/ jueves 17 de septiembre de 2020

En Punto

La conmemoración del Grito de Independencia en palacio municipal transcurrió sin sorpresas. Como se esperaba, la pandemia por el nuevo coronavirus marcó un festejo que se distinguió principalmente por la ausencia de poblanos en la explanada del zócalo. Pero además del escenario epidemiológico, en el político se preveía una participación civilizada de los dos principales actores del estado y así ocurrió: el gobernador Miguel Barbosa y la presidenta Claudia Rivera convivieron en armonía, pese a sus diferencias declaradas.

Barbosa arribó al ayuntamiento en punto de las 22:30 horas del 15 de septiembre, donde fue recibido por la misma Rivera. Tras los saludos de rigor y el recorrido hasta la planta alta, que fue acompañado con la canción de “Hoy toca ser feliz”, interpretada por la banda de guerra dispuesta para ello, ingresó al balcón principal, donde a las 23:00 horas escenificó el grito independentista pronunciado por el cura Miguel Hidalgo y Costilla en 1810.

En los días previos a esa noche el gobernador había dicho que participaría como cada año lo debe hacer el mandatario en turno con la presidenta municipal. Y así fue.

Lo acompañaron al balcón Claudia Rivera; el diputado presidente del Congreso, Gabriel Biestro, y su esposa, Rosario Orozco.

Desde ahí lanzó una larga arenga que, además de tener como protagonistas a los héroes de la independencia, hizo especial énfasis en los guerreros de la salud que han dado su vida en la lucha contra la Covid-19.

Cumplió Barbosa.

Aun sin gente que lo viera en persona, por media hora olvidó los encontronazos con la anfitriona que lo recibió igual de cordial y se comportó respetuoso. Si hay diferencias, que las hay, había que guardarlas para otra ocasión, no para la noche del 15.

***

No obstante… Claudia Rivera aprovechó la partida del gobernador, después de dar el Grito, para enviar un mensaje en compañía de sus principales colaboradores, en el que incluyó una suerte de arenga independentista, poniéndole a la noche un matiz que sus antecesores no habían llevado a cabo, ni en momentos en los que, como el actual, el inquilino del palacio municipal y de Casa Aguayo estuvieron enfrentados.

Al finalizar la ceremonia, la alcaldesa de Puebla emitió un mensaje independiente: agradeció a las personas que se quedaron en su casa, para evitar una mayor propagación del coronavirus, y celebró la autonomía municipal.

“Este año es atípico, pero se ha buscado que tenga el mismo orgullo y la misma identidad de sentirnos y reconocernos en nuestra historia (...) hoy, aunque no ha habido verbena popular en esta plancha del zócalo y no ha habido los tradicionales puestos, ha sido desde la casa. Creo y estoy convencida de que se hizo con todo el corazón”, expuso.

Luego remató:

“Vamos a seguir en pie y vamos a salir adelante porque hay una sola consigna, Puebla y México, por eso ¡qué viva Puebla y que viva México! (...) ¡Que viva la autonomía municipal y que viva México!”

De alguna manera, otro Grito.

***

Qué curioso.

En el contexto de las celebraciones patrias el gobernador Miguel Barbosa designó a dos personajes cercanísimos a él como oradores principales en diferentes actos públicos, personajes que, hay que subrayar, son aspirantes de Morena a la presidencia municipal de Puebla, uno más que la otra.

Vea usted. Olivia Salomón, secretaria de Economía, fue la encargada de pronunciar el discurso del 13 de septiembre, con motivo de la conmemoración de la gesta de los niños héroes de Chapultepec. Ayer, durante el desfile conmemorativo al inicio de la lucha de independencia, tocó el turno al diputado Gabriel Biestro.

Difícil que se trate de una simple coincidencia.

