Rapiña de combustible como en Tláloc, nueva estrategia de chupaductos.

Redacción

  · jueves 25 de mayo de 2017

Derrames de combustible como el del pasado lunes en SanFrancisco Tláloc, comunidad de San Matías Tlalancaleca, son unanueva estrategia de las bandas dedicadas al robo de hidrocarburopara ejercer control y presión a las autoridades y bandas rivalespara que puedan seguir operando, advirtió el director general dela firma de consultoría en materia de riesgos de seguridadEtellekt Consultores, Rubén Salazar Vázquez.

A decir del especialista, la escena de pobladores recogiendocombustible desbordado de una toma clandestina probablemente no fueun accidente, sino parte de un acto planeado por la delincuenciaorganizada que comenzó a presentarse desde el año pasado en elllamado “Triángulo Rojo”.

Explicó, producir “albercas” de combustible en las que lagente pueda conseguirlo no sólo legitima el robo, sino que ademásprovoca una situación de riesgo que los delincuentes aprovechanpara enfrentar y someter a las autoridades.

Y es que abundó, en tales condiciones los delincuentes amenazana las autoridades con prender fuego al depósito de hidrocarburo enel que se encuentran los pobladores, de modo que toman el controlde la situación, reafirmando su poder, “toman a la gente comoescudo humano, como carne de cañón”, alertó.

Asimismo Salazar Vázquez estimó que un acto así se convierteen una muestra de poder para sus bandas rivales, pues puedeinterpretarse como un ejemplo de dominio.

Sin embargo alertó, a medida que se agudicen las rencillasentre delincuentes y autoridades e incluso con otras bandascriminales, estas prácticas pueden representar un riesgo críticode seguridad, pues no dudó que en algún momento, un grupo lleguea cumplir la amenaza.

En este sentido, el director general de Etellekt Consultoresadvirtió que puede suceder pues en otros países en los quetambién hay robo de combustible, como Nigeria, ya ocurrió.

Eso, resaltó, sin minimizar la posibilidad de que por un meroaccidente pueda producirse una tragedia, “porque la gente notiene conciencia del grave riesgo que es que estén prácticamentebañados en combustible, lo que estamos viendo ya es un riesgo deseguridad muy alto, crítico en cuestión de protección civil”,concluyó.