/ domingo 12 de mayo de 2024

¿Quién ganó el debate a la gubernatura de Puebla? Analistas de El Sol de Puebla responden

Eduardo Rivera, Alejandro Armenta y Fernando Morales sostuvieron el único debate organizado por el órgano electoral

Aunque cada candidato se atribuye el triunfo en el debate entre los aspirantes a la gubernatura, nuestros analistas políticos en El Sol de Puebla tienen su particular punto de vista sobre este ejercicio organizado por el Instituto Electoral del Estado (IEE), a partir de las propuestas presentadas por cada uno, los señalamientos realizados a sus adversarios y la capacidad de respuesta que tuvieron ante cuestionamientos o ataques políticos.

Eduardo Rivera Pérez, de la coalición Mejor Rumbo para Puebla; Alejandro Armenta Mier, de la alianza Sigamos Haciendo Historia y Fernando Morales Martínez, de Movimiento Ciudadano, sostuvieron este domingo y durante casi hora y media el único debate organizado por el órgano electoral, para dar a conocer sus propuestas en materia de seguridad y justicia, desarrollo económico y sociedad, aunque también aprovecharon para lanzar señalamientos a sus oponentes, siendo el vínculo con el marinismo el tema en común.

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Nuestros analistas Iván Mercado, Maximiliano Corrales, Javier Arellano, Leticia Montagner, Fernando Abraján, Vicente Avendaño, Pablo Ruiz, Roberto Fuentes, María de los Ángeles García, Salvador Ríos y Margarita Argüelles nos dan su opinión sobre el debate y el desempeño de cada uno de los candidatos.

Maximiliano Corrales

El mejor desempeño lo tuvo Eduardo Rivera, que fundamentó mejor los cuestionamientos y ataques políticos hacia Armenta, aunque en ocasiones pecaba un poco de retórica o demagogia y no contestó algunos señalamientos, creo que trató de endosar el legado marinista a Eduardo Rivera por estar en coalición con el PRI. Habría que ver qué porcentaje de poblanos realmente logran desligar a Armenta del PRI.

Fue un debate, desde la organización, muy bien logrado, permitía también a partir del tema de la moderación una réplica pronta y directa entre todos los candidatos, me parece que la participación se vio bien, articulado, en su mayoría, respetando los tiempos, dominando las agendas y si pudiera dar un resultado, si esto fuera un partido de futbol, empezó muy dominante el candidato Eduardo Rivera Pérez y en la segunda mitad se emparejó un poco el marcador.

Por la contundencia y la fundamentación de los ataques yo pondría como ganador a Eduardo Rivera, aunque el debate sirvió para observar que será una elección entre dos.

Leticia Montagner

Creo que Alejandro Armenta ganó, aunque con muy poca diferencia de Eduardo Rivera, porque tuvo mucho más control de sí mismo, porque tuvo bastantes propuestas, se mostró más carismático que Fernando Morales y que el propio Eduardo Rivera.

Yo no le llamaría debate, un debate es una contienda, es una lucha, genera polémica, yo creo que no hubo una discusión fuerte, hubo ataques, pero no me parece que, en términos generales, por lo que llamamos debate lo haya sido.

Me pareció que tuvo muchos ataques, pero también hubo propuestas, no se contestaron lo que se preguntaban. Fernando Morales muy histriónico y a Eduardo Rivera le faltó inteligencia para responder ese ataque al PRI, porque finalmente Alejandro y Fernando han sido priistas. Creo que hubo muchos ataques, disfrazados de propuestas.

Roberto Fuentes

El mejor desempeño fue de Eduardo Rivera, la sorpresa fue Fernando Morales y Alejandro Armenta se presentó con buenas propuestas, pero muy soberbio; está bien preparado, conoce el estado, pero lo sentí muy sobrado. Eduardo serio, pero con propuestas sólidas, lo único que destacaría es que no mencionó a su candidata a la presidencia de la república. Fernando fue la sorpresa, debatió bien, pero hubo segmentos en que se vio entregado a Armenta.

Independientemente de cómo se han venido suscitando, este debate tuvo un formato más accesible, aunque con algunas fallas, pero se vio la propuesta y como debatían los candidatos.

Fernando Abraján

Yo lo dejaría como un empate que no mueve los números de las preferencias que se tienen hasta el momento porque muchos no lo vieron. Creo que Armenta tuvo buen desempeño porque salió a mantener su posición, se defendió de los señalamientos, pero Eduardo sorprendió con sus señalamientos duros y fuertes. De Fernando creo que fue duro con los dos, aunque yo diría más con Eduardo Rivera.