La conmemoración del Grito de Independencia en palacio municipal transcurrió sin sorpresas. Como se esperaba, la pandemia por el nuevo coronavirus marcó un festejo que se distinguió principalmente por la ausencia de poblanos en la explanada del zócalo. Pero además del escenario epidemiológico, en el político se preveía una participación civilizada de los dos principales actores del estado y así ocurrió: el gobernador Miguel Barbosa y la presidenta Claudia Rivera convivieron en armonía, pese a sus diferencias declaradas.

Barbosa arribó al ayuntamiento en punto de las 22:30 horas del 15 de septiembre, donde fue recibido por la misma Rivera. Tras los saludos de rigor y el recorrido hasta la planta alta, que fue acompañado con la canción de “Hoy toca ser feliz”, interpretada por la banda de guerra dispuesta para ello, ingresó al balcón principal, donde a las 23:00 horas escenificó el grito independentista pronunciado por el cura Miguel Hidalgo y Costilla en 1810.

En los días previos a esa noche el gobernador había dicho que participaría como cada año lo debe hacer el mandatario en turno con la presidenta municipal. Y así fue.

Lo acompañaron al balcón Claudia Rivera; el diputado presidente del Congreso, Gabriel Biestro, y su esposa, Rosario Orozco.

Desde ahí lanzó una larga arenga que, además de tener como protagonistas a los héroes de la independencia, hizo especial énfasis en los guerreros de la salud que han dado su vida en la lucha contra la Covid-19.

Cumplió Barbosa.

Aun sin gente que lo viera en persona, por media hora olvidó los encontronazos con la anfitriona que lo recibió igual de cordial y se comportó respetuoso. Si hay diferencias, que las hay, había que guardarlas para otra ocasión, no para la noche del 15.

***

No obstante… Claudia Rivera aprovechó la partida del gobernador, después de dar el Grito, para enviar un mensaje en compañía de sus principales colaboradores, en el que incluyó una suerte de arenga independentista, poniéndole a la noche un matiz que sus antecesores no habían llevado a cabo, ni en momentos en los que, como el actual, el inquilino del palacio municipal y de Casa Aguayo estuvieron enfrentados.

Al finalizar la ceremonia, la alcaldesa de Puebla emitió un mensaje independiente: agradeció a las personas que se quedaron en su casa, para evitar una mayor propagación del coronavirus, y celebró la autonomía municipal.

“Este año es atípico, pero se ha buscado que tenga el mismo orgullo y la misma identidad de sentirnos y reconocernos en nuestra historia (...) hoy, aunque no ha habido verbena popular en esta plancha del zócalo y no ha habido los tradicionales puestos, ha sido desde la casa. Creo y estoy convencida de que se hizo con todo el corazón”, expuso.

Luego remató:

“Vamos a seguir en pie y vamos a salir adelante porque hay una sola consigna, Puebla y México, por eso ¡qué viva Puebla y que viva México! (...) ¡Que viva la autonomía municipal y que viva México!”

De alguna manera, otro Grito.

***

Qué curioso.

En el contexto de las celebraciones patrias el gobernador Miguel Barbosa designó a dos personajes cercanísimos a él como oradores principales en diferentes actos públicos, personajes que, hay que subrayar, son aspirantes de Morena a la presidencia municipal de Puebla, uno más que la otra.

Vea usted. Olivia Salomón, secretaria de Economía, fue la encargada de pronunciar el discurso del 13 de septiembre, con motivo de la conmemoración de la gesta de los niños héroes de Chapultepec. Ayer, durante el desfile conmemorativo al inicio de la lucha de independencia, tocó el turno al diputado Gabriel Biestro.

Difícil que se trate de una simple coincidencia.

ÚLTIMASCOLUMNAS
miércoles 30 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

martes 29 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

lunes 28 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

viernes 25 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

jueves 24 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

miércoles 23 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

martes 22 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

lunes 21 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

viernes 18 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

jueves 17 de septiembre de 2020

En Punto

En Punto

Cargar Más