/ viernes 19 de julio de 2019

La crisis del derecho del trabajo en México (Segunda de tres partes)

El Maestro Mario de la Cueva escribió en el prólogo a las ediciones primera y segunda de su clásico Derecho Mexicano del Trabajo, en junio de 1943: “… el siglo XX ha perdido la confianza en la razón; nuevamente ha perdido el hombre su mundo, quizá se inicia un nuevo Renacimiento, en el que el hombre, como en el siglo XVI, busca su libertad y su mundo.” EL DERECHO A VIVIR es el grito de la nueva humanidad, y es el grito de los trabajadores y el fundamento real del Derecho del Trabajo, que es apenas el primer brote de la nueva sociedad, el principio del Derecho del Trabajo es muy simple: “El hombre que trabaja tiene derecho a conducir una vida que corresponda a la dignidad de la persona humana. El Derecho del futuro será un Derecho Vital.”

¿Podemos afirmar en este siglo XXI y en este 2019 que nuestro Derecho del Trabajo es un Derecho a la vida? Todas las estadísticas nos demuestran lo contrario, y la Reforma Laboral de la Cuarta Transformación, aprobada recientemente, pasó de largo con los contratos precarios y el outsorcing y dejó intocado “el despido barato” y los inconcebibles intereses en la materia. El neoliberalismo -que introdujo el Presidente Calderón con el pretexto de promover el empleo rompió con los dos principios elementales de nuestro Derecho, la Estabilidad en el Trabajo y la Justicia Social- sigue vigente en la actualidad.

Por principio es un error considerar a nuestro Derecho como un promotor del trabajo, por ello a la llamada Reforma Laboral de Calderón la llamé Derecho del Empleo y no Derecho del Trabajo. El Derecho lo que busca y orienta es mantener las fuentes de trabajo, darles prestaciones, equilibrio, armonía y proyección, buscando en todo momento dar significado a la dignidad de los trabajadores. La normatividad del empleo por el contrario solo busca cubrir la estadística para justificarse. Y sí, en el período de Peña Nieto se crearon muchos más empleos que en el sexenio anterior, pero todos o su inmensa mayoría precarios, o sea, no rebasaron el año de antigüedad y solo alcanzaron a cubrir dos salarios mínimos en promedio.

¿Ese es un Derecho para la vida? ¿Se puede vivir dignamente con dos salarios mínimos trabajando por cortos lapsos de tiempo, sin crear derechos y antigüedad? Como verás querida Puebla, este “derecho del empleo” es ofensivo para el trabajador y no corresponde a la tradición mexicana en la materia, que tenía el orgullo de haber sido el primer país del mundo que elevó a la categoría de constitucional los derechos de los trabajadores. México, ante el embate del neoliberalismo y las doctrinas economicistas, perdió el rumbo y su hegemonía moral como garante de los derechos sociales de los trabajadores.

Y si en verdad, haciendo a un lado el discurso demagógico, la llamada Cuarta Transformación pretende acabar con la política neoliberal, debe empezar por un acto de elemental justicia con la ley laboral y retomar los principios y la filosofía que nos hizo ser faro y destino del Derecho Social iberoamericano.

En fin, hoy estoy hablando en restrospectiva de mi vida como abogado, y la próxima semana, antes de salir de vacaciones, concluiré con este tema. Mientras tanto, te agradezco Puebla, escúchame mañana en ABC Radio en mi programa “CONVERSACIONES” a las 9 hrs., también me puedes ver y oír por Facebook live, entrando a mi página que es pública, con mi nombre, y recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”

El Maestro Mario de la Cueva escribió en el prólogo a las ediciones primera y segunda de su clásico Derecho Mexicano del Trabajo, en junio de 1943: “… el siglo XX ha perdido la confianza en la razón; nuevamente ha perdido el hombre su mundo, quizá se inicia un nuevo Renacimiento, en el que el hombre, como en el siglo XVI, busca su libertad y su mundo.” EL DERECHO A VIVIR es el grito de la nueva humanidad, y es el grito de los trabajadores y el fundamento real del Derecho del Trabajo, que es apenas el primer brote de la nueva sociedad, el principio del Derecho del Trabajo es muy simple: “El hombre que trabaja tiene derecho a conducir una vida que corresponda a la dignidad de la persona humana. El Derecho del futuro será un Derecho Vital.”

¿Podemos afirmar en este siglo XXI y en este 2019 que nuestro Derecho del Trabajo es un Derecho a la vida? Todas las estadísticas nos demuestran lo contrario, y la Reforma Laboral de la Cuarta Transformación, aprobada recientemente, pasó de largo con los contratos precarios y el outsorcing y dejó intocado “el despido barato” y los inconcebibles intereses en la materia. El neoliberalismo -que introdujo el Presidente Calderón con el pretexto de promover el empleo rompió con los dos principios elementales de nuestro Derecho, la Estabilidad en el Trabajo y la Justicia Social- sigue vigente en la actualidad.

Por principio es un error considerar a nuestro Derecho como un promotor del trabajo, por ello a la llamada Reforma Laboral de Calderón la llamé Derecho del Empleo y no Derecho del Trabajo. El Derecho lo que busca y orienta es mantener las fuentes de trabajo, darles prestaciones, equilibrio, armonía y proyección, buscando en todo momento dar significado a la dignidad de los trabajadores. La normatividad del empleo por el contrario solo busca cubrir la estadística para justificarse. Y sí, en el período de Peña Nieto se crearon muchos más empleos que en el sexenio anterior, pero todos o su inmensa mayoría precarios, o sea, no rebasaron el año de antigüedad y solo alcanzaron a cubrir dos salarios mínimos en promedio.

¿Ese es un Derecho para la vida? ¿Se puede vivir dignamente con dos salarios mínimos trabajando por cortos lapsos de tiempo, sin crear derechos y antigüedad? Como verás querida Puebla, este “derecho del empleo” es ofensivo para el trabajador y no corresponde a la tradición mexicana en la materia, que tenía el orgullo de haber sido el primer país del mundo que elevó a la categoría de constitucional los derechos de los trabajadores. México, ante el embate del neoliberalismo y las doctrinas economicistas, perdió el rumbo y su hegemonía moral como garante de los derechos sociales de los trabajadores.

Y si en verdad, haciendo a un lado el discurso demagógico, la llamada Cuarta Transformación pretende acabar con la política neoliberal, debe empezar por un acto de elemental justicia con la ley laboral y retomar los principios y la filosofía que nos hizo ser faro y destino del Derecho Social iberoamericano.

En fin, hoy estoy hablando en restrospectiva de mi vida como abogado, y la próxima semana, antes de salir de vacaciones, concluiré con este tema. Mientras tanto, te agradezco Puebla, escúchame mañana en ABC Radio en mi programa “CONVERSACIONES” a las 9 hrs., también me puedes ver y oír por Facebook live, entrando a mi página que es pública, con mi nombre, y recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”

viernes 17 de enero de 2020

El cambio de paradigma

viernes 10 de enero de 2020

¡Feliz año 2020!

viernes 13 de diciembre de 2019

¡Feliz Navidad y próspero año 2020!

viernes 06 de diciembre de 2019

Regresión

viernes 29 de noviembre de 2019

¡Ya huele a Navidad!

viernes 22 de noviembre de 2019

El valor de la vocación

viernes 08 de noviembre de 2019

No más polarizaciones

viernes 01 de noviembre de 2019

Una reflexión para este Día de Muertos

viernes 25 de octubre de 2019

El placer de los sentidos

viernes 18 de octubre de 2019

¡Vivir!

Cargar Más