/ jueves 12 de diciembre de 2019

Nuestras tradiciones navideñas

Se inicia el mes de diciembre y con ello nuestras tradiciones navideñas mexicanas que son muy identificadas por nosotros, y por los mexicanos que viven en el extranjero. Nada los limita a cumplirlas como nos las enseñaron nuestros padres, nuestros abuelos y las realizaban nuestros antepasados.

Todo se inicia con poner el tradicional nacimiento, donde utilizando diversos elementos y adornos como son las figuras de los pastores con sus rebaños, y las casas recreando una aldea, acompañada de los Reyes Magos y los ángeles que no deben de faltar.

Las tradicionales posadas son festividades creadas con la intención de despertar la expectación hacia el nacimiento de Jesús. Es por ello, que se realizan durante los nueve días que, según la tradición religiosa; representa los nueve días del 16 al 24 de diciembre, por la petición del abrigo y calor humano de María y José hicieron en la espera del advenimiento del niño Jesús.

Las posadas son una fiesta comunitaria que se llena de color con los cantos de letanías y villancicos, rompiendo después la piñata. Más tarde se ofrece todo un variado y peculiar de platillos, ponche caliente acompañado de frutas de la temporada.

Este novenario se inició en la época colonia de México con las misas de aguinaldos que realizaban los frailes agustinos en el interior de los conventos, invitando a la comunidad a participar. Esta tradición sobrepaso los muros de los conventos y se empezaron a realizar en las haciendas donde se concentraban un buen número de personas que trabajaban en los campos y al servicio de los patrones. También se extendió a las rancherías, más tarde a las mansiones de personas potentadas, y finalmente llegó a las diferentes ciudades, a las zonas suburbanas y a las pequeñas poblaciones.

Pedir posada es una de las celebraciones que se inició hace muchos años en México y se ha mantenido como una de las festividades más tradicionales de las fiestas navideñas mexicanas; donde niños, jóvenes o adultos se integran para llevar a los Santos Peregrinos por diferentes lugares, simulando el andar de María y José, de Nazaret a Belén.

Antes este peregrinar se iniciaba con los cantos navideños, para después decir la letanía a la Virgen; continuar con el paseo de los peregrinos acompañados de un Ángel guía y en su caso por una mulita de barro. Al llegar a la puerta de un hogar, se comenzaba a pedir posada; después de que pasaban los peregrinos, principiaba el rezar de oraciones preparadas para tal acontecimiento. Para terminar esta jornada se procedía al reparto de aguinaldos, que eran una cesta llena de bolsas pequeñas con confites. Por último era el rompimiento de las piñatas, llena de dulces y frutas de la temporada como son: naranjas, cañas, jícamas, tejocotes, cacahuates, guayaba, limas y otras más.

Costumbres y ritos de otros países han venido a influir en las tradiciones navideñas mexicanas. La navidad en México está bien arraigada en las costumbres de nuestra gente y han sobrevivido cientos de años, tal vez con las modificaciones que influyen en los tiempos y en la economía familiar, pero todavía siguen presentes en el espíritu navideño de todos nosotros.

Es difícil saber que se realicen algunas tradicionales posadas en la actualidad, herencia de nuestros ancestros, que retomaron nuestros abuelos, padres y tratando de que no se nos olvidaran con villancicos, letanías navideñas, posadas, nacimientos, piñatas y como emblema de la temporada la flor de nochebuena.

Las piñatas se han considerado el juguete atractivo, maravilloso, bello y espectacular de la temporada navideña que disfrutan tanto pequeños como jóvenes y adultos; en las escuelas hoy se realizan concursos para realizar la mejor, que estimula el ánimo y la alegría dentro de la comunidad participante, recordando la celebración del nuestras tradiciones mexicanas.

La confección de la piñata era una actividad familiar, que requería tiempo y esfuerzo para lograr el diseño de la tradicional estrella, de alguna fruta o verdura. Después se convirtió en una pequeña empresa; hoy es una gran industria exportadora, con diseños de superhéroes o algún personaje de moda en la actualidad. Con la tradicional olla de barro o de cartón, y hasta la plegable, fácil de llevar a todas partes.

Terminan nuestras tradiciones navideñas mexicanas con la gran cena de Nochebuena del 24 de diciembre, donde la familia se organiza para preparar una variedad de platillos de la temporada y que son únicos de la cocina mexicana, difícil encontrarlos en otros países, ya que son herencias de la época prehispánica y virreinal de México.

