imagotipo

Deporte y Sociedad: ¿Por qué razones Messi no es el mejor del mundo?

por Vicente L. Avendaño Fernández

Errar es humano, todos nos equivocamos en la vida, no importando cuán buenos seamos en lo que hacemos, sin embargo, cuando se trata de alguien que se ha catalogado como el número 1 del orbe, no se puede fallar tanto y en ocasiones tan determinantes.

Hay futbolistas que nunca ganaron algún título con su selección, tal es el caso de Cristiano Ronaldo, Michael Ballack o Roberto Baggio o inclusive quienes nunca estuvieron en una Copa del Mundo, como Alfredo Di Estefano, sin embargo, no fallaron en los momentos precisos y no tuvieron tantos reflectores como Lionel Messi.

Este argentino es producto del excelente ojo que tuvo un visor del Barcelona hace muchos años, cuando detecto las grandes habilidades que tenía y tiene el actual 10 argentino.

El club catalán pagó el tratamiento que requería el pequeño y lo reclutó para hacerlo la estrella que es; fue sometido a la mejor planeación y cuidados; un auténtico producto deportivo, pero precisamente eso es lo que parece que le está afectando, es decir, la “pulga”  nunca jugó profesionalmente para algún equipo sudamericano y siempre fue visto como el sucesor de Pelé o Maradona. Si fuera un personaje de película, seguramente habría sido John Connor, ese sujeto al que le fue inculcada la creencia de que sería el salvador del mundo; de ese modo, Messi siempre fue objeto de una premonición total acerca de su destino victorioso. Es indudable que a nivel club no hay quien se acerque a los títulos y récords que posee; con una técnica prodigiosa ha realizado estampas de ensueño dentro de las canchas de futbol, pero es ahí donde surge la pregunta acerca de por qué no logra tener un desempeño similar con la albiceleste. Ese destino que le han y se ha creado parece ser una barrera psicológica que no permite consolidarse como los que sí fueron leyendas.

Ya en anteriores ocasiones he mencionado la dimensión que tienen Mario Alberto Kempes y Diego Armando Maradona, quienes fueron los artífices de dos campeonatos mundiales, exhibiendo técnica individual y lo que hace la diferencia entre los mortales y las leyendas: las agallas y los aciertos en el momento crucial.

Pienso ahora en Mario Götze o Diego Forlán; el alemán hizo un gol de la victoria en la final de un Mundial y el uruguayo realizó lo propio en la Copa América de 2011. Ambos jugadores no tienen las credenciales que el 10 de los culés, pero sí una enorme personalidad para anotar a la hora de la verdad.

Es cierto que las cuatro finales perdidas por Argentina no son responsabilidad total de su capitán, también fueron otros los que fallaron, como Gonzalo Higuaín, quien frente a Alemania y a Chile falló sendos mano a mano frente al arquero.

Reitero que la “pulga” es uno de los grandes del balompié, pero creo que deben bajarlo del pedestal y quitarle el inmerecido título del mejor del mundo. La fama y fortuna que ha hecho no le perdonan el haber fallado tantas veces.

Ahora bien, seamos comprensivos y asumamos el aforismo de “al mejor cazador se le va la liebre”, pero ya la reiteración de fracasos salen fuera lo común o permisible, al menos para aquel que ha querido ser catalogado como el mejor de todos los tiempos.

Pienso ahora en Ronaldo, aquel brasileño que prometía ser la figura de Francia 1998 y que tuvo una actuación desastrosa en el partido final. En ese momento él era el mejor y falló, lo cual fue criticadísimo, pero comprensible y hasta perdonable. En Corea-Japón 2002, quien fuera parte del Real Madrid galáctico, pudo anotar frente a los germanos y alcanzar la quinta estrella para su país, acción por la cual sacó un llanto que tenía 4 años de retenido y que simbolizó esa revancha deportiva, hecho que lo reivindicó y contribuyó a tener el título de máximo goleador por varios años.

Messi ahora dice que se va de la selección, como si fuera un niño caprichoso que dice “no juego”, ante su incapacidad para ganar un campeonato. Espero que ese sea un ardid publicitario, ya que de concretarse eso demostraría lo que siempre se la ha criticado: su falta de personalidad al vestirse con la albiceleste y la sobrevaloración que se le ha dado.

El futbol se gana con goles y campeonatos, tanto a nivel nacional e internacional, sea con un club o con un seleccionado, aspectos que no ha cumplido nuestro futbolista de hoy, así de simple y de frio. Si Alemania quiere alcanzar la supremacía histórica en Europa, debe por fin poderle ganar a Italia. Hasta la próxima semana.

Dudas o comentarios: vicente_leopoldo@hotmail.com; @vicente_aven