/ viernes 2 de octubre de 2020

Quieren el PRI

Valentín Meneses no es un político más. Operador fino, forjado en la cultura del esfuerzo, empezó haciendo talacha como notificador en la Tesorería municipal y llegó a las posiciones administrativas más importantes en el gabinete de Mario Marín, de quien es compadre, confidente y político leal.

Su presencia pública para anunciar sus aspiraciones por la candidatura priista a la presidencia municipal de Puebla no es un acto espontáneo, sino parte de un plan de regreso del grupo que encabeza el ex gobernador, trabajando ahora a distancia por la orden de aprehensión que hay en su contra, pero siempre con la latente ambición de ejercer el poder.

Las declaraciones de esta semana de Meneses fueron calculadas.

Por una parte, consideró que el PRI antepondrá la unidad ante cualquier determinación que se dé en las elecciones del 2021, principalmente en la capital, su objetivo pues actúa como precandidato.

Habló del desencanto que los poblanos muestran por los gobiernos de Morena y dijo que por ello el PRI está listo para ir en “unidad” y propuso que la selección del candidato sea por consenso a favor del mejor perfil para garantizar un triunfo.

Pero, así como uso la mano izquierda, Meneses Rojas sugirió al secretario de Acción Electoral del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Javier Casique, permitir que el Comité Directivo Estatal en Puebla “asuma el liderazgo que debe ir encontrando”.

Por ocupar una cartera del CEN, Casique debe incrementar su actividad política en la Ciudad de México, dijo “hemos pedido siempre piso parejo a todos los participantes y el partido es el garante de que haya piso parejo y confiamos en los dirigentes”, remató

Propuso una reunión de liderazgos en la que se aborde el asunto de involucrar a todos los grupos en el manejo del partido, con la participación del presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lo que por supuesto no aceptará el dogerismo.

Mario Marín es un hombre que despierta y duerme pensado en la política y como regresar al poder. Sabe que su proceso judicial se resolverá en cierto tiempo y aunque él no figure como candidato desea ser un factor y el único partido por dónde puede participar es el PRI.

Marín tiene operadores, como Meneses, para ganar elecciones siempre y cuando vaya en 2021 aliado, por eso era indispensable que apareciera públicamente un personaje que no es acusado de actos de corrupción, para empezar a construir puentes al interior del PRI y con otras fuerzas políticas.

Por lo pronto, presionan a la dirigencia estatal a sentarse a platicar con ellos y llaman la atención de la nacional para que los escuche.

Los marinistas de regreso y cuentan con estructura al interior del estado para ganar presidencias municipales y algunos distritos.

Están dispuestos a poner su capital en la mesa, pero quieren también posiciones y la capital y no descartan participar con riesgo de perder.

Tienen voluntad, capital humano y económico para pelear la posición con Morena y el PAN, más si no construyen estos últimos una coalición ganadora.

Mario Marín piensa en volver y Valentín Meneses es hoy el rostro amable del grupo.

De las anécdotas que se cuentan

La mañana del 5 de julio de 2010, un día después de las elecciones, el gobernador Marín llamó a una reunión a su gabinete y colaboradores.

Ahí, ante ellos, decidió declarar la guerra al candidato ganador de la gubernatura, Rafael Moreno Valle, para empezar, impugnando la elección y hacer todo para evitar que lo sucediera.

Los convocados salieron con una instrucción precisa, no dejar pasar al PAN y la alianza ganadora.

Horas después, Valentín Meneses se reunió con su compadre y le advirtió de los riesgos que corrían y que al final, a pesar de lo que hicieran, iban a entregar el gobierno de Puebla.

Era mejor negociar que salir confrontados con un gobernador y un Congreso opositores.

Valentín recibió la orden: construir un puente y ver qué se podía lograr.

En ese momento empezó la transición.

Una operación que se tradujo en impunidad para el ex gobernador, en la cual Valentín fue factor.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

Valentín Meneses no es un político más. Operador fino, forjado en la cultura del esfuerzo, empezó haciendo talacha como notificador en la Tesorería municipal y llegó a las posiciones administrativas más importantes en el gabinete de Mario Marín, de quien es compadre, confidente y político leal.

Su presencia pública para anunciar sus aspiraciones por la candidatura priista a la presidencia municipal de Puebla no es un acto espontáneo, sino parte de un plan de regreso del grupo que encabeza el ex gobernador, trabajando ahora a distancia por la orden de aprehensión que hay en su contra, pero siempre con la latente ambición de ejercer el poder.

Las declaraciones de esta semana de Meneses fueron calculadas.

Por una parte, consideró que el PRI antepondrá la unidad ante cualquier determinación que se dé en las elecciones del 2021, principalmente en la capital, su objetivo pues actúa como precandidato.

Habló del desencanto que los poblanos muestran por los gobiernos de Morena y dijo que por ello el PRI está listo para ir en “unidad” y propuso que la selección del candidato sea por consenso a favor del mejor perfil para garantizar un triunfo.

Pero, así como uso la mano izquierda, Meneses Rojas sugirió al secretario de Acción Electoral del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Javier Casique, permitir que el Comité Directivo Estatal en Puebla “asuma el liderazgo que debe ir encontrando”.

Por ocupar una cartera del CEN, Casique debe incrementar su actividad política en la Ciudad de México, dijo “hemos pedido siempre piso parejo a todos los participantes y el partido es el garante de que haya piso parejo y confiamos en los dirigentes”, remató

Propuso una reunión de liderazgos en la que se aborde el asunto de involucrar a todos los grupos en el manejo del partido, con la participación del presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lo que por supuesto no aceptará el dogerismo.

Mario Marín es un hombre que despierta y duerme pensado en la política y como regresar al poder. Sabe que su proceso judicial se resolverá en cierto tiempo y aunque él no figure como candidato desea ser un factor y el único partido por dónde puede participar es el PRI.

Marín tiene operadores, como Meneses, para ganar elecciones siempre y cuando vaya en 2021 aliado, por eso era indispensable que apareciera públicamente un personaje que no es acusado de actos de corrupción, para empezar a construir puentes al interior del PRI y con otras fuerzas políticas.

Por lo pronto, presionan a la dirigencia estatal a sentarse a platicar con ellos y llaman la atención de la nacional para que los escuche.

Los marinistas de regreso y cuentan con estructura al interior del estado para ganar presidencias municipales y algunos distritos.

Están dispuestos a poner su capital en la mesa, pero quieren también posiciones y la capital y no descartan participar con riesgo de perder.

Tienen voluntad, capital humano y económico para pelear la posición con Morena y el PAN, más si no construyen estos últimos una coalición ganadora.

Mario Marín piensa en volver y Valentín Meneses es hoy el rostro amable del grupo.

De las anécdotas que se cuentan

La mañana del 5 de julio de 2010, un día después de las elecciones, el gobernador Marín llamó a una reunión a su gabinete y colaboradores.

Ahí, ante ellos, decidió declarar la guerra al candidato ganador de la gubernatura, Rafael Moreno Valle, para empezar, impugnando la elección y hacer todo para evitar que lo sucediera.

Los convocados salieron con una instrucción precisa, no dejar pasar al PAN y la alianza ganadora.

Horas después, Valentín Meneses se reunió con su compadre y le advirtió de los riesgos que corrían y que al final, a pesar de lo que hicieran, iban a entregar el gobierno de Puebla.

Era mejor negociar que salir confrontados con un gobernador y un Congreso opositores.

Valentín recibió la orden: construir un puente y ver qué se podía lograr.

En ese momento empezó la transición.

Una operación que se tradujo en impunidad para el ex gobernador, en la cual Valentín fue factor.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

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