/ miércoles 13 de enero de 2021

Visión de un futuro

Educar es una tarea de gran envergadura. Consiste en preparar para la vida y en contribuir al proceso de socialización, es decir a la formación de la persona para que se integre en su medio social y cultural, sea capaz de hacer frente a los retos que le plantea su entorno.

Desde tiempos pasados, las comunidades, sociedades y culturas han derrochado esfuerzos por satisfacer las necesidades básicas de la existencia, en primer lugar, y más tarde, con la aparición de la tecnología y de las innovaciones que ésta ha posibilitado, se propusieron metas más ambiciosas como dominar la naturaleza, mejorar las condiciones de vida y garantizar la transmisión de las pautas culturales.

Para el Sistema Educativo, la educación es un bien en sí, y condición necesaria para el acceso a otros bienes, ésta es factor estratégico del desarrollo y hace posible asumir modos de vida superiores, así como permite el aprovechamiento de las oportunidades que han abierto la ciencia, la tecnología y la cultura a este tiempo.

En la educación se reflejan las características y expectativas de la sociedad. Tiene una indudable función transmisora, pero no se limita a ella sino que, conjugando la dialéctica entre tradición e innovación desarrollan una función anticipadora, en la cual no se conforman con rescatar el pasado sino que intervienen en el futuro en un ambiente de calidad que se define en torno a tres factores:

Funcionalidad, referido a qué es lo que se aprende en el Sistema Educativo y su relevancia en términos individuales y sociales, por ello una educación de calidad es aquella cuyos contenidos responden adecuadamente a lo que el individuo necesita para desarrollarse como persona: intelectual, afectiva, moral y física; y desempeñarse en los diversos ámbitos de la sociedad: económico, político y social.

Eficacia, en una educación de calidad es aquella que logra que los alumnos realmente aprendan lo que deben aprender al cabo de determinado ciclo escolar o nivel educativo.

Eficiencia, se refiere a la calidad de los procesos y medios que el Sistema brinda a los alumnos para su experiencia educativa.

Desde esto, una educación de calidad es aquella que ofrece a los alumnos un adecuado contexto de aprendizaje, una diversidad de docentes convenientemente preparados para la tarea de enseñar, buenas ideas, estrategias didácticas adecuadas, etcétera.

Aunado a lo anterior, la educación pone todo el énfasis posible y hace hincapié en el niño o joven, favoreciendo su autonomía personal y el aprendizaje a través de la experiencia, desarrollando una comunicación escolar con su manera propia para asumir y concretizar acciones en el proceso educativo de los estudiantes, concibiéndolo como un proceso de construcción cotidiana en el que intervienen maestros, alumnos, directivos, padres de familia y autoridades educativas.

Educar es formar personas fuertes y saludables que adquieran autonomía, es decir capacidad de tomar decisiones y de hacer frente a las consecuencias de las opciones que realicen con base en considerar ambientes vinculados a la educación que permitan la plena escolarización de los alumnos, para tratar de conseguir igualdad en las oportunidades de aprendizaje y formación. La libertad a los docentes para la impartición de sus conocimientos y respeto de la diferencia.

Doctor en Educación.

Educar es una tarea de gran envergadura. Consiste en preparar para la vida y en contribuir al proceso de socialización, es decir a la formación de la persona para que se integre en su medio social y cultural, sea capaz de hacer frente a los retos que le plantea su entorno.

Desde tiempos pasados, las comunidades, sociedades y culturas han derrochado esfuerzos por satisfacer las necesidades básicas de la existencia, en primer lugar, y más tarde, con la aparición de la tecnología y de las innovaciones que ésta ha posibilitado, se propusieron metas más ambiciosas como dominar la naturaleza, mejorar las condiciones de vida y garantizar la transmisión de las pautas culturales.

Para el Sistema Educativo, la educación es un bien en sí, y condición necesaria para el acceso a otros bienes, ésta es factor estratégico del desarrollo y hace posible asumir modos de vida superiores, así como permite el aprovechamiento de las oportunidades que han abierto la ciencia, la tecnología y la cultura a este tiempo.

En la educación se reflejan las características y expectativas de la sociedad. Tiene una indudable función transmisora, pero no se limita a ella sino que, conjugando la dialéctica entre tradición e innovación desarrollan una función anticipadora, en la cual no se conforman con rescatar el pasado sino que intervienen en el futuro en un ambiente de calidad que se define en torno a tres factores:

Funcionalidad, referido a qué es lo que se aprende en el Sistema Educativo y su relevancia en términos individuales y sociales, por ello una educación de calidad es aquella cuyos contenidos responden adecuadamente a lo que el individuo necesita para desarrollarse como persona: intelectual, afectiva, moral y física; y desempeñarse en los diversos ámbitos de la sociedad: económico, político y social.