Diría también que fue un debate de cuatro y el cuarto fue Mario Marín, que pareciera que sigue siendo tan fuerte en la política que aún estando en la cárcel sigue pesando en los políticos y candidatos, lo que vimos es que todos están conectados con Mario Marín.

El debate superó las expectativas de lo que habíamos visto en los debates presidenciables y los candidatos tuvieron un buen desempeño en la presentación de las propuestas.

Vicente Avendaño

Yo creo que no hubo un claro ganador, pero considero que quien aumentó sus bonos respecto a lo que tenía el día de hoy es Eduardo Rivera, que atacó puntualmente a los contrarios e hizo algunas propuestas y, por el contrario, Armenta sacó a relucir la figura federal, en un discurso ya muy unificado a nivel nacional, de basarse en la figura presidencial.

El Instituto Electoral del Estado y los partidos debieron hacer más ejercicios de diálogo, al menos dos, creo que todos mostraron la misma postura desde que iniciaron las campañas, el representante de Morena llegó a defender la posición que tiene de ventaja y Morales se muestra como lo que indica su partido, que es lo nuevo o mejor, pero esto no corresponde a su trayectoria en Puebla. Sobraron ataques y faltaron propuestas reales, con números.

Salvador Ríos

Me gustó que el formato, que parecía acartonado, permitió que los dos candidatos con posibilidad de triunfo le impregnaran su estilo, soltaran propuestas y dirigieran señalamientos concretos. Vi a un Alejandro Armenta con un mensaje emocional y a un Eduardo Rivera más cargado a lo racional. Fernando Morales, de Movimiento Ciudadano, confirmó la sospecha de que sería un palero del candidato de Morena.

Creo que Eduardo Rivera tuvo un mejor desempeño, soltó cuestionamientos hacia Alejandro Armenta que solo encontraron evasivas y eso no deja bien parado a Armenta.

Armenta redundó en los señalamientos sobre que a Eduardo le daba pena ir con el PRI y el presunto uso de recursos públicos para favorecer su imagen cuando fue alcalde, como que fueron pocos los temas negativos que le encontraron.

Mientras Armenta se reforzó mucho en la campaña de Claudia Sheinbaum, Eduardo evitó cualquier alusión a Xóchitl Gálvez, tal vez no le suma mucho a la campaña opositora a nivel local

Iván Mercado

En materia de exposición, de la hora y media y en tiempo medido, Armenta le dedicó muchos más minutos para hablarle a los electores y a su candidata a la presidencia, Rivera aprovechó su condición de candidato de la oposición para cuestionar, pero con pocos resultados para su posición actual en la campaña, extrañamente no concedió ni una sola mención a su candidata Xóchitl Gálvez. Lo demás, una pena para la inteligencia colectiva.

Se trató de una amplia y clara exposición de propuestas ya muy conocidas, cuestionamientos oportunos pero sin respuestas a fondo a pesar del tiempo aprobado para replicas y contra replicas, la transmisión condicionada en internet...pero no, lo de este domingo no fue un debate.

En mi opinión, este ejercicio no modificará de manera significativa la percepción de los electores sobre los candidatos, ni su intención de voto.

Javier Arellano

Creo que Eduardo Rivera Pérez tuvo el mejor desempeño, realizó propuestas concretas y le dio un fuerte combate a su principal adversario que es Alejandro Armenta, también se defendió de manera atinada de los cuestionamientos que le hicieron y logró el mejor equilibrio entre propuestas y embate.

Me parece que es el mejor debate que hemos visto en la historia política de Puebla, fue más elaborado que el debate del 2010 entre Rafael Moreno Valle y Javier López Zavala y superior al encuentro que sostuvieron en 2018 Martha Erika Alonso y Miguel Barbosa Huerta. Creo que fue muy equilibrado entre las propuestas y las embestidas que son propias de estos encuentros, no fue de solo descalificaciones sino también de iniciativas y en esos dos ámbitos creo que se dio un equilibrio muy destacado.

Margarita Argüelles

Lo dejaría en un empate, porque en cuanto a la retórica Armenta tiene más prestancia, le da vuelta a los argumentos que en muchos casos coinciden con argumentos o propuestas de Rivera, pero las envuelve de otra manera. Armenta gana en retórica y Eduardo tiene propuestas municipalistas, enfocadas hacia el estado y las de Armenta, por el contrario, parten de la nación.

Me parece que es un debate con buena estructura, muy bien manejado por los conductores moderadores, la temática, los tiempos estuvieron bien manejados. Es un formato que se puede presumir porque logra sus objetivos con las réplicas y contrarréplicas, fue dinámico y con reglas.

