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Truchas, ingreso económico seguro para habitantes de Atlimeyaya

  • Miguel Ángel Domínguez
  • en Estado

Tianguismanalco, Pue.- Enclavada entre las montañas que separan a los municipios de Atlixco y Tianguismanalco y considerada como la joya más preciada de este último se encuentra la población de San Baltazar Atlimeyaya de aproximadamente mil 500 habitantes, cifra que varía debido a la migración. Sin embargo, para aquellos que se quedan en casa, la preparación de la trucha se convirtió en un modo seguro de ingreso económico.

Este poblado, que le ha dado más fama a Atlixco que a San Juan Tianguismanalco, fue ya rescatado del olvido en dos ocasiones: la primera en 1984 con la instalación de la granja piscícola Xouilin y la segunda con los avistamientos de ovnis en 1994. San Baltazar se encuentra a escasos 20 minutos de la ciudad de Atlixco, tomando la carretera hacia Metepec y en donde se puede apreciar uno de los pocos caseríos fabriles que existe aún en el estado.

CAMINO A ATLIMEYAYA

La carretera a San Baltazar Atlimeyaya es una larga y curvosa pendiente desde donde se puede observar el valle de Atlixco enmarcado por el volcán. Desde que empieza el automóvil a subir hasta que llega a Atlimeyaya se invierten 10 minutos, encontrándose en el camino la desviación para San Pedro Atlixco, otra comunidad pequeña perteneciente a Tianguismanalco.

Al llegar a la cima de esta altiplanicie uno se topa con tres cosas: el monumento al ovni, el punto Marconi y la cara del extraterrestre sobre la piel de la mujer dormida; el primero colocado del lado del territorio atlixquense en 1996 como recordatorio de que dos años atrás esta área fue el lugar escogido por los objetos voladores no identificados para dejarse ver por los terrestres durante una de las etapas de mayor actividad del Popo.

En aquellos tiempos de mediados de los noventa, esta zona era visitada por cientos de nacionales y extranjeros que atraídos por la fiebre del ovni, pasaban la noche en vela esperando captar con sus cámaras a uno de estos extraños rondando a Don Goyo.

Muchas fueron las leyendas que surgieron en ese tiempo, entre ellas que los extraterrestres venían a controlar al volcán para que no hiciera erupción, una más que la zona magnética del punto Marconi era lo que los atraía.

De esta forma se fue creando la fama de “La casita blanca” para que posteriormente una de las administraciones atlixquenses, a través de la dirección de turismo, instalara en el lugar un tanque elevado que fue retirado de ciudad universitaria en la ciudad de Puebla y trasladado a este lugar tras ser pintado en color plata y adaptado con anexos de metal para darle la apariencia de ovoide, estructura que hoy en día se encuentra olvidada por las autoridades pero custodiada por los jóvenes de la zona.

En la ruta hacia Atlimeyaya, uno no debe sorprenderse si de un momento a otro el vehículo deja de moverse o en lugar de ir hacia delante va a hacia atrás estando en punto muerto, esto es producto de la imantación de un tramo en la carretera llamado Punto Marconi, situado exactamente frente al monumento al ovni.

La cara extraterrestre que se logra apreciar a simple vista desde el punto antes mencionado es para muchos la muestra clara de que los visitantes de otros planetas han estado en este valle, por ello sin saber exactamente desde cuando apareció en la parte media de la montaña conocida como la mujer dormida un par de ojos alargados y sin boca dentro de una forma ovoide.

La carretera a Atlimeyaya es una larga y curvosa pendiente desde donde se puede observar el valle de Atlixco.

La carretera a Atlimeyaya es una larga y curvosa pendiente desde donde se puede observar el valle de Atlixco.

 

LA CASCADA Y LA PESCA DEPORTIVA

Desde este punto también conocido como “La Casita Blanca” se puede descender hacia la cascada que se encuentra oculta en una especie de pequeño bosque, esto se logra siguiendo el tubo que llevaba el agua hacia la ex fábrica de Metepec, hoy convertida en el Centro Vacacional IMSS, para mover la maquinaria y hacer los lienzos de tela y teñirlos.

