/ jueves 29 de octubre de 2020

Seguirá creciendo la caballada tricolor

Aunque se antoja difícil un triunfo del PRI en la capital de Puebla en el año electoral que se aproxima, sobre todo si se siente el muy muy y se avienta solito a los comicios sin alianzas; los tricolores andan con ánimo y mentalidad positiva al grado que cada día se suman más personajes a la lista de aspirantes a la nominación por el Charlie Hall.

Los recientes triunfos ocasionales del PRI en Coahuila e Hidalgo han levantado el ánimo de los militantes que ya le compraron el discurso a su líder nacional Alito de que el PRI está regreso y por eso los camoteros tricolores ya andan muy sácale-punta.

Al inicio de esta semana en las páginas de El Sol de Puebla, Enrique Doger Guerrero anunció que sí quiere, que sí puede y que por eso va a buscar la candidatura por la presidencia municipal capitalina. ¡Órale!

El auto destape del ex candidato a la gubernatura de Puebla en 2018 ha sido bien vista por la militancia, por dirigentes y hasta por otros aspirantes al mismo cargo, ya que el pronunciamiento del ex alcalde en el 2005-2008 envía el mensaje a los ciudadanos de que en el ex partidazo aún hay de dónde escoger y así terminar con la creencia de que ya no hay personajes con trayectoria, ni liderazgo; sino todo lo contrario, que sí tienen con qué competir.

A pesar de venir de una derrota electoral por Casa Puebla, justamente la del 2018; todo indica que a 2 años de distancia el ex rector de la BUAP ya se repuso de ese golpe político y está listo para aventarse otro round y sobre todo por un ring que él ya ganó hace 15 años, aunque hoy las condiciones son distintas.

Seguramente Enrique Doger se anima entrar a la competencia electoral por varios factores: la bocanada de aire que significan los triunfos de su partido en otras entidades, que en el PRI camotero él tiene un liderazgo fuerte y otra razón es que el gobierno morenista que actualmente gobierna la ciudad tiene más desaciertos que puntos a favor.

Sin embargo el doctor Doger también deberá ser realista y considerar que las derrotas en Puebla no son casuales y han sido consecuencia de la arrogancia del PRI al no hacer alianzas, confiarse en el apoyo y operación del CEN que nunca llega, y por si fuera poco; deberá tomar en cuenta que el gobierno, los recursos económicos y las instituciones electorales están bajo los dominios de otra fuerza política que pese a sus equivocaciones, sigue gozando de altos niveles de aceptación de los ciudadanos.

En resumen, el PRI camotero ya tiene otro aspirante serio con potencial que se suma a la lista que integra Xitlalic Ceja García, Valentín Meneses Rojas y hasta Leobardo Soto Martínez. El listado seguirá creciendo conforme se acerquen los meses de las definiciones que estarán enmarcadas con las posibles alianzas con otros partidos quienes en su momento también querrán proponer a sus nominados.

Finalmente hay que apuntar que para ganar la nominación del PRI, ya sea solo o con alianza, habrá que esperar la hora de la verdad y que será cuando haya que hacer el cruce de variables y escenarios posibles en donde deberá medirse la fuerza por partido, por candidato y por ambas, y luego vendrá la medición con los abanderados de los demás institutos políticos y así resaltar fortalezas y debilidades, pero sobre todo posibilidades reales de triunfo y no solo quedarse con los sueños de opio de los suspirantes. ¡Pronto lo veremos!

Aunque se antoja difícil un triunfo del PRI en la capital de Puebla en el año electoral que se aproxima, sobre todo si se siente el muy muy y se avienta solito a los comicios sin alianzas; los tricolores andan con ánimo y mentalidad positiva al grado que cada día se suman más personajes a la lista de aspirantes a la nominación por el Charlie Hall.

Los recientes triunfos ocasionales del PRI en Coahuila e Hidalgo han levantado el ánimo de los militantes que ya le compraron el discurso a su líder nacional Alito de que el PRI está regreso y por eso los camoteros tricolores ya andan muy sácale-punta.

Al inicio de esta semana en las páginas de El Sol de Puebla, Enrique Doger Guerrero anunció que sí quiere, que sí puede y que por eso va a buscar la candidatura por la presidencia municipal capitalina. ¡Órale!

El auto destape del ex candidato a la gubernatura de Puebla en 2018 ha sido bien vista por la militancia, por dirigentes y hasta por otros aspirantes al mismo cargo, ya que el pronunciamiento del ex alcalde en el 2005-2008 envía el mensaje a los ciudadanos de que en el ex partidazo aún hay de dónde escoger y así terminar con la creencia de que ya no hay personajes con trayectoria, ni liderazgo; sino todo lo contrario, que sí tienen con qué competir.

A pesar de venir de una derrota electoral por Casa Puebla, justamente la del 2018; todo indica que a 2 años de distancia el ex rector de la BUAP ya se repuso de ese golpe político y está listo para aventarse otro round y sobre todo por un ring que él ya ganó hace 15 años, aunque hoy las condiciones son distintas.

Seguramente Enrique Doger se anima entrar a la competencia electoral por varios factores: la bocanada de aire que significan los triunfos de su partido en otras entidades, que en el PRI camotero él tiene un liderazgo fuerte y otra razón es que el gobierno morenista que actualmente gobierna la ciudad tiene más desaciertos que puntos a favor.

Sin embargo el doctor Doger también deberá ser realista y considerar que las derrotas en Puebla no son casuales y han sido consecuencia de la arrogancia del PRI al no hacer alianzas, confiarse en el apoyo y operación del CEN que nunca llega, y por si fuera poco; deberá tomar en cuenta que el gobierno, los recursos económicos y las instituciones electorales están bajo los dominios de otra fuerza política que pese a sus equivocaciones, sigue gozando de altos niveles de aceptación de los ciudadanos.

En resumen, el PRI camotero ya tiene otro aspirante serio con potencial que se suma a la lista que integra Xitlalic Ceja García, Valentín Meneses Rojas y hasta Leobardo Soto Martínez. El listado seguirá creciendo conforme se acerquen los meses de las definiciones que estarán enmarcadas con las posibles alianzas con otros partidos quienes en su momento también querrán proponer a sus nominados.

Finalmente hay que apuntar que para ganar la nominación del PRI, ya sea solo o con alianza, habrá que esperar la hora de la verdad y que será cuando haya que hacer el cruce de variables y escenarios posibles en donde deberá medirse la fuerza por partido, por candidato y por ambas, y luego vendrá la medición con los abanderados de los demás institutos políticos y así resaltar fortalezas y debilidades, pero sobre todo posibilidades reales de triunfo y no solo quedarse con los sueños de opio de los suspirantes. ¡Pronto lo veremos!