Si bien no puedo decir cuál fue el mejor, el peor fue Fernando Morales que se presenta como el chavo ruco, yo no sé quien le haya recomendado que se haya acreditado como tal, pero no es una característica positiva para una persona, menos para un candidato, eso me parece chocante.

Pablo Ruiz

Creo que saldrían muy empatados, muy triste papel el de Fernando, no contribuyó, no aportó y fue a lo que tenía que ir. Los que tienen mayores posibilidades tuvieron buen desempeño, Armenta se subió a la campaña federal y siento que le faltó profundizar más las cuestiones del estado, el papel de Eduardo fue bueno porque tocó temas álgidos, de cuestionamiento, de los pendientes de Morena y fue preciso en insistir en sus propuestas, que están más aterrizadas en la vida del estado.

Me pareció un buen debate, pero se reciclaron las propuestas como siempre ocurre con este tipo de campañas y debates, muchos qué y pocos cómo, es decir cómo van a hacer los grandes proyectos.

No me gusto mucho el formato me parece que sigue siendo muy limitado, creo que en ese sentido el debate quedo a deber, no dejó de ser un debate de propaganda, de campaña.

María de los Ángeles García

El mejor desempeño lo tuvo Alejandro por el número de proyectos presentados, que no son más que la suma del conocimiento adquirido a través de su recorrido por el estado, Eduardo se acartonó en salud y en otros rubros en los que dejó en el aire muchos problemas que le pudieron haber dado un plus a su presentación. Ambos presentan proyectos, pero ninguno dijo cómo los realizarían, nadie sabe si el presupuesto alcanza para realizarlos.

El contraste fue fuerte y por número de proyectos ganó Armenta, Eduardo se vio reducido en conocimientos, fue el más atacado y ambos no supieron responder a los ataques.

Pienso que este debate, primero hablando de moderación, tuvo una moderación limitada por el hecho de que solo se permitió dirigir las preguntas formuladas, lo cual lo volvió un tanto acartonado, sin embargo, creo que fue equilibrado porque ese ejercicio permitió contrastar los dos principales proyectos, porque el tercero quedó fuera de línea, porque el candidato se dedicó a hacer ataques y no a presentar proyectos.

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No hubo sangre, pero si magulladas, porque se expusieron problemas y conflictos que traen ellos desde hace tiempo y que son conocidos, lo único que se vino a contrastar es el número de ataques. Yo creo que la gente solo vino a ratificar que ambos candidatos tienen cola que les pisen.

Aunque cada candidato se atribuye el triunfo en el debate entre los aspirantes a la gubernatura, nuestros analistas políticos en El Sol de Puebla tienen su particular punto de vista sobre este ejercicio organizado por el Instituto Electoral del Estado (IEE), a partir de las propuestas presentadas por cada uno, los señalamientos realizados a sus adversarios y la capacidad de respuesta que tuvieron ante cuestionamientos o ataques políticos.

Eduardo Rivera Pérez, de la coalición Mejor Rumbo para Puebla; Alejandro Armenta Mier, de la alianza Sigamos Haciendo Historia y Fernando Morales Martínez, de Movimiento Ciudadano, sostuvieron este domingo y durante casi hora y media el único debate organizado por el órgano electoral, para dar a conocer sus propuestas en materia de seguridad y justicia, desarrollo económico y sociedad, aunque también aprovecharon para lanzar señalamientos a sus oponentes, siendo el vínculo con el marinismo el tema en común.

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Nuestros analistas Iván Mercado, Maximiliano Corrales, Javier Arellano, Leticia Montagner, Fernando Abraján, Vicente Avendaño, Pablo Ruiz, Roberto Fuentes, María de los Ángeles García, Salvador Ríos y Margarita Argüelles nos dan su opinión sobre el debate y el desempeño de cada uno de los candidatos.

Maximiliano Corrales

El mejor desempeño lo tuvo Eduardo Rivera, que fundamentó mejor los cuestionamientos y ataques políticos hacia Armenta, aunque en ocasiones pecaba un poco de retórica o demagogia y no contestó algunos señalamientos, creo que trató de endosar el legado marinista a Eduardo Rivera por estar en coalición con el PRI. Habría que ver qué porcentaje de poblanos realmente logran desligar a Armenta del PRI.

Fue un debate, desde la organización, muy bien logrado, permitía también a partir del tema de la moderación una réplica pronta y directa entre todos los candidatos, me parece que la participación se vio bien, articulado, en su mayoría, respetando los tiempos, dominando las agendas y si pudiera dar un resultado, si esto fuera un partido de futbol, empezó muy dominante el candidato Eduardo Rivera Pérez y en la segunda mitad se emparejó un poco el marcador.

