El mundo explora seis vacunas contra el Covid-19

Los científicos coinciden en que los medicamentos que se están probando desde hace tres meses están dando resultados con avances extraordinarios

Rafael Ramírez | El Sol de México

  · jueves 30 de abril de 2020

Foto: EFE

Mientras que la epidemia del virus nuevo coronavirus sigue acumulando muertes en el mundo; decenas de equipos de investigadores están desarrollando pruebas para encontrar una vacuna que pueda frenar este mal.


Los científicos coinciden en que los medicamentos que se están probando desde hace tres meses están dando resultados con avances extraordinarios, si se considera que comúnmente el desarrollo de estos medicamentos tarda demasiado tiempo.


De acuerdo con la BBC de Londres, hay una centena de equipos de científicos a nivel mundial que trabajan a marchas forzadas para para encontrar una vacuna contra el virus Covid-19 y sus esfuerzos ya lograron conseguir 6 medicamentos que se están probando en humanos.


En estados Unidos se está probando con la vacuna mRNA-1273 del laboratorio Moderna Therapeutics y la INO-4800 de Inovio Pharmaceuticals, ambos laboratorios están utilizando nuevas tecnologías que involucran modificar o manipular material genético.


La primera, a diferencia de las vacunas convencionales que insertan pequeñas dosis del virus, se trata de una especie de preparación o entrenamiento del sistema inmune con ácido ribonucleico mensajero para que éste genere una respuesta que combata al virus dañino y evite la enfermedad.


Por otro lado, la vacuna del laboratorio de Pensilvania, Inovio, también se basa en una nueva estrategia que consiste en inyectar ADN a través de una pequeña estructura genética, conocido como plásmido, para que las células del paciente produzcan los anticuerpos para combatir la infección.


Sin embargo, el doctor Felipe Tapia, del Grupo de Ingeniería de Bioprocesos del Instituto Max Planck de Magdeburgo, Alemania, señaló a la BBC que ninguna de estas tecnologías ha producido hasta ahora un fármaco o terapia ni ha sido aprobada para uso humano.


En tanto, en China ya cuenta con 3 vacunas que ha probado en humanos y siguen métodos tradicionales de producción.


Está la vacuna AD5-nCoV de CanSino Biologics que inició pruebas en humanos el 16 de marzo, mismo día que los norteamericanos de Moderna.


La vacuna de CanSino, quien tiene la colaboración del Instituto de Biotecnología y la Academia de Ciencias Médicas Militares de China, utiliza un vector no replicante de un virus que causa el resfriado común y que transporta un gen de la proteína S (spike) de la superficie del coronavirus, con la cual se intenta provocar la respuesta inmune para combatir la infección.


También en el Gigante Asiático se está probando en humanos la vacuna LV-SMENP-DC del Instituto Médico Genoinmune de Shenzhen, “centrada en el uso de células dendríticas modificadas con vectores lentivirales”; mientras que la tercera vacuna de origen chino se centra un virus inactivado del Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, subordinado al Grupo Farmacéutico Nacional de China, Sinopharm. El cual produce partículas de virus en reactores y después purificar esos virus para que pierdan su capacidad de enfermar.

Al respecto, Felipe Tapia del Instituto Max Planck explica que "esta es la tecnología más común y la plataforma de producción más experimentada en producción de vacunas", además de que es "es una tecnología que tiene productos que ya están licenciados y comercializados".


Sobre esta última vacuna, el científico explica que se estima que podría estar lista entre 12 y 16 meses.
La última de las 6 vacunas que se prueban contra el Covid-19 es la que se desarrolla en Reino Unido por el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, denominada: vacuna ChAdOx1, y es similar a la vacuna recombinante de la empresa china CanSino.


Pero a diferencia de usar un vector replicante de la gripe, el equipo inglés está utilizando como vector una versión atenuada de un adenovirus del chimpancé que ha sido modificado para que no se reproduzca en humanos.


"Lo que están haciendo ellos es producir en un reactor un virus que no es dañino, pero en su superficie expresa la proteína del coronavirus y así genera una respuesta inmune", explica el experto del Instituto Max Planck.


Añade que, al respecto, ya hay experiencias previas. Así se desarrolló una vacuna contra el coronavirus del MERS, cuyos ensayos clínicos, se dijo, mostraron resultados positivos.


Luego de comprobar la efectividad de estas vacunas, el desafío será lograr su producción masiva, pues los expertos no cuentan con garantías de que las inoculaciones funcionen ni de las reacciones secundarias que haya por ellas. Así como la respuesta que tengan los distintos rangos de edad de la población.


Otra cuestión paradójica que apunta la BBC, es que en caso que los países logren contener la pandemia, no habrá sujetos donde se pueda probar la vacuna, pues habrán controlado el avance de la enfermedad. Dado que la única forma de ver la efectividad de una vacuna es aplicarla donde se propaga una enfermedad, pero esto depende de qué tan rápido se inmunice la población mundial, aunque "en países donde hay una cuarentena más estricta probablemente la vacuna llegue primero que la inmunidad en la población", subraya el experto del Instituto Max Planck.


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