/ jueves 30 de julio de 2020

Rounds internos rumbo al 2021

Pese a la pandemia, habrá elecciones en 2021. El INE ya confirmó que con o sin Covid19 habrá comicios y por ello los partidos alistan la competencia. En Puebla las fuerzas políticas de oposición saben que ganarle a Morena no será fácil y por eso ya trabajan en sus posibles alianzas porque ir solos a las urnas será un suicidio electoral.

Sin embargo para llegar de la A la Z hay varias consonantes y vocales, por lo que para concretar las alianzas primeramente todos los partidos tendrán que hacer su coco-wash interno, tendrán que echarse rounds y varios jalones de greña para luego lograr los consensos entre líderes y militantes para definir alianzas, coaliciones y sobre todo a candidatos.

La muestra de los agarrones internos que ya se viven está en Morena. Hoy los “líderes” se traen entre ojos porque se quieren arrebatar la dirigencia. Mario Bracamonte emberrinchado en seguir “dirigiendo” al partido ha llevado su caso a los tribunales.

Mientras que Carlos Evangelista, con todo el respaldo de la dirigencia provisional nacional y defendiendo la posición que le encomendaron, no dejará en manos de otro el power que significa estar al frente en una elección. De este modo ambos personajes de grupos distintos y opositores entre ellos, van a darse con todo lo que puedan con tal de quedarse con el control del partido que gobierna Puebla.

En tanto en el PAN no se quedan atrás y algunos militantes ya comenzaron a respingar tras el anuncio que hizo el fin de semana la líder estatal Genoveva Huerta. Mientras los panistas viven una consulta que se realiza simultáneamente en Jalisco, Guanajuato y Puebla para definir sus estrategias rumbo al 2021, más no para elegir a candidatas y candidatos, algunos azules camoteros han expresado su desacuerdo con tal ejercicio.

Y es que quienes han comenzado a cuestionar la consulta que dicen que lo hacen cuidando al partido, más bien lo hacen por su propio bienestar porque creen que los acuerdos de la consulta podría dejarlos fuera de la competencia y solo beneficiar a los que controlan hoy al PAN.

Aquellos panistas “enojados” han pasado por alto que esos resultados de la consulta no serán vinculantes, es decir que no necesariamente tendrán su aplicación a cada entidad ya que son escenarios distintos y en todo caso será la Comisión Estatal Permanente quien definirá las condiciones de las alianzas, el método de elección de candidatos y hasta el sexo de las y los futuros abanderados según la realidad de cada municipio y distrito. Así que hay que estar atentos en el ring azul.

En el caso del PRI, este partido tampoco la tiene fácil. La dirigencia provisional con Néstor Camarillo debe atender varios frentes rumbo al 2021. El dirigente sabe que cada día la tiene más complicada porque el tricolor ya no gana ni las elecciones de mesas directivas de colonias populares, pero al mismo tiempo también tiene que enfrentar las presiones de quienes amagan con abandonar al ex partidazo y a eso hay que sumarle la presión de buscar alianzas y amarrarlas porque si no se pone abusado lo chamaquean y hasta le piratean abanderados y lo dejan solito chiflando en la loma.

Así que los meses por venir, previo al inicio del calendario electoral en septiembre, los cocolazos internos en los partidos políticos camoteros van a estar de a peso. Veremos de qué cuero salen más correas.

Pese a la pandemia, habrá elecciones en 2021. El INE ya confirmó que con o sin Covid19 habrá comicios y por ello los partidos alistan la competencia. En Puebla las fuerzas políticas de oposición saben que ganarle a Morena no será fácil y por eso ya trabajan en sus posibles alianzas porque ir solos a las urnas será un suicidio electoral.

Sin embargo para llegar de la A la Z hay varias consonantes y vocales, por lo que para concretar las alianzas primeramente todos los partidos tendrán que hacer su coco-wash interno, tendrán que echarse rounds y varios jalones de greña para luego lograr los consensos entre líderes y militantes para definir alianzas, coaliciones y sobre todo a candidatos.

La muestra de los agarrones internos que ya se viven está en Morena. Hoy los “líderes” se traen entre ojos porque se quieren arrebatar la dirigencia. Mario Bracamonte emberrinchado en seguir “dirigiendo” al partido ha llevado su caso a los tribunales.

Mientras que Carlos Evangelista, con todo el respaldo de la dirigencia provisional nacional y defendiendo la posición que le encomendaron, no dejará en manos de otro el power que significa estar al frente en una elección. De este modo ambos personajes de grupos distintos y opositores entre ellos, van a darse con todo lo que puedan con tal de quedarse con el control del partido que gobierna Puebla.

En tanto en el PAN no se quedan atrás y algunos militantes ya comenzaron a respingar tras el anuncio que hizo el fin de semana la líder estatal Genoveva Huerta. Mientras los panistas viven una consulta que se realiza simultáneamente en Jalisco, Guanajuato y Puebla para definir sus estrategias rumbo al 2021, más no para elegir a candidatas y candidatos, algunos azules camoteros han expresado su desacuerdo con tal ejercicio.

Y es que quienes han comenzado a cuestionar la consulta que dicen que lo hacen cuidando al partido, más bien lo hacen por su propio bienestar porque creen que los acuerdos de la consulta podría dejarlos fuera de la competencia y solo beneficiar a los que controlan hoy al PAN.

Aquellos panistas “enojados” han pasado por alto que esos resultados de la consulta no serán vinculantes, es decir que no necesariamente tendrán su aplicación a cada entidad ya que son escenarios distintos y en todo caso será la Comisión Estatal Permanente quien definirá las condiciones de las alianzas, el método de elección de candidatos y hasta el sexo de las y los futuros abanderados según la realidad de cada municipio y distrito. Así que hay que estar atentos en el ring azul.

En el caso del PRI, este partido tampoco la tiene fácil. La dirigencia provisional con Néstor Camarillo debe atender varios frentes rumbo al 2021. El dirigente sabe que cada día la tiene más complicada porque el tricolor ya no gana ni las elecciones de mesas directivas de colonias populares, pero al mismo tiempo también tiene que enfrentar las presiones de quienes amagan con abandonar al ex partidazo y a eso hay que sumarle la presión de buscar alianzas y amarrarlas porque si no se pone abusado lo chamaquean y hasta le piratean abanderados y lo dejan solito chiflando en la loma.

Así que los meses por venir, previo al inicio del calendario electoral en septiembre, los cocolazos internos en los partidos políticos camoteros van a estar de a peso. Veremos de qué cuero salen más correas.