Por la contundencia y la fundamentación de los ataques yo pondría como ganador a Eduardo Rivera, aunque el debate sirvió para observar que será una elección entre dos.

Leticia Montagner

Creo que Alejandro Armenta ganó, aunque con muy poca diferencia de Eduardo Rivera, porque tuvo mucho más control de sí mismo, porque tuvo bastantes propuestas, se mostró más carismático que Fernando Morales y que el propio Eduardo Rivera.

Yo no le llamaría debate, un debate es una contienda, es una lucha, genera polémica, yo creo que no hubo una discusión fuerte, hubo ataques, pero no me parece que, en términos generales, por lo que llamamos debate lo haya sido.

Me pareció que tuvo muchos ataques, pero también hubo propuestas, no se contestaron lo que se preguntaban. Fernando Morales muy histriónico y a Eduardo Rivera le faltó inteligencia para responder ese ataque al PRI, porque finalmente Alejandro y Fernando han sido priistas. Creo que hubo muchos ataques, disfrazados de propuestas.

Roberto Fuentes

El mejor desempeño fue de Eduardo Rivera, la sorpresa fue Fernando Morales y Alejandro Armenta se presentó con buenas propuestas, pero muy soberbio; está bien preparado, conoce el estado, pero lo sentí muy sobrado. Eduardo serio, pero con propuestas sólidas, lo único que destacaría es que no mencionó a su candidata a la presidencia de la república. Fernando fue la sorpresa, debatió bien, pero hubo segmentos en que se vio entregado a Armenta.

Independientemente de cómo se han venido suscitando, este debate tuvo un formato más accesible, aunque con algunas fallas, pero se vio la propuesta y como debatían los candidatos.

Fernando Abraján

Yo lo dejaría como un empate que no mueve los números de las preferencias que se tienen hasta el momento porque muchos no lo vieron. Creo que Armenta tuvo buen desempeño porque salió a mantener su posición, se defendió de los señalamientos, pero Eduardo sorprendió con sus señalamientos duros y fuertes. De Fernando creo que fue duro con los dos, aunque yo diría más con Eduardo Rivera.

Diría también que fue un debate de cuatro y el cuarto fue Mario Marín, que pareciera que sigue siendo tan fuerte en la política que aún estando en la cárcel sigue pesando en los políticos y candidatos, lo que vimos es que todos están conectados con Mario Marín.

El debate superó las expectativas de lo que habíamos visto en los debates presidenciables y los candidatos tuvieron un buen desempeño en la presentación de las propuestas.

Vicente Avendaño

Yo creo que no hubo un claro ganador, pero considero que quien aumentó sus bonos respecto a lo que tenía el día de hoy es Eduardo Rivera, que atacó puntualmente a los contrarios e hizo algunas propuestas y, por el contrario, Armenta sacó a relucir la figura federal, en un discurso ya muy unificado a nivel nacional, de basarse en la figura presidencial.

El Instituto Electoral del Estado y los partidos debieron hacer más ejercicios de diálogo, al menos dos, creo que todos mostraron la misma postura desde que iniciaron las campañas, el representante de Morena llegó a defender la posición que tiene de ventaja y Morales se muestra como lo que indica su partido, que es lo nuevo o mejor, pero esto no corresponde a su trayectoria en Puebla. Sobraron ataques y faltaron propuestas reales, con números.

Salvador Ríos

Me gustó que el formato, que parecía acartonado, permitió que los dos candidatos con posibilidad de triunfo le impregnaran su estilo, soltaran propuestas y dirigieran señalamientos concretos. Vi a un Alejandro Armenta con un mensaje emocional y a un Eduardo Rivera más cargado a lo racional. Fernando Morales, de Movimiento Ciudadano, confirmó la sospecha de que sería un palero del candidato de Morena.

Creo que Eduardo Rivera tuvo un mejor desempeño, soltó cuestionamientos hacia Alejandro Armenta que solo encontraron evasivas y eso no deja bien parado a Armenta.

Armenta redundó en los señalamientos sobre que a Eduardo le daba pena ir con el PRI y el presunto uso de recursos públicos para favorecer su imagen cuando fue alcalde, como que fueron pocos los temas negativos que le encontraron.

Mientras Armenta se reforzó mucho en la campaña de Claudia Sheinbaum, Eduardo evitó cualquier alusión a Xóchitl Gálvez, tal vez no le suma mucho a la campaña opositora a nivel local

Iván Mercado

En materia de exposición, de la hora y media y en tiempo medido, Armenta le dedicó muchos más minutos para hablarle a los electores y a su candidata a la presidencia, Rivera aprovechó su condición de candidato de la oposición para cuestionar, pero con pocos resultados para su posición actual en la campaña, extrañamente no concedió ni una sola mención a su candidata Xóchitl Gálvez. Lo demás, una pena para la inteligencia colectiva.

