/ miércoles 17 de febrero de 2021

El Presidente vende combustóleo en un dólar

La reunión, nos dicen, fue en las oficinas de Palacio Nacional. A saber, estaba ahí el presidente Andrés Manuel López Obrador junto con la secretaria de Energía, Rocío Nahle, el director de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza, y el director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, el motivo era la crisis que por combustóleo enfrenta Pemex.

El enfoque de la reunión era definir, entre todos, qué iban a hacer con el combustóleo que estaba generando Pemex Transformación Industrial que tenía llenos todos sus depósitos en las refinerías y la única manera era venderlo. El costo calculado por Pemex era de entre 25 y 35 dólares el barril, dependiendo de cómo se moviera el precio del petróleo, más un costo fijo de 11 dólares por la logística de transporte y comercialización.

A ese precio, con esos costos de movilidad, con un combustible fuera del mercado, y bajo las reglas de despacho actuales que rigen en el sector eléctrico, la CFE estaba fuera del mercado, fuera de competencia. Advirtieron desde la empresa productiva del Estado: simplemente el gas natural estaba entre tres y cuatro dólares por millón de BTU’s más el transporte.

“Pues que lo venda a un dólar. A dólar el barril”, dijo el presidente López Obrador, y la logística, en todo caso, sería asumida por CFE y ya entonces verían como cuadraban lo demás, por lo pronto, y lo más urgente era tener un precio que pudiera competir con otros combustibles mucho más baratos.

Y fue entonces que se empezó a trabajar en la nueva Ley de la Industria Eléctrica que, de darse, le cambiaría la vida a los excedentes de combustóleo. Por eso es urgente para la 4T sacar la iniciativa presidencial: no hay dinero para almacenarlo, desarrollarlo o moverlo. La CFE es el único cliente posible para ese producto que está en desuso en todo el mundo. Ni los barcos lo pueden quemar en sus motores. El drama se pone peor, si quieres reducir la producción de combustóleo tienes que bajar la de los refinados y, entonces, la dependencia con el extranjero se incrementa. Pemex, hasta ahora, no puede rebasar la producción de 200 mil barriles diarios de destilados, según sus propios números, y tiene como reto llegar en algún momento a producir 700 mil barriles, no saben cómo.

Hay que poner mucha atención en algunos nuevos detalles. No fue el único plan que se puso en la mesa para darle un destino al hidrocarburo. El combustóleo como producto final tiene muchas posibilidades de ser trabajado a profundidad, eso fue lo que se le explicó al presidente. Tiene un precio de hasta 35 dólares porque puede ser refinado y de él se pueden sacar muchos productos todavía, el plan puesto en la mesa por Pemex TRI era invertir cerca de dos mil millones de dólares en el Sistema Nacional de Refinación para tratarlo y convertirlo en mercancías que puedan ser vendidas en el país.

Pero no, todo el dinero disponible para proyectos está enfocado en la refinería de Dos Bocas, en mantener a las empresas operando y trabajando para poder inaugurarla a más tardar en septiembre de 2023.

BUZOS

1. Nadie va a sacar la cara por ICA. Hasta donde sabemos se le pagaron todos los trabajos de Dos Bocas y si la empresa no pagó a sus trabajadores es bronca de su administración. Los empleados ¿con quien se quejarán ahora?

La reunión, nos dicen, fue en las oficinas de Palacio Nacional. A saber, estaba ahí el presidente Andrés Manuel López Obrador junto con la secretaria de Energía, Rocío Nahle, el director de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza, y el director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, el motivo era la crisis que por combustóleo enfrenta Pemex.

El enfoque de la reunión era definir, entre todos, qué iban a hacer con el combustóleo que estaba generando Pemex Transformación Industrial que tenía llenos todos sus depósitos en las refinerías y la única manera era venderlo. El costo calculado por Pemex era de entre 25 y 35 dólares el barril, dependiendo de cómo se moviera el precio del petróleo, más un costo fijo de 11 dólares por la logística de transporte y comercialización.

A ese precio, con esos costos de movilidad, con un combustible fuera del mercado, y bajo las reglas de despacho actuales que rigen en el sector eléctrico, la CFE estaba fuera del mercado, fuera de competencia. Advirtieron desde la empresa productiva del Estado: simplemente el gas natural estaba entre tres y cuatro dólares por millón de BTU’s más el transporte.

“Pues que lo venda a un dólar. A dólar el barril”, dijo el presidente López Obrador, y la logística, en todo caso, sería asumida por CFE y ya entonces verían como cuadraban lo demás, por lo pronto, y lo más urgente era tener un precio que pudiera competir con otros combustibles mucho más baratos.

Y fue entonces que se empezó a trabajar en la nueva Ley de la Industria Eléctrica que, de darse, le cambiaría la vida a los excedentes de combustóleo. Por eso es urgente para la 4T sacar la iniciativa presidencial: no hay dinero para almacenarlo, desarrollarlo o moverlo. La CFE es el único cliente posible para ese producto que está en desuso en todo el mundo. Ni los barcos lo pueden quemar en sus motores. El drama se pone peor, si quieres reducir la producción de combustóleo tienes que bajar la de los refinados y, entonces, la dependencia con el extranjero se incrementa. Pemex, hasta ahora, no puede rebasar la producción de 200 mil barriles diarios de destilados, según sus propios números, y tiene como reto llegar en algún momento a producir 700 mil barriles, no saben cómo.

Hay que poner mucha atención en algunos nuevos detalles. No fue el único plan que se puso en la mesa para darle un destino al hidrocarburo. El combustóleo como producto final tiene muchas posibilidades de ser trabajado a profundidad, eso fue lo que se le explicó al presidente. Tiene un precio de hasta 35 dólares porque puede ser refinado y de él se pueden sacar muchos productos todavía, el plan puesto en la mesa por Pemex TRI era invertir cerca de dos mil millones de dólares en el Sistema Nacional de Refinación para tratarlo y convertirlo en mercancías que puedan ser vendidas en el país.

Pero no, todo el dinero disponible para proyectos está enfocado en la refinería de Dos Bocas, en mantener a las empresas operando y trabajando para poder inaugurarla a más tardar en septiembre de 2023.

BUZOS

1. Nadie va a sacar la cara por ICA. Hasta donde sabemos se le pagaron todos los trabajos de Dos Bocas y si la empresa no pagó a sus trabajadores es bronca de su administración. Los empleados ¿con quien se quejarán ahora?

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