/ viernes 31 de julio de 2020

El pacto de Manzanilla

Ante la crisis de salud que enfrenta el país mucho se habla de unidad de los mexicanos, pero la realidad es que vivimos una polarización de los sectores y mientras los gobiernos cuidan sus programas y proyectos, los demás van tocando puertas para no hundirse en lo peor de la situación económica.

El tema viene a cuento, porque Puebla no es la excepción.

Gobernado por Morena no hay una buena relación entre el gobierno estatal y los sectores productivos, en especial a quienes representan a miles de empresarios y trabajadores.

El estado es uno de los más afectadas por Covid-19 en el país, con más de 20 mil 186 infectados confirmados y más de 2 mil 475 fallecimientos, ante ese grave escenario el diputado federal Fernando Manzanilla propuso esta semana un “Nuevo Pacto por el Bienestar de Puebla”, el cual permita trabajar en equipo y unidad para establecer nuevas reglas de convivencia política y social.

En el ensayo incluye 23 propuestas, bajo 4 ejes estratégicos y está disponible y puede ser consultado a través de su página web fernandomanzanilla.com.mx o en el enlace: t.ly/wiPu

“La emergencia, explicó, nos tomó́ por sorpresa a todos y muy pronto evidenció nuestras debilidades estructurales. Primero, la de nuestros sistemas de salud y seguridad social; luego, la de nuestras instituciones encargadas de abatir la pobreza y la desigualdad; y finalmente, las de los sistemas de seguridad pública e impartición de justicia”.

Destacable es que la crisis del Covid-19 se perfila como un momento decisivo de esta era y se debe aprovechar como la mejor oportunidad para reinventarse y corregir el rumbo.

Manzanilla precisó que el nuevo Pacto de Bienestar para Puebla deberá́ contemplar, al menos, cuatro ejes estratégicos:

1. Recuperación Económica, enfocada en tres objetivos estratégicos: combatir la pobreza, recuperar empleos y sentar las bases de una economía solidaria.

2. Salud Publica, enfocada a la contención y mitigación de la propagación del virus, así́ como al fortalecimiento del sector salud empezando por subsanar las deficiencias estructurales de equipamiento y condiciones laborales del personal.

3. Nueva Normalidad, orientada a la definición precisa de criterios de reapertura y reanudación de actividades, así́ como a la asimilación de la cultura Covid tanto en los espacios laborales como educativos.

4. Seguridad Pública, enfocada a proteger a la ciudadanía en el plano de la seguridad, la prevención de la violencia contra las mujeres y la protección civil, así́ como al desarrollo y consolidación de la cultura de la legalidad y respeto a los Derechos Humanos.

“Cada uno de estos ejes estratégicos deberá́ incluir acciones inmediatas para enfrentar la emergencia”, y una visión de mediano y largo plazo para ir sentando las bases de un cambio estructural de mayor alcance. Hay 23 propuestas de carácter urgente que podrían constituir la base fundacional de este Pacto de Bienestar para Puebla.

Una propuesta seria para estos tiempos de Covid, pero lo principal Post Covid, ahora que se buscan soluciones y solo hay discursos y buena voluntad.

Con eso no arregla nada ni se llega lejos.

De las anécdotas que se cuentan

La crisis económica sigue avanzando a pesar de las promesas presidenciales de que en agosto vendrá un repunte.

Por ejemplo, la población en pobreza laboral aumentó de 35.7 por ciento en el primer trimestre a 54.9 por ciento en mayo, debido a miles de despidos y las reducciones salariales que realizaron las empresas para enfrentar la pandemia del coronavirus.

De acuerdo con los resultados del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), tan sólo de abril a mayo, el ingreso laboral de los mexicanos disminuyó 6.2 por ciento, al pasar de mil 516.93 a mil 422.24 pesos.

Una persona se encuentra en pobreza laboral cuando el ingreso generado por su trabajo es inferior al costo de la canasta alimentaria, lo que implica que todos los días es mayor el número de mexicanos que no tiene recursos para comer.

En México hay 15.7 millones de personas sin empleo y 46 por ciento de los trabajadores sufrió una disminución de su salario, según datos del Inegi.

De acuerdo con estimaciones de Banxico, en 2020 se van a perder hasta 1.4 millones de empleos, aunque algunos analistas hablan de hasta dos millones. El hambre está tocando a las puertas de los hogares mexicanos.

