Los informales se ha apropiado de gran parte de las avenidas, dejando libre un solo carril que provoca lentitud para quienes transitan por la zona

El ambulantaje en el Centro de Puebla es un problema que continua latente, pues pese a que a decir de las autoridades municipales existe una estrategia para el control y regulación del mismo, no se puede observar de tal forma en la calle 8 y 10 Poniente del Centro Histórico, donde han dejado solo un carril para los automovilistas.

A través de un recorrido realizado por El Sol de Puebla se pudo constatar cómo se genera un caos vial en la zona, esto debido a que los puestos del comercio informal han tomado gran parte de las calles, lo que provoca lentitud para quienes transitan por la zona.

Tenis, bolsos, playeras, maquillaje y diversos puestos de comida como chalupas, cemitas y demás es lo que se ofertan en estas vialidades, en donde no solo entorpecen el tránsito automovilístico, sino también el del peatón, pues algunos ocupan las banquetas.

Para quienes es indispensable cruzar por estas calles para llegar a su destino, tienen que tener paciencia para poder salir, ya que, en una sola calle de ambos lados hay puestos que obstaculizan los carriles y son varios minutos los que tardan para salir del lugar.

En tanto, en la calle 10 Poniente, no solo es el comercio informal el que ha tomado las calles, sino también los mejor conocidos como “viene, viene” quienes han hecho su negocio en la vía pública, pues con cubetas y botes apartan lugares casi a mitad de la calle para poder tener un ingreso.

Si bien se exponen estas vialidades, no son las únicas que son ocupadas por parte de los integrantes del comercio informal, ya que es a partir de la 6 Poniente y 5 de Mayo en donde se observan estas prácticas, las cuales poco a poco se adueñan de las calles posteriores.

Foto: José Luis Bravo | El Sol de Puebla

Esta situación es la que denota un desbordamiento del ambulantaje en esta administración municipal, pese a que en su momento las autoridades correspondientes han mencionado que este problema siempre ha existido, pues viene arrastrándose de años atrás.

Cabe recordar que incluso, estas prácticas han sido cuestionadas y criticadas por las cámaras de comercio formal, ya que han asegurado que esto les resta clientela y no es justo para ellos, pues mientras que unos pagan licencias de funcionamiento y demás trámites, otros solo se instalan en la calle y no trabajan de manera legal.

En su momento también fueron culpados por ser parte de la propagación del virus SARS-CoV-2, ya que en los decretos del ejecutivo estatal se prohibía la venta en la vía pública, la cual fue específica para la capital poblana, no obstante, no fue cumplido al cien por ciento, ya que aún cuando el gobierno municipal realizó operativos en el Centro Histórico para inhibir la instalación de puestos, los comerciantes informales tomaron unas calles más allá de la 6 Poniente y tiempo después regresaron a los espacios habituales.

Esta casa editorial solicitó una postura al Ayuntamiento capitalino sobre los ambulantes en el Centro de Puebla; hasta culminar esta esta edición no se recibió respuesta alguna.