/ domingo 12 de septiembre de 2021

Espectáculo político

El concepto de “espectáculo político”, a decir de Murray Edelman cuando expone su teoría de la política simbólica, su lenguaje y simbolismo, aplica claramente para analizar el evento que quiso cumplir como tercer informe de gobierno federal y otros eventos que aderezaron el inicio del trienio hacia 2024, cuando se inicie el proceso electoral para renovar la presidencia.

El 31 de agosto, de acuerdo con los calendarios electorales de cada localidad, se inició en Tlaxcala la toma de posesión para 1923 presidentes municipales y de sus Congresos locales, en 29 entidades federativas que ganaron después de la elección del 6 de junio pasado. Para Puebla, el 15 de septiembre será el relevo del Congreso local y el 15 de octubre la toma de protesta del nuevo alcalde (PAN-PRI, PRD) que sucede a Morena. Así también los 15 gobernadores que también ganaron la elección pasada. Así los eventos en nuestra cultura política, con la pandemia han sufrido cambios dramáticos para resignificar el lenguaje político. Ya veremos los espectáculos que siguen ahora que llegan las fiestas patrias.

El comportamiento público y la opinión que se genera es también un elemento que los políticos están considerando para fijar su marca. En este rubro, todos buscan la vinculación emocional del público votante ¿cómo? Salvando sus diferencias, lo que hemos presenciado es la sobreexplotación de imágenes y videos, en memes y youtube hasta tik tok, las redes sociales. Así pues, lo que se presenta como real es puesto en duda por Edelman: se sobreestima la racionalidad de las élites tanto como la irracionalidad del público masivo; es decir, ni todo lo que se presenta en redes obedece a una elaboración estratégicamente pensada por los partidos y sus políticos, ni el público cree todo con ojos cerrados. Veremos qué publican de las tomas de posesión.

El otro evento es el Tercer Informe de gobierno del presidente que, de entrada, cambió el discurso político: antes presentaban a un país en crecimiento, ahora se mostró no solo la pobreza sino las desigualdades sociales, con una visión más humana. Sí, también el actual ejecutivo abrió el debate ideológico para ubicar a los empresarios como explotadores, para dejar al descubierto a los contribuyentes y consumidores. Pero es claro que así busca redignificar el trabajo y salario de los trabajadores en franjas de pobreza con los beneficios de la reforma laboral y que llegaron a la democracia sindical: las restricciones al outsourcing y el incremento al salario mínimo. Sólo que no ha mostrado todavía la eficacia de las políticas públicas para abatir la pobreza.

Lo que no mencionó fue el incremento de la deuda nacional y la inversión extranjera directa a la baja, pero sí una oda al incremento de las remesas y a los apoyos de Bienestar. Refrendando “tengan para que aprendan” los tecnócratas neoliberales, a pesar de la pandemia del Covid-19. En efecto, un espectáculo político que fue mucho más sobrio que el jocoso estilo mostrado en las mañaneras.

“De los 100 compromisos que hice en el Zócalo el primero de diciembre de 2018 al tomar posesión, hemos cumplido la gran mayoría, 98 de 100 compromisos, sólo tenemos pendientes dos: descentralizar el gobierno federal y conocer toda la verdad acerca de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, y en eso estamos”, es una afirmación simbólica porque la comprobación efectiva es limitada. Las acciones de la nueva administración de la 4T en realidad son modestas, si bien “ya inició” una cuarta transformación, con seguridad no habrá tiempo de concluir en este sexenio. El verdadero logro de esta administración está en el discurso político, sí hay una comunicación efectiva, una conexión con la población que está beneficiándose de los recursos económicos del país. Se encuadró un acto simbólico de un gobierno con mensaje simbólico favorable para Morena, pero tal vez para la credibilidad de la democracia, no tanto, y mucho menos para la realpolitik -la realidad cruda- donde no hay cabida para las ideologías.

*Politóloga, profesora-investigadora. Miembro Fundadora de la AMECIP.