Eficacia, en una educación de calidad es aquella que logra que los alumnos realmente aprendan lo que deben aprender al cabo de determinado ciclo escolar o nivel educativo.

Eficiencia, se refiere a la calidad de los procesos y medios que el Sistema brinda a los alumnos para su experiencia educativa.

Desde esto, una educación de calidad es aquella que ofrece a los alumnos un adecuado contexto de aprendizaje, una diversidad de docentes convenientemente preparados para la tarea de enseñar, buenas ideas, estrategias didácticas adecuadas, etcétera.

Aunado a lo anterior, la educación pone todo el énfasis posible y hace hincapié en el niño o joven, favoreciendo su autonomía personal y el aprendizaje a través de la experiencia, desarrollando una comunicación escolar con su manera propia para asumir y concretizar acciones en el proceso educativo de los estudiantes, concibiéndolo como un proceso de construcción cotidiana en el que intervienen maestros, alumnos, directivos, padres de familia y autoridades educativas.

Educar es formar personas fuertes y saludables que adquieran autonomía, es decir capacidad de tomar decisiones y de hacer frente a las consecuencias de las opciones que realicen con base en considerar ambientes vinculados a la educación que permitan la plena escolarización de los alumnos, para tratar de conseguir igualdad en las oportunidades de aprendizaje y formación. La libertad a los docentes para la impartición de sus conocimientos y respeto de la diferencia.

Doctor en Educación.

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miércoles 13 de enero de 2021

Visión de un futuro

Abel Ayala Guerrero

lunes 02 de noviembre de 2020

El bachillerato desde casa

Actualmente los estudiantes de los bachilleratos están tomando sus clases desde sus casas por medio de la televisión, que se transmiten diario las diversas materias y presentan sus tareas - trabajos a sus profesores por medio de las redes sociales. El bachillerato surgió como estudios preparatorios para ingresar a las Escuelas de Altos Estudios; se iniciaron con la creación de la Escuela Nacional Preparatoria en la segunda mitad del siglo XIX, el día 3 de febrero de 1868, y posteriormente durante la época cardenista se crearon los estudios prevocacionales del Instituto Politécnico Nacional. Prácticamente un siglo después ante la polarización social y económica en México y el crecimiento de la demanda educativa se crearon el Colegio de Ciencias y Humanidades, el Colegio de Bachilleres y el Conalep, cada uno con proyectos educativos distintos. En consecuencia y ante la insuficiencia del gobierno para atender a esa demanda así como a falta de un proyecto nacional en la educación media superior, se gestó una gran diversidad en los estudios de bachillerato, con desarrollo desiguales en calidad y hasta en duración de los estudios al tiempo que se le dejó en un serio abandono presupuestal. En ese tenor, el problema no está en la diversidad como riqueza, sino en lo que se espera que sea un bachiller que se incorporara a los estudios de licenciatura y a la sociedad. Es decir, en la actualidad el bachillerato, visto de una manera sencilla, es un nivel educativo en el que habría de consolidarse la educación básica e iniciar la superior y debiera, al mismo tiempo, permitir a sus egresados un adecuado desempeño social, cultural y ciudadano, ya que para un elevado porcentaje de la población en edad de estudiar representa la última oportunidad de escolaridad. Además de la dispersión del nivel educativo, el cual tiene más de 25 subsistemas de distintas dimensiones, estructuras y formas de organización; en consecuencia, se han contabilizado más de 200 planes de estudios inconexos entre ellos. La educación media superior, todavía reconoce momentos críticos en cuanto a cobertura y calidad. Ingresan a los bachilleratos el 55 % de la población estudiantil que proviene de las escuelas secundarias. Se hacen esfuerzos para que mayor número de estudiantes ingresen en este nivel educativo. El bachillerato es el que posee la mayor deserción escolar y quien registra la menor eficiencia terminal y el abandono escolar se debe a factores económicos y a falta de interés por este ciclo educativo, la desmotivación académica y de orientación profesional. En un contexto más allá de nuestro país, a nivel mundial se han impulsado propuestas de cambio en materia educativa, algunas de las cuales han sido incorporadas por los bachilleratos con contenido de programas y proyectos. Algunas de las consideraciones más relevantes de esas propuestas de cambio son, por la situación actual que se está viviendo de la pandemia, diseñar nuevos escenarios sociales de información y de conocimiento que son elementos determinantes para el crecimiento y la transformación. Lo que la sociedad demanda de los bachilleratos no es transmitir gran cantidad de información, sino mejorar la calidad de los mismos; vista como la capacidad de entenderla, procesarla, seleccionarla, organizarla y transformarla en conocimientos. Doctor en Educación.

Abel Ayala Guerrero

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