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Usuarios demandan mantenimiento de ciclovía

  • Carolina Vega
  • en Local

 

Maleza, charcos y grava son los obstáculos que deben enfrentar los poblanos que pedalean sobre el Parque Lineal Universitario, ciclovía que une la Ciudad Universitaria de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) con el Centro Histórico.

Con un giro de muñeca, Gustavo Martínez desvió ayer su bicicleta hacia la calzada de la avenida 14 Sur, a la altura de la 61 Oriente, para evitar chocar contra una gran hoja de palmera arrojada en plena ciclovía. “No hay mantenimiento, está muy sucia, hace falta limpieza”, reclamó, mientras intentaba reincorporarse con rapidez al carril especial para evitar ser atropellado por los coches.

Hojarasca, agua de lluvia estancada y plantas que crecen sin control supone para los ciclistas poblanos un desafío continuo. “Se caen mucho las hojas”, señaló Zael Celis Cruz, mientras indicaba los restos vegetales de color rojizo que cubrían varios tramos de la avenida 14 Sur.

El estudiante de la BUAP, que acostumbra a andar en bicicleta todos los fines de semana, calificó con “7.5 puntos” sobre un máximo de 10 el estado de este proyecto. Su construcción requirió desde marzo del año pasado una inversión de 45 millones de pesos, asumida por la Máxima Casa de Estudios, el Gobierno del estado y el Ayuntamiento de Puebla. “Sigue en buen estado”, concedió Celis Cruz. ”Sólo las hojas, que de por sí se caen mucho”.

El tránsito continuo de los automóviles no ayuda a mantener la ciclovía limpia de estorbos. Las pequeñas piedras que arrastra el viento desde la mediana a la calzada son empujadas de nuevo por los coches hacia el carril de bicicletas.

Mientras que esta grava apenas es percibida por los automovilistas, para los ciclistas puede significar la diferencia entre caer o permanecer a salvo sobre sus vehículos de dos ruedas. “Siempre está así, falta mucho mantenimiento”, se quejó con una mueca de resignación Miriam González, también alumna de la BUAP, mientras avanzaba por la calle 4 Sur. “Más ahora en época de lluvias”.

El agua estancada, precisamente, se aprecia mejor en pleno Centro Histórico. Los baches y desniveles de la calle 4 Sur, a la altura por ejemplo de la 13 Oriente, funcionan como incómodos depósitos de líquido que las bicicletas deben sortear peligrosamente.

QUIEREN CICLOVÍA 24/7

Las inclemencias de la naturaleza no son los únicos contratiempos que deben enfrentar los ciclistas poblanos. Acceder a la Biblioteca Central de la BUAP a través de la ciclovía elevada de la avenida 14 Sur resulta imposible en domingo. Una reja blanca impide, se quejó Juan Pablo Villegas, utilizar el puente en días festivos, forzando así la incorporación a la carretera. “Yo no la uso para ocio, sino para transporte y –si permanece cerrado dicho acceso- obligan a dar la vuelta”, demandó.