Mail: margarita_arguelles@hotmail.com

El concepto de “espectáculo político”, a decir de Murray Edelman cuando expone su teoría de la política simbólica, su lenguaje y simbolismo, aplica claramente para analizar el evento que quiso cumplir como tercer informe de gobierno federal y otros eventos que aderezaron el inicio del trienio hacia 2024, cuando se inicie el proceso electoral para renovar la presidencia.

El 31 de agosto, de acuerdo con los calendarios electorales de cada localidad, se inició en Tlaxcala la toma de posesión para 1923 presidentes municipales y de sus Congresos locales, en 29 entidades federativas que ganaron después de la elección del 6 de junio pasado. Para Puebla, el 15 de septiembre será el relevo del Congreso local y el 15 de octubre la toma de protesta del nuevo alcalde (PAN-PRI, PRD) que sucede a Morena. Así también los 15 gobernadores que también ganaron la elección pasada. Así los eventos en nuestra cultura política, con la pandemia han sufrido cambios dramáticos para resignificar el lenguaje político. Ya veremos los espectáculos que siguen ahora que llegan las fiestas patrias.

El comportamiento público y la opinión que se genera es también un elemento que los políticos están considerando para fijar su marca. En este rubro, todos buscan la vinculación emocional del público votante ¿cómo? Salvando sus diferencias, lo que hemos presenciado es la sobreexplotación de imágenes y videos, en memes y youtube hasta tik tok, las redes sociales. Así pues, lo que se presenta como real es puesto en duda por Edelman: se sobreestima la racionalidad de las élites tanto como la irracionalidad del público masivo; es decir, ni todo lo que se presenta en redes obedece a una elaboración estratégicamente pensada por los partidos y sus políticos, ni el público cree todo con ojos cerrados. Veremos qué publican de las tomas de posesión.

El otro evento es el Tercer Informe de gobierno del presidente que, de entrada, cambió el discurso político: antes presentaban a un país en crecimiento, ahora se mostró no solo la pobreza sino las desigualdades sociales, con una visión más humana. Sí, también el actual ejecutivo abrió el debate ideológico para ubicar a los empresarios como explotadores, para dejar al descubierto a los contribuyentes y consumidores. Pero es claro que así busca redignificar el trabajo y salario de los trabajadores en franjas de pobreza con los beneficios de la reforma laboral y que llegaron a la democracia sindical: las restricciones al outsourcing y el incremento al salario mínimo. Sólo que no ha mostrado todavía la eficacia de las políticas públicas para abatir la pobreza.

Lo que no mencionó fue el incremento de la deuda nacional y la inversión extranjera directa a la baja, pero sí una oda al incremento de las remesas y a los apoyos de Bienestar. Refrendando “tengan para que aprendan” los tecnócratas neoliberales, a pesar de la pandemia del Covid-19. En efecto, un espectáculo político que fue mucho más sobrio que el jocoso estilo mostrado en las mañaneras.

“De los 100 compromisos que hice en el Zócalo el primero de diciembre de 2018 al tomar posesión, hemos cumplido la gran mayoría, 98 de 100 compromisos, sólo tenemos pendientes dos: descentralizar el gobierno federal y conocer toda la verdad acerca de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, y en eso estamos”, es una afirmación simbólica porque la comprobación efectiva es limitada. Las acciones de la nueva administración de la 4T en realidad son modestas, si bien “ya inició” una cuarta transformación, con seguridad no habrá tiempo de concluir en este sexenio. El verdadero logro de esta administración está en el discurso político, sí hay una comunicación efectiva, una conexión con la población que está beneficiándose de los recursos económicos del país. Se encuadró un acto simbólico de un gobierno con mensaje simbólico favorable para Morena, pero tal vez para la credibilidad de la democracia, no tanto, y mucho menos para la realpolitik -la realidad cruda- donde no hay cabida para las ideologías.

*Politóloga, profesora-investigadora. Miembro Fundadora de la AMECIP.

Mail: margarita_arguelles@hotmail.com