/ lunes 5 de octubre de 2020

La oportunidad de aprender en casa

La educación básica forma personas que participan en la edificación del porvenir colectivo de nuestro país, contribuye al desarrollo de la conciencia social para lograr el proyecto como pueblo, y representar una alternativa de transformación cultural que aporta elementos para que todos definan su proyecto de vida en un absoluto respeto a la pluralidad cultural e ideológica a la diversidad social en todas sus expresiones, a través de favorecer las condiciones para que todos los alumnos adquieran el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y competencias que les permitan elevar su calidad de vida mejorando globalmente sus condiciones.

Con ella logramos tener el conocimiento acumulado en las distintas esferas del saber, e interpretarlo de manera crítica, adaptándolo a nuestras propias necesidades e intereses; a ser capaces de reflexionar sobre la realidad que nos rodea, analizándola, para asumir compromisos personales en la transformación de la misma.

Los alumnos al recibir las clases en casa a través de los medios de comunicación y las redes sociales, de la educación básica se integra de manera productiva y creativa al mundo en el que vivimos, estableciendo relaciones afectivas sanas, que hacen posible la formación de familias integradas, capaces de dialogar, de ayudarse mutuamente y de incorporarnos a la sociedad en forma más amplia.

En el país, a partir de los preceptos, principios y orientaciones establecidos en las nuevas reformas de preescolar, primaria y secundaria en el contexto nacional, se promueve la formación de individuos para ser capaces de tener un nivel de vida digno y una orientación constructiva de su propia existencia, en los distintos ambientes en que se desenvuelvan.

México, ahora en la pandemia tiene que hacer cambio en sus sectores que tiene movimiento y transformaciones, la educación se ha integrado a esta dinámica de cambio y ofrece respuestas innovadoras a las necesidades de su población escolar.

En la educación básica se establecen compromisos de responsabilidad compartida con la sociedad civil, haciendo de la educación una acción colectiva.

En ésta se ofrecen oportunidades diferenciadas a todos, de acuerdo con el potencial individual y las experiencias y capacidades de cada alumno.

En la educación básica se construyen objetivos y proyectos propios, basados en procesos significativos y útiles que propician una identidad nacional y ofrece condiciones pedagógicas pertinentes para la permanencia y formación integral de los alumnos, promueve la convivencia, el trabajo individual y colectivo, la autoevaluación de los niños y jóvenes que satisfacen sus necesidades y problemas de aprendizaje y favorecen el desarrollo de su creatividad.

En este marco, se plantea la necesidad de instrumentar acciones emergentes para consolidar la inculturación en los alumnos y la sociedad en general, de las prescripciones establecidas en el desarrollo de una autentica cultura de la legalidad, misma que se centre en una perspectiva unitaria del desarrollo de los niños y jóvenes, enfocando su quehacer hacia la maduración y promoción de los mismos.

Los procesos de maduración en las personas llegan a su plenitud cuando ésta asume conscientemente un cuadro de obligaciones y derechos que enriquece y orienta su vida.

Los alumnos tienen en cuenta los diversos tiempos del proceso evolutivo, las diferentes tipologías del niño y del adolescente, así como los distintos ambientes educativos y sus características propias.

Los maestros quienes han aplicado sus experiencias en los contenidos y que han de ser capaces de trabajar a distancia, en equipos y de llegar a ser modelo de referencia para sus alumnos.

Doctor en Educación.



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La educación básica forma personas que participan en la edificación del porvenir colectivo de nuestro país, contribuye al desarrollo de la conciencia social para lograr el proyecto como pueblo, y representar una alternativa de transformación cultural que aporta elementos para que todos definan su proyecto de vida en un absoluto respeto a la pluralidad cultural e ideológica a la diversidad social en todas sus expresiones, a través de favorecer las condiciones para que todos los alumnos adquieran el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y competencias que les permitan elevar su calidad de vida mejorando globalmente sus condiciones.

Con ella logramos tener el conocimiento acumulado en las distintas esferas del saber, e interpretarlo de manera crítica, adaptándolo a nuestras propias necesidades e intereses; a ser capaces de reflexionar sobre la realidad que nos rodea, analizándola, para asumir compromisos personales en la transformación de la misma.

Los alumnos al recibir las clases en casa a través de los medios de comunicación y las redes sociales, de la educación básica se integra de manera productiva y creativa al mundo en el que vivimos, estableciendo relaciones afectivas sanas, que hacen posible la formación de familias integradas, capaces de dialogar, de ayudarse mutuamente y de incorporarnos a la sociedad en forma más amplia.

En el país, a partir de los preceptos, principios y orientaciones establecidos en las nuevas reformas de preescolar, primaria y secundaria en el contexto nacional, se promueve la formación de individuos para ser capaces de tener un nivel de vida digno y una orientación constructiva de su propia existencia, en los distintos ambientes en que se desenvuelvan.

México, ahora en la pandemia tiene que hacer cambio en sus sectores que tiene movimiento y transformaciones, la educación se ha integrado a esta dinámica de cambio y ofrece respuestas innovadoras a las necesidades de su población escolar.