A dicha cascada de igual manera se puede acceder ingresando por la colonia Solidaridad en la parte alta de la junta auxiliar de Metepec, junto al centro de pesca Amatzcalli. Cerca de la cascada algunos años atrás aún era recomendable acampar.

Amatzcalli es el lugar por excelencia en el valle de Atlixco para la pesca deportiva, combinada con zona de campamento nocturno y diurno; en el lugar se produce la trucha arcoíris para ser pescada y cocinada al aire libre por los clientes en su zona de “picnic”.

En el lugar se permite que los visitantes participen en la siembra de truchas en el lago; esa actividad está especialmente dedicada a los niños para que estos tengan un contacto directo con la naturaleza y el proceso de creación de la vida en uno de los seres que habitan dentro del agua.

Amatzcalli es el lugar por excelencia en el valle de Atlixco para la pesca deportiva.

Amatzcalli es el lugar por excelencia en el valle de Atlixco para la pesca deportiva.

El criadero de truchas.

Pese a que el proyecto para la instalación de Xouilin, que en náhuatl significa “trucha”, comenzó a finales de los años setenta, fue hasta 1984 cuando se lograron concretar los permisos y concesiones necesarias, las instalaciones y el personal para arrancar la reproducción de la trucha arcoíris.

Lo que motivó a crear esta fuente alimenticia y de empleo fue la calidad del agua que baja y que produce el manantial que se abastece en el subsuelo de uno de los deshielos del volcán Popocatépetl, líquido que al salir a la superficie y llegar a los estanques de truchas tiene una temperatura de 13 grados centígrados.

La trucha arcoíris tiene su periodo de incubación en la época invernal debido a que necesitan un alto contenido de oxígeno en el agua que habitan y el líquido idóneo para esto es el que proviene precisamente de Don Goyo.

Este tipo de animal acuático en un ambiente natural y libre es un depredador por ello las medidas de alimentación contienen un alto porcentaje de harina de pez, lo que se suma a un buen manejo higiénico de la granja.

Tras el inicio de la producción de la arcoíris, los pobladores del lugar comenzaron a crear micro-negocios basados en la preparación de diversas maneras del pez, tal es el caso de que el primer restaurante en el lugar abrió a los 4 años de que se instaló Xouilin; y hoy en día existen media docena de ellos.

Con más de 20 años en el mercado, esta granja piscícola recibe en promedio a 36 mil personas por año y actualmente produce más de 300 toneladas de trucha Arcoíris convirtiéndose en la más importante a nivel nacional por su calidad y volumen.

En la granja se dicen estar listos para recibir a los turistas que llegan para conocer de cerca la forma en cómo son criadas y el proceso de crecimiento hasta su comercialización, y sobre todo, disfrutarla en más de 16 platillos diferentes en alguno de los restaurantes que existen en esta comunidad.

Rodolfo Ortiz Hernández, encargado de la granja piscícola, señaló que debido a que en Xouilin se desarrolla el círculo completo de la cría del animal, es decir desde que el huevo es desalojado por la hembra hasta que sale al mercado para su comercialización, a nivel nacional es ya el criadero más importante.

Entre los atractivos que hay existen el conocer la granja, donde hay una charla audiovisual del proceso de la cría de la trucha, paseos a caballo, conocer el Ahuehuete de más de 30 metros de altura y de ancho y la preciosa vista que tiene el Popocatépetl, además de toboganes y lanchas y amplios espacios de estacionamiento.

En la granja laboran cerca de 40 personas pero en todo el pueblo la generación de empleo se extiende más allá porque los lugareños son meseros, cocineros o lavaplatos en los restaurantes; además de que se auto emplean más personas con los paseos a caballo, vendiendo memelas y con las misceláneas y venta de artesanías.

Los encargados hablaron que con el atentado a las torres gemelas en Nueva York en el 2001 empezó a caer el precio de la trucha por lo que no valía la pena seguir exportando, y ahora se está en el proceso de reiniciar la exportación de trucha ahumada, además de que logró llegar a las 300 toneladas de trucha en el 2014 para su comercialización en territorio mexicano a través de los autoservicios.

La trucha arcoíris tiene su periodo de incubación en la época invernal.

La trucha arcoíris tiene su periodo de incubación en la época invernal.