Doctor en Educación

Se inicia el mes de diciembre y con ello nuestras tradiciones navideñas mexicanas que son muy identificadas por nosotros, y por los mexicanos que viven en el extranjero. Nada los limita a cumplirlas como nos las enseñaron nuestros padres, nuestros abuelos y las realizaban nuestros antepasados.

Todo se inicia con poner el tradicional nacimiento, donde utilizando diversos elementos y adornos como son las figuras de los pastores con sus rebaños, y las casas recreando una aldea, acompañada de los Reyes Magos y los ángeles que no deben de faltar.

Las tradicionales posadas son festividades creadas con la intención de despertar la expectación hacia el nacimiento de Jesús. Es por ello, que se realizan durante los nueve días que, según la tradición religiosa; representa los nueve días del 16 al 24 de diciembre, por la petición del abrigo y calor humano de María y José hicieron en la espera del advenimiento del niño Jesús.

Las posadas son una fiesta comunitaria que se llena de color con los cantos de letanías y villancicos, rompiendo después la piñata. Más tarde se ofrece todo un variado y peculiar de platillos, ponche caliente acompañado de frutas de la temporada.

Este novenario se inició en la época colonia de México con las misas de aguinaldos que realizaban los frailes agustinos en el interior de los conventos, invitando a la comunidad a participar. Esta tradición sobrepaso los muros de los conventos y se empezaron a realizar en las haciendas donde se concentraban un buen número de personas que trabajaban en los campos y al servicio de los patrones. También se extendió a las rancherías, más tarde a las mansiones de personas potentadas, y finalmente llegó a las diferentes ciudades, a las zonas suburbanas y a las pequeñas poblaciones.

Pedir posada es una de las celebraciones que se inició hace muchos años en México y se ha mantenido como una de las festividades más tradicionales de las fiestas navideñas mexicanas; donde niños, jóvenes o adultos se integran para llevar a los Santos Peregrinos por diferentes lugares, simulando el andar de María y José, de Nazaret a Belén.

Antes este peregrinar se iniciaba con los cantos navideños, para después decir la letanía a la Virgen; continuar con el paseo de los peregrinos acompañados de un Ángel guía y en su caso por una mulita de barro. Al llegar a la puerta de un hogar, se comenzaba a pedir posada; después de que pasaban los peregrinos, principiaba el rezar de oraciones preparadas para tal acontecimiento. Para terminar esta jornada se procedía al reparto de aguinaldos, que eran una cesta llena de bolsas pequeñas con confites. Por último era el rompimiento de las piñatas, llena de dulces y frutas de la temporada como son: naranjas, cañas, jícamas, tejocotes, cacahuates, guayaba, limas y otras más.

Costumbres y ritos de otros países han venido a influir en las tradiciones navideñas mexicanas. La navidad en México está bien arraigada en las costumbres de nuestra gente y han sobrevivido cientos de años, tal vez con las modificaciones que influyen en los tiempos y en la economía familiar, pero todavía siguen presentes en el espíritu navideño de todos nosotros.

Es difícil saber que se realicen algunas tradicionales posadas en la actualidad, herencia de nuestros ancestros, que retomaron nuestros abuelos, padres y tratando de que no se nos olvidaran con villancicos, letanías navideñas, posadas, nacimientos, piñatas y como emblema de la temporada la flor de nochebuena.

Las piñatas se han considerado el juguete atractivo, maravilloso, bello y espectacular de la temporada navideña que disfrutan tanto pequeños como jóvenes y adultos; en las escuelas hoy se realizan concursos para realizar la mejor, que estimula el ánimo y la alegría dentro de la comunidad participante, recordando la celebración del nuestras tradiciones mexicanas.

La confección de la piñata era una actividad familiar, que requería tiempo y esfuerzo para lograr el diseño de la tradicional estrella, de alguna fruta o verdura. Después se convirtió en una pequeña empresa; hoy es una gran industria exportadora, con diseños de superhéroes o algún personaje de moda en la actualidad. Con la tradicional olla de barro o de cartón, y hasta la plegable, fácil de llevar a todas partes.

Terminan nuestras tradiciones navideñas mexicanas con la gran cena de Nochebuena del 24 de diciembre, donde la familia se organiza para preparar una variedad de platillos de la temporada y que son únicos de la cocina mexicana, difícil encontrarlos en otros países, ya que son herencias de la época prehispánica y virreinal de México.

Doctor en Educación

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