No es un trimestre, ni un año, puede ser una década perdida.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

Ante la crisis de salud que enfrenta el país mucho se habla de unidad de los mexicanos, pero la realidad es que vivimos una polarización de los sectores y mientras los gobiernos cuidan sus programas y proyectos, los demás van tocando puertas para no hundirse en lo peor de la situación económica.

El tema viene a cuento, porque Puebla no es la excepción.

Gobernado por Morena no hay una buena relación entre el gobierno estatal y los sectores productivos, en especial a quienes representan a miles de empresarios y trabajadores.

El estado es uno de los más afectadas por Covid-19 en el país, con más de 20 mil 186 infectados confirmados y más de 2 mil 475 fallecimientos, ante ese grave escenario el diputado federal Fernando Manzanilla propuso esta semana un “Nuevo Pacto por el Bienestar de Puebla”, el cual permita trabajar en equipo y unidad para establecer nuevas reglas de convivencia política y social.

En el ensayo incluye 23 propuestas, bajo 4 ejes estratégicos y está disponible y puede ser consultado a través de su página web fernandomanzanilla.com.mx o en el enlace: t.ly/wiPu

“La emergencia, explicó, nos tomó́ por sorpresa a todos y muy pronto evidenció nuestras debilidades estructurales. Primero, la de nuestros sistemas de salud y seguridad social; luego, la de nuestras instituciones encargadas de abatir la pobreza y la desigualdad; y finalmente, las de los sistemas de seguridad pública e impartición de justicia”.

Destacable es que la crisis del Covid-19 se perfila como un momento decisivo de esta era y se debe aprovechar como la mejor oportunidad para reinventarse y corregir el rumbo.

Manzanilla precisó que el nuevo Pacto de Bienestar para Puebla deberá́ contemplar, al menos, cuatro ejes estratégicos:

1. Recuperación Económica, enfocada en tres objetivos estratégicos: combatir la pobreza, recuperar empleos y sentar las bases de una economía solidaria.

2. Salud Publica, enfocada a la contención y mitigación de la propagación del virus, así́ como al fortalecimiento del sector salud empezando por subsanar las deficiencias estructurales de equipamiento y condiciones laborales del personal.

3. Nueva Normalidad, orientada a la definición precisa de criterios de reapertura y reanudación de actividades, así́ como a la asimilación de la cultura Covid tanto en los espacios laborales como educativos.

4. Seguridad Pública, enfocada a proteger a la ciudadanía en el plano de la seguridad, la prevención de la violencia contra las mujeres y la protección civil, así́ como al desarrollo y consolidación de la cultura de la legalidad y respeto a los Derechos Humanos.

“Cada uno de estos ejes estratégicos deberá́ incluir acciones inmediatas para enfrentar la emergencia”, y una visión de mediano y largo plazo para ir sentando las bases de un cambio estructural de mayor alcance. Hay 23 propuestas de carácter urgente que podrían constituir la base fundacional de este Pacto de Bienestar para Puebla.

Una propuesta seria para estos tiempos de Covid, pero lo principal Post Covid, ahora que se buscan soluciones y solo hay discursos y buena voluntad.

Con eso no arregla nada ni se llega lejos.

De las anécdotas que se cuentan

La crisis económica sigue avanzando a pesar de las promesas presidenciales de que en agosto vendrá un repunte.

Por ejemplo, la población en pobreza laboral aumentó de 35.7 por ciento en el primer trimestre a 54.9 por ciento en mayo, debido a miles de despidos y las reducciones salariales que realizaron las empresas para enfrentar la pandemia del coronavirus.

De acuerdo con los resultados del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), tan sólo de abril a mayo, el ingreso laboral de los mexicanos disminuyó 6.2 por ciento, al pasar de mil 516.93 a mil 422.24 pesos.

Una persona se encuentra en pobreza laboral cuando el ingreso generado por su trabajo es inferior al costo de la canasta alimentaria, lo que implica que todos los días es mayor el número de mexicanos que no tiene recursos para comer.

En México hay 15.7 millones de personas sin empleo y 46 por ciento de los trabajadores sufrió una disminución de su salario, según datos del Inegi.

De acuerdo con estimaciones de Banxico, en 2020 se van a perder hasta 1.4 millones de empleos, aunque algunos analistas hablan de hasta dos millones. El hambre está tocando a las puertas de los hogares mexicanos.

No es un trimestre, ni un año, puede ser una década perdida.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

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