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Retienen a 150 trabajadores de textilera en reclamo por 20 despidos

  • Carolina Vega
  • en Local

Después de más de 10 horas retenidos, alrededor de 150 trabajadores de la empresa Carpe Textil fueron finalmente liberados por la Coordinadora Nacional de Artesanos y Comerciantes Zepaniah Titlatozke, que exige la reincorporación, o al menos liquidación, de 20 empleados despedidos.

La protesta inició aproximadamente a las 10:00 horas de ayer, cuando decenas de artesanos procedentes del municipio de Acultzingo, en el vecino estado de Veracruz, impidieron la salida de los trabajadores de la fábrica, ubicada en el número 1163 de Diagonal Defensores de la República.

“Nos despidieron a 20 y ahorita dicen que no, que nosotros renunciamos, los patrones tienen en Conciliación –la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje- gente que nos esconde los expedientes y nos quieren aburrir”, acusó Delfino Tenorio Arriaga, quien laboraba como operador de montacarga en la empresa hasta que, según su versión, fue injustamente despedido en 2009. La compañía le debe, calculó, 800 mil pesos en concepto de salarios caídos. “La empresa nomás nos ofrece 50 mil pesos”.

Los manifestantes llegaron incluso a bloquear el tránsito vehicular de Diagonal Defensores de la República. “Como vi esta movilización yo vine, me corrieron también”, se sumó Ernesto Esparza González. El joven acusó a Carpe Textil de despedirle improcedentemente en enero de 2013, sólo seis meses después de sufrir la amputación de tres dedos por un accidente laboral. “Yo ya no les servía en ese momento”.

La mediación de la Secretaría General de Gobierno (SGG) consiguió que los artesanos accedieran a abrir el paso de uno de los carriles de la vía, manteniendo el otro cerrado con una camioneta.

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Mientras los artesanos protestaban, alrededor de 150 trabajadores del primer turno –que habían llegado a laborar a las 07:00 horas- permanecían confinados en el recinto. “Estamos secuestrados, esto es un secuestro”, se quejó una de las empleadas, quien prefirió no facilitar su nombre, a través de una minúscula ventana.

La mujer responsabilizó a los manifestantes de haberla rociado con diluyente de pintura y arrojado piedras. “Teníamos que haber salido a las tres -15:00 horas- y no podemos, es un secuestro”, insistió, refiriéndose a la cuerda atada a un coche que impedía el acceso a la empresa. “No hay ningún directivo aquí, somos puros trabajadores”.

Minutos antes de las 20:00 horas, los integrantes de la asociación, presidida por José Antonio Hernández, acordaron liberar a los empleados, después de que la SGG se comprometiera a dar seguimiento al conflicto laboral.

Escoltados por la policía, uno a uno los trabajadores retenidos comenzaron a abandonar el área, entre gritos de “mátenlos, mátenlos”, “salgan ya o entramos”, pero también “nosotros les apoyamos, tengan cuidado con la empresa” y “envíen un Whatsapp si no les pagan”.