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Fue un bólido y no un meteorito lo que cayó en Puebla

  • Belén Cancino
  • en Local

Un bólido, que es una roca o material del sistema solar que ingresó a la atmósfera y explotó produciendo un haz de luz, fue el fenómeno que se apreció la madrugada de ayer en Puebla y varios estados del centro del país, explicó el astrónomo del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), Raúl Mújica García.

A decir del investigador, el evento no es extraordinario, sino más o menos frecuente, pero con la diferencia de que esta vez sí fue evidente.
Señaló que aunque ya pasó mucho tiempo, hace 4 mil 500 millones de años se formó el sistema solar, un fenómeno que generó rocas y restos que continúan en el espacio exterior.

El tránsito de estos materiales añadió, abunda en el espacio y en todas las direcciones, por lo que es posible que lleguen a la Tierra.

Lo que ocurrió la madrugada de ayer detalló, es que una roca o material de estos, con un tamaño, peso y trayectoria singulares, alcanzó la atmósfera terrestre y su reacción al ingresar a ella hizo perceptible su presencia.

“Un bólido, en términos prácticos, es justo una bola de fuego que se debe a que objetos menores del sistema solar, que son como rocas o materia, entran a la atmósfera y con la fricción que generan, se produce el efecto luminoso”, expresó.

Mújica García añadió que este fenómeno es más o menos frecuente, sólo que pocas veces las rocas o material espacial tienen las dimensiones o trayectorias que los hagan visibles continuamente.

“No son extremadamente raros, de hecho hay millones de objetos, miles, que entran a la tierra y están cayendo constantemente, pero la mayoría son pequeños, difíciles de monitorear o algunos han de caer en zonas poco pobladas”, completó.

Desafortunadamente consideró el astrónomo, los detalles de la roca o material espacial que produjo el fenómeno de ayer será casi imposible conocerlos, puesto que todo hace indicar que derivó en una explosión a gran altura de la superficie y sin una ubicación precisa.

En estas condiciones afirmó, es sumamente complicado recolectar restos que puedan facilitar su estudio, “es como si no hubiera evidencias”, indicó.

Y para terminar explicó que el fenómeno no debe ser calificado como meteorito, toda vez que sólo recibe este nombre el material espacial que sí cae en la superficie terrestre.