En la educación básica se establecen compromisos de responsabilidad compartida con la sociedad civil, haciendo de la educación una acción colectiva.

En ésta se ofrecen oportunidades diferenciadas a todos, de acuerdo con el potencial individual y las experiencias y capacidades de cada alumno.

En la educación básica se construyen objetivos y proyectos propios, basados en procesos significativos y útiles que propician una identidad nacional y ofrece condiciones pedagógicas pertinentes para la permanencia y formación integral de los alumnos, promueve la convivencia, el trabajo individual y colectivo, la autoevaluación de los niños y jóvenes que satisfacen sus necesidades y problemas de aprendizaje y favorecen el desarrollo de su creatividad.

En este marco, se plantea la necesidad de instrumentar acciones emergentes para consolidar la inculturación en los alumnos y la sociedad en general, de las prescripciones establecidas en el desarrollo de una autentica cultura de la legalidad, misma que se centre en una perspectiva unitaria del desarrollo de los niños y jóvenes, enfocando su quehacer hacia la maduración y promoción de los mismos.

Los procesos de maduración en las personas llegan a su plenitud cuando ésta asume conscientemente un cuadro de obligaciones y derechos que enriquece y orienta su vida.

Los alumnos tienen en cuenta los diversos tiempos del proceso evolutivo, las diferentes tipologías del niño y del adolescente, así como los distintos ambientes educativos y sus características propias.

Los maestros quienes han aplicado sus experiencias en los contenidos y que han de ser capaces de trabajar a distancia, en equipos y de llegar a ser modelo de referencia para sus alumnos.

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ÚLTIMASCOLUMNAS
lunes 02 de noviembre de 2020

El bachillerato desde casa

Actualmente los estudiantes de los bachilleratos están tomando sus clases desde sus casas por medio de la televisión, que se transmiten diario las diversas materias y presentan sus tareas - trabajos a sus profesores por medio de las redes sociales. El bachillerato surgió como estudios preparatorios para ingresar a las Escuelas de Altos Estudios; se iniciaron con la creación de la Escuela Nacional Preparatoria en la segunda mitad del siglo XIX, el día 3 de febrero de 1868, y posteriormente durante la época cardenista se crearon los estudios prevocacionales del Instituto Politécnico Nacional. Prácticamente un siglo después ante la polarización social y económica en México y el crecimiento de la demanda educativa se crearon el Colegio de Ciencias y Humanidades, el Colegio de Bachilleres y el Conalep, cada uno con proyectos educativos distintos. En consecuencia y ante la insuficiencia del gobierno para atender a esa demanda así como a falta de un proyecto nacional en la educación media superior, se gestó una gran diversidad en los estudios de bachillerato, con desarrollo desiguales en calidad y hasta en duración de los estudios al tiempo que se le dejó en un serio abandono presupuestal. En ese tenor, el problema no está en la diversidad como riqueza, sino en lo que se espera que sea un bachiller que se incorporara a los estudios de licenciatura y a la sociedad. Es decir, en la actualidad el bachillerato, visto de una manera sencilla, es un nivel educativo en el que habría de consolidarse la educación básica e iniciar la superior y debiera, al mismo tiempo, permitir a sus egresados un adecuado desempeño social, cultural y ciudadano, ya que para un elevado porcentaje de la población en edad de estudiar representa la última oportunidad de escolaridad. Además de la dispersión del nivel educativo, el cual tiene más de 25 subsistemas de distintas dimensiones, estructuras y formas de organización; en consecuencia, se han contabilizado más de 200 planes de estudios inconexos entre ellos. La educación media superior, todavía reconoce momentos críticos en cuanto a cobertura y calidad. Ingresan a los bachilleratos el 55 % de la población estudiantil que proviene de las escuelas secundarias. Se hacen esfuerzos para que mayor número de estudiantes ingresen en este nivel educativo. El bachillerato es el que posee la mayor deserción escolar y quien registra la menor eficiencia terminal y el abandono escolar se debe a factores económicos y a falta de interés por este ciclo educativo, la desmotivación académica y de orientación profesional. En un contexto más allá de nuestro país, a nivel mundial se han impulsado propuestas de cambio en materia educativa, algunas de las cuales han sido incorporadas por los bachilleratos con contenido de programas y proyectos. Algunas de las consideraciones más relevantes de esas propuestas de cambio son, por la situación actual que se está viviendo de la pandemia, diseñar nuevos escenarios sociales de información y de conocimiento que son elementos determinantes para el crecimiento y la transformación. Lo que la sociedad demanda de los bachilleratos no es transmitir gran cantidad de información, sino mejorar la calidad de los mismos; vista como la capacidad de entenderla, procesarla, seleccionarla, organizarla y transformarla en conocimientos. Doctor en Educación.

Abel Ayala Guerrero

lunes 07 de septiembre de 2020

Innovación educativa

Abel Ayala Guerrero

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