Sin tregua, la inseguridad en Cañada Morelos

Vecinos advierten que las bandas delictivas continúan operando sin que las corporaciones de seguridad hagan algo

El Sol de Puebla

  · lunes 9 de septiembre de 2019

Habitantes han perdido la fe en que la situación pueda mejorar en Cañada Morelos, señalan que, a pesar de la amplia presencia de policías del estado, Policía Federal e incluso Guardia Nacional, la inseguridad no ha disminuido, por el contrario, siguen operando los mismos grupos de delincuentes sin que las corporaciones se den cuenta.

El enfrentamiento entre policías y hombres armados, ocurrido la semana pasada, no generó mayor impacto en la población, dicen estar acostumbrados a esto y cosas más graves, pues el miedo se hace presente a temprana hora en las localidades, los comercios cierran antes de su límite de cierre y las familias han dejado de circular en las calles a altas horas de la noche, pues frecuentemente se escuchan detonaciones de arma o el paso de camionetas a gran velocidad.

Hablar con personas extrañas sobre el tema de inseguridad es arriesgado, la desconfianza los lleva a solo cruzar dos o tres palabras con foráneos. Aunque es evidente que les preocupa la inseguridad, señalaron que las bandas delictivas son de la periferia y que los líderes han encontrado cobijo en las comunidades y son éstas las que los defienden.

“Nos conocemos y sabemos quiénes son los que mueven a cada grupo, ellos se aprovechan de la pobreza y (la gente) por ganarse unos pesos o tener que vender, los acompañan”, es lo que señalaron algunos habitantes de esta comunidad, comerciantes o dueños de pequeños negocios que sobreviven con el consumo de los propios vecinos, pues señalaron que poca gente los visita.

Los habitantes están conscientes de que los hechos delictivos ocurridos en esta zona los han llevado a tener una mala imagen, situación por la cual los proveedores ya no quieran ingresar a la población, además de que trabajadores de fuera no quieran ir a laborar allá e incluso, la falta de docentes ha llevado a conflictos entre los padres de familia, como ocurrió la mañana del viernes pasado en la comunidad de Juan Lechuga, perteneciente a San José Ixtapa.

Con la reserva del anonimato, los vecinos consultados señalaron que son pocos los profesores que permanecen en estas comunidades, ya sea porque son originarios de la zona o porque tienen años dando clases en las escuelas y esto los ha llevado a tener relación de amistad con familias que están relacionadas con los líderes o con quien forma parte de los grupos de delincuentes de la zona, por lo que son respetados.

En el pueblo, los únicos vehículos que se ven circular son las seis patrullas municipales, elementos que dan atención a llamados de delitos menores, alteración del orden, violencia familiar o riñas callejeras, puesto que, si hay otro tipo de reporte, alertan a la Policía del Estado o a las fuerzas castrenses, las cuales permanecen resguardadas en los destacamentos del estado o en terrenos ubicados en los accesos que acondicionan como albergue.

Cabe mencionar que el ambiente de inseguridad no solo es parte de este municipio, pues el hecho de llegar a la zona de Chapulco y Azumbilla, que han sido escenarios de constantes robos y enfrentamientos, lleva a quienes circulan por el lugar a no detenerse ni por error, a pasar lo más rápido posible y atentos sobre qué unidades vienes detrás de ellos.