Se trató de una amplia y clara exposición de propuestas ya muy conocidas, cuestionamientos oportunos pero sin respuestas a fondo a pesar del tiempo aprobado para replicas y contra replicas, la transmisión condicionada en internet...pero no, lo de este domingo no fue un debate.

En mi opinión, este ejercicio no modificará de manera significativa la percepción de los electores sobre los candidatos, ni su intención de voto.

Javier Arellano

Creo que Eduardo Rivera Pérez tuvo el mejor desempeño, realizó propuestas concretas y le dio un fuerte combate a su principal adversario que es Alejandro Armenta, también se defendió de manera atinada de los cuestionamientos que le hicieron y logró el mejor equilibrio entre propuestas y embate.

Me parece que es el mejor debate que hemos visto en la historia política de Puebla, fue más elaborado que el debate del 2010 entre Rafael Moreno Valle y Javier López Zavala y superior al encuentro que sostuvieron en 2018 Martha Erika Alonso y Miguel Barbosa Huerta. Creo que fue muy equilibrado entre las propuestas y las embestidas que son propias de estos encuentros, no fue de solo descalificaciones sino también de iniciativas y en esos dos ámbitos creo que se dio un equilibrio muy destacado.

Margarita Argüelles

Lo dejaría en un empate, porque en cuanto a la retórica Armenta tiene más prestancia, le da vuelta a los argumentos que en muchos casos coinciden con argumentos o propuestas de Rivera, pero las envuelve de otra manera. Armenta gana en retórica y Eduardo tiene propuestas municipalistas, enfocadas hacia el estado y las de Armenta, por el contrario, parten de la nación.

Me parece que es un debate con buena estructura, muy bien manejado por los conductores moderadores, la temática, los tiempos estuvieron bien manejados. Es un formato que se puede presumir porque logra sus objetivos con las réplicas y contrarréplicas, fue dinámico y con reglas.

Si bien no puedo decir cuál fue el mejor, el peor fue Fernando Morales que se presenta como el chavo ruco, yo no sé quien le haya recomendado que se haya acreditado como tal, pero no es una característica positiva para una persona, menos para un candidato, eso me parece chocante.

Pablo Ruiz

Creo que saldrían muy empatados, muy triste papel el de Fernando, no contribuyó, no aportó y fue a lo que tenía que ir. Los que tienen mayores posibilidades tuvieron buen desempeño, Armenta se subió a la campaña federal y siento que le faltó profundizar más las cuestiones del estado, el papel de Eduardo fue bueno porque tocó temas álgidos, de cuestionamiento, de los pendientes de Morena y fue preciso en insistir en sus propuestas, que están más aterrizadas en la vida del estado.

Me pareció un buen debate, pero se reciclaron las propuestas como siempre ocurre con este tipo de campañas y debates, muchos qué y pocos cómo, es decir cómo van a hacer los grandes proyectos.

No me gusto mucho el formato me parece que sigue siendo muy limitado, creo que en ese sentido el debate quedo a deber, no dejó de ser un debate de propaganda, de campaña.

María de los Ángeles García

El mejor desempeño lo tuvo Alejandro por el número de proyectos presentados, que no son más que la suma del conocimiento adquirido a través de su recorrido por el estado, Eduardo se acartonó en salud y en otros rubros en los que dejó en el aire muchos problemas que le pudieron haber dado un plus a su presentación. Ambos presentan proyectos, pero ninguno dijo cómo los realizarían, nadie sabe si el presupuesto alcanza para realizarlos.

El contraste fue fuerte y por número de proyectos ganó Armenta, Eduardo se vio reducido en conocimientos, fue el más atacado y ambos no supieron responder a los ataques.

Pienso que este debate, primero hablando de moderación, tuvo una moderación limitada por el hecho de que solo se permitió dirigir las preguntas formuladas, lo cual lo volvió un tanto acartonado, sin embargo, creo que fue equilibrado porque ese ejercicio permitió contrastar los dos principales proyectos, porque el tercero quedó fuera de línea, porque el candidato se dedicó a hacer ataques y no a presentar proyectos.

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No hubo sangre, pero si magulladas, porque se expusieron problemas y conflictos que traen ellos desde hace tiempo y que son conocidos, lo único que se vino a contrastar es el número de ataques. Yo creo que la gente solo vino a ratificar que ambos candidatos tienen cola que les pisen.

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