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Ángeles anónimos, arriesgan su vida para salvar la de otros

“Salvar vidas es la satisfacción más grande que uno puede tener, pues aunque todo el día o la noche hayamos tenido trabajo y estemos o acabemos súper cansados, el saber que hicimos bien nuestro trabajo en beneficio de alguien se olvida todo lo pesado que arrastramos, esa es nuestra mejor satisfacción en esta noble labor”, reveló Gonzalo Gómez Barranco, quien desde hace 39 años es miembro de las áreas de Rescate Alpino y Urbano, al ser entrevistado en el marco del día del Paramédico.

Cuando formaba parte de un grupo de escaladores, fue invitado a un curso de alta montaña en Cruz Roja en el año de 1977, y de ahí al año siguiente se conformó el área de Rescate de Alta Montaña en la benemérita institución, de la cual es fundador y miembro activo desde esa fecha el Técnico en Urgencias Médicas (TUM).

Mejor conocido por sus compañeros y amigos como “Don Gonza”, a los pocos años también fue iniciador del grupo de Rescate Urbano, cuando el doctor Edy Teddy tomó por primera vez un curso en la Ciudad de México y gestionó la capacitación para otros compañeros entre ellos a Gonzalo, hoy inseparable miembro de esta área.

“Tras la capacitación que nos brindaron, también se adquirió el equipo adecuado y hasta la fecha se cuenta ya con dos unidades (vehículos) completamente abastecidas con el material adecuado, dedicadas a lo que son servicios de Rescate Urbano, brindando apoyos para personas que llegan a quedar prensadas en vehículos, por ejemplo”, narra “Don Gonza”.

“Pertenecer a esta noble institución para mí es un orgullo y nunca ha significado sacrificios, una ocasión mi familia me preguntó en qué me beneficiaba estar aquí y les contesté que es preferible estar en una área con amigos que salvan vidas, ayudan a mucha gente accidentada, en vez de irme con amigos que solamente beben o andan en malos pasos…”, confió “Don Gonza” que además trabajó alternamente por casi 40 años en una conocida rectificadora en la Avenida Reforma y la 13 Sur.

Revela que el acudir a accidentes donde se ven involucrados niños, es muy duro, porque un adulto sabe cómo reaccionar, qué hacer, pero los menores no tienen idea de la magnitud de un accidente. Recuerda que en una ocasión sobre el Anillo Periférico en Sentido a Valsequillo, un conductor ebrio que iba acompañado de su esposa y dos de sus pequeños hijos, terminó impactándose contra los muros de contención, rebotó y luego impactó a otro vehículo; finalmente le arrancó la vida a sus dos inocentes hijos.

Como mensaje del Día del Paramédico, “Don Gonza” les dice a sus compañeros de nuevas generaciones que sean responsables con esta noble labor y siempre le pongan el mayor de sus esfuerzos. A la ciudadanía la invita a que en caso de una emergencia real, llamé al 065, número gratuito desde cualquier teléfono, que en breve se le brindará la ayuda requerida por la benemérita institución.