otra parte, los golpes se le van juntando al exgobernador chiapaneco, particularmente por los escándalos que tiene un día sí y otro también en términos de delincuencia y corrupción.

A no pocos de sus incondicionales les ha caído encima la justicia federal o peor aún, el castigo de distintos grupos criminales de alto impacto.

La más reciente de las golpizas es la publicación de una investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, en donde le apuntan a Velasco Coello desvíos que ahora se calculan en 500 millones de pesos pero que podrían ascender a un mil 900 millones, dada la cantidad de documentos pendientes por analizar.

El desvío se realizó por los canales acostumbrados, las “factureras”, cuyos domicilios fueron visitados por el SAT y resultaron ser viviendas con techo de lámina o de plano, lotes baldíos ubicados en algún paraje de Chiapas o Morelos.

Velasco ya se está preparando para abandonar a su suerte a algunos de sus colaboradores.

Sus abogados soltaron a la prensa una explicación imbatible sobre la inocencia de su representado, en el sentido que era un gobernador demasiado ocupado y que tenía que delegar responsabilidades, por lo que no podía estar enterado de todo lo que ocurría en su Palacio de Gobierno chiapaneco.

Mientras sus paisanos, Raciel López Salazar, secretario de Seguridad en Puebla, y el abogado Florencio Madariaga, consejero jurídico del gobernador Barbosa, enviados para dominar Puebla, fueron despedidos y echados del estado por corruptos, como ha ido documentando el Ejecutivo poblano, pero siguen ahí cerca del círculo de su paisano, el senador.

Con unas 43 curules federales en la mano, Manuel Velasco tiene suficiente para negociar y ni siquiera verse en la necesidad de apretar todo lo que sabe sobre la familia López Obrador.

Para los amigos, lealtad y gracia.

Ni duda cabe.

DE LAS ANÉCDOTAS QUE SE CUENTAN

Los presidentes municipales electos de Puebla preparan sus mejores trajes y vestidos para acudir a la cita en Casa Aguayo.

Serán recibido y saludarán al gobernador Barbosa, sean o no de su partido.

Lo interesante será saber cuántos traen una lista como las que le dejaban en enero a los Santos Reyes y cuántos se preparan para que les deseen suerte y escuchen que no hay tanto dinero en las arcas estatales, como ellos suponen, y deben empezar a planear como conseguir, sin préstamos, recursos propios, de otra forma no tendrán ni para pagar las nóminas.

Su otoño no será el mejor.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

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