/ viernes 18 de enero de 2019

¿La dama o el tigre?

El fin de año mi hijo Jorge me regaló el libro de Fernando Savater “El valor de elegir”, y en él encuentro un cuento escrito por Frank R. Stockton: ¿La dama o el tigre?, que considero apropiado transcribir dadas las circunstancias coyunturales que en política estamos viviendo los poblanos.

“Se dice que en la remota antigüedad vivió un Rey semibárbaro que administraba justicia de un modo a la vez espectacular y caprichoso. Para castigar los delitos especialmente graves había imaginado una singular ordalía. El acusado era conducido el día señalado para la pena a la arena de un circo en cuyas gradas se encontraba el pueblo reunido. Ante él había dos puertas. Tras una de ellas aguardaba un tigre hambriento, el más fiero que se había conseguido para aquella ocasión, tras la otra estaba una hermosa doncella, atractiva y virginal. Solo el Rey conocía al inquilino que aguardaba en cada puerta, el reo debía elegir forzosa e inmediatamente una u otra de ellas, en ambos casos, su suerte estaba echada. Si aparecía la fiera, moría destrozado en pocos segundos; si salía la dama, debía desposarla sin dilación y con la mayor pompa, apadrinado por el propio Monarca, derogándose cualquier matrimonio o compromiso que pudiera haber contraído.” El relato continúa marcando irónicamente el destino del Rey. Su hija se había enamorado apasionada y clandestinamente de un plebeyo. “… para su juicio en la arena fatídica, el bárbaro Rey se esmeró especialmente en la búsqueda del más voraz de los tigres pero también seleccionó a la más deliciosa de las doncellas como alternativa… La Princesa, con ardides de mujer logró enterarse de cuál era la puerta que en la arena correspondía a cada uno de ambos destinos. El muchacho apareció sobrecogido en el circo, abrumado por la expectación de la multitud. También él conocía el íntimo dilema de su amada y desde el ruedo le lanzó una mirada de súplica: ¡sólo tú puedes salvarme!, con gesto discreto pero inequívoco señaló la puerta de la derecha. Y por ella optó sin vacilar el condenado. El problema de la decisión de la Princesa no puede considerarse con ligereza, y yo no pretenderé ser la única persona capaz de resolverlo. Por lo tanto, dejo que respondan todos ustedes: ¿quién salió por la puerta abierta… la dama o el tigre?”

Y Sabater termina diciendo: “En efecto, tal es la acuciante cuestión para la princesa, para el joven amante y para cualquiera de nosotros, casi cada día y a cada paso, cuando guiados por oráculos ambiguos llegamos al momento incierto y fatal de la acción.”

Ante la ausencia de certidumbres absolutas en el Ser Humano, hoy los poblanos nos encontramos en vísperas de un acontecimiento en nuestra vida política: la designación en el Congreso de un gobernador interino, que dadas las circunstancias, el designado tendrá que elegir, como en el cuento de Stockton, ¿la dama o el tigre?

Y parafraseando a Savater concluyo: Para el designado, el dilema no es nada fácil, cuando guiado por oráculos ambiguos llegue el momento incierto y fatal de la acción.

Gracias Puebla. Escúchame mañana sábado en mi programa “CONVERSACIONES”, en ABC Radio, 12.80 de AM. Y como siempre te recuerdo “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”

El fin de año mi hijo Jorge me regaló el libro de Fernando Savater “El valor de elegir”, y en él encuentro un cuento escrito por Frank R. Stockton: ¿La dama o el tigre?, que considero apropiado transcribir dadas las circunstancias coyunturales que en política estamos viviendo los poblanos.

“Se dice que en la remota antigüedad vivió un Rey semibárbaro que administraba justicia de un modo a la vez espectacular y caprichoso. Para castigar los delitos especialmente graves había imaginado una singular ordalía. El acusado era conducido el día señalado para la pena a la arena de un circo en cuyas gradas se encontraba el pueblo reunido. Ante él había dos puertas. Tras una de ellas aguardaba un tigre hambriento, el más fiero que se había conseguido para aquella ocasión, tras la otra estaba una hermosa doncella, atractiva y virginal. Solo el Rey conocía al inquilino que aguardaba en cada puerta, el reo debía elegir forzosa e inmediatamente una u otra de ellas, en ambos casos, su suerte estaba echada. Si aparecía la fiera, moría destrozado en pocos segundos; si salía la dama, debía desposarla sin dilación y con la mayor pompa, apadrinado por el propio Monarca, derogándose cualquier matrimonio o compromiso que pudiera haber contraído.” El relato continúa marcando irónicamente el destino del Rey. Su hija se había enamorado apasionada y clandestinamente de un plebeyo. “… para su juicio en la arena fatídica, el bárbaro Rey se esmeró especialmente en la búsqueda del más voraz de los tigres pero también seleccionó a la más deliciosa de las doncellas como alternativa… La Princesa, con ardides de mujer logró enterarse de cuál era la puerta que en la arena correspondía a cada uno de ambos destinos. El muchacho apareció sobrecogido en el circo, abrumado por la expectación de la multitud. También él conocía el íntimo dilema de su amada y desde el ruedo le lanzó una mirada de súplica: ¡sólo tú puedes salvarme!, con gesto discreto pero inequívoco señaló la puerta de la derecha. Y por ella optó sin vacilar el condenado. El problema de la decisión de la Princesa no puede considerarse con ligereza, y yo no pretenderé ser la única persona capaz de resolverlo. Por lo tanto, dejo que respondan todos ustedes: ¿quién salió por la puerta abierta… la dama o el tigre?”

Y Sabater termina diciendo: “En efecto, tal es la acuciante cuestión para la princesa, para el joven amante y para cualquiera de nosotros, casi cada día y a cada paso, cuando guiados por oráculos ambiguos llegamos al momento incierto y fatal de la acción.”

Ante la ausencia de certidumbres absolutas en el Ser Humano, hoy los poblanos nos encontramos en vísperas de un acontecimiento en nuestra vida política: la designación en el Congreso de un gobernador interino, que dadas las circunstancias, el designado tendrá que elegir, como en el cuento de Stockton, ¿la dama o el tigre?

Y parafraseando a Savater concluyo: Para el designado, el dilema no es nada fácil, cuando guiado por oráculos ambiguos llegue el momento incierto y fatal de la acción.

Gracias Puebla. Escúchame mañana sábado en mi programa “CONVERSACIONES”, en ABC Radio, 12.80 de AM. Y como siempre te recuerdo “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”

viernes 17 de mayo de 2019

En ausencia de lo sagrado

viernes 10 de mayo de 2019

“Siéntelo”

viernes 26 de abril de 2019

Un asunto pendiente

viernes 12 de abril de 2019

Citadinas

viernes 05 de abril de 2019

Del pasado al futuro

viernes 08 de marzo de 2019

Feminismo vs machismo

Cargar Más