/ domingo 25 de octubre de 2020

Reviven las ventas de papel picado en Huixcolotla

Muertos dan respiro a los artesanos que durante siete meses tuvieron frenada su producción y comercialización

A días de celebrar una de las festividades más importantes del país: el Día de muertos, artesanos y fabricantes de papel picado en San Salvador Huixcolotla, comienzan a sentir un respiro en la comercialización de este producto que ha logrado levantarse hasta un 60 por ciento, esto luego de que, a lo largo de siete meses, paró producción y venta debido a las afectaciones económicas causadas por la pandemia del coronavirus.

Enclavado en el centro del estado de Puebla, este municipio se identifica por ser la cuna del papel picado, una tradición que se mantiene viva desde hace más de 150 años y que desgraciadamente se vio opacada por más de medio año ante la llegada del Covid-19.

De marzo a septiembre, este virus logró silenciar los martillazos sobre los cinceles y punzones que dan vida a los diseños sobre papel que adornan las diferentes celebraciones a lo largo del año; los talleres y las grandes fábricas dejaron de exportar y distribuir sus productos en diferentes puntos de la región, el estado, el país e incluso el continente, lo que trajo como consecuencia pérdidas económicas entre un 50 y un 90 por ciento.

Don Carlos Vivanco Reynoso es uno de los artesanos más famosos de la localidad, quien desde hace más de 50 años se dedica a este oficio al frente de su negocio La Estrella, comercio que sufrió pérdidas de hasta un 60 por ciento y que tristemente tuvo que parar producciones y suspender grandes pedidos que sus clientes que le cancelaron ante el confinamiento por el SARS-CoV-2.

Y es que según don Carlos y otros fabricantes, la independencia de México, día de muertos y navidad, son las temporadas más fuertes para ellos, de las cuales –hasta el momento- la que más representó mermas fue la de septiembre, ya que la producción se prepara desde los primeros meses del año.

“Si nos afectó, sobre todo en la temporada de fiestas patrias, que hicimos producto y no se vendió. Las personas que nos habían hecho pedido ya no lo quisieron por lo mismo de que cerraron tiendas (…) En una temporada normal hacemos unos 200 millares de papel china, unos 500 rollos de papel metálico y unas 5 toneladas de plástico y este año hicimos solo el 50 por ciento”, confesó.

Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

Al igual que don Carlos, Cristian Reynoso, artesano de papel picado y encargado del área de publicidad y marketing digital de Artemex Papel Picado, externó que el coronavirus afectó sus ventas hasta en un 90 por ciento, pues de un aproximado de 900 mil piezas que producen en un año, solo hicieron unas 100 mil; pero no solo eso, pues para enfrentar la pandemia fue necesario recortar más de la mitad de personal y dejar de contratar artesanos para las épocas fuertes.

“Actualmente estamos laborando 17 personas y antes éramos 25 y más de 50 artesanos por fuera. Ahorita solo somos 17, nos tocó que la mayoría tuvo que salir por falta de trabajo y muchos otros que se quedaron a sacar poco a poco lo que había, pero si caímos en equipo un 50 por ciento”, puntualizó.

Ante este panorama en Artemex tuvieron que innovar con ciertos productos y con eso, surgió la idea de hacer retratos personalizados, elaborados de manera digital, pero con la esencia del papel picado.

“Hemos cambiado el giro para vender en fiestas más como un regalo muy mexicano, el costo varía si son retratos de una o varias personas”, argumentó.

Pero llegó octubre, y con ello, una luz de esperanza para todos estos artesanos y propietarios de talleres y fábricas, quienes veían desanimados los meses de noviembre y diciembre, pues a pesar de que no haber cerraron puertas y haber tenido días y meses sin un solo peso de entrada aun cuando permanecían abiertos algunos días de la semana, estos meses están mejorando poco a poco.

“De hecho abríamos diario, pero realmente no venía nadie lo que fue de marzo a junio o julio, no vendimos nada, aunque teníamos abierto nadie venía”, declaró Mara Patricia Vivanco Rendón, encargada de la tienda Vivarte, taller con más de 60 años de existencia que pertenece a la familia Vivanco, una de las pioneras en el arte de papel picado en Huixcolotla.

Asimismo, su mamá, doña Blanca Estela Rendón Cruz, comentó que ahorita en vísperas de Día de muertos, la venta alcanzó levantarse entre un 50 y un 60 por ciento, por lo que esperan que navidad pinte igual o mejor.

Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

En este sentido, Carlos Vivanco de La Estrella y Cristian Reynoso de Artemex Papel Picado, coinciden con la familia Vivanco Rendón, en que, en estas últimas semanas, el comercio de este arte ha tenido suerte, si bien no en un cien por ciento, pero sí al menos mejor de lo que esperaban.

“Hasta ahorita las ventas no han sido como años anteriores, pero si han rebasado nuestras expectativas porque esperábamos que no hubiera tampoco muchas ventas, pero la gente si está tomando cartas en el asunto y está empezando a adquirir sus productos para las celebraciones de día de muertos”, concluyó Cristian Reynoso.

LA ELABORACIÓN

Para su elaboración manual, los artesanos –a través de moles elaborados con anterioridad- imprimen su sello en cada hoja que cortan, mismos que para trabajar requieren de paciencia y mucha precisión en las manos.

Para hacerlo de manera manual, lo primero que hacen es trazar el dibujo en un papel o plástico y luego, sobre una lámina de plomo, se colocan de 80 a 100 pliegos, ya sean de papel china, metálico, plástico u holograma de cartón y encima el molde de la figura que van a cortar; posteriormente un pliego de plástico para evitar que el resto de las hojas se maltraten.

Finalmente, los cortes se realizan de manera cuidadosa con cinceles, mismos que, dependiendo del diseño, pueden varias en tamaños y figuras.

José Raúl Vivanco Méndez, encargado de Vivarte, explicó que, de manera artesanal, en un promedio de hora u hora y media se realiza una plana, que equivale a 100 pliegos. Se hace una hora u hora y media, por plana, que equivale a 100 pliegos y todo es manual.

Por su parte, Cristian comenta que las máquinas, conocidas como suajes, pueden cortar aproximadamente 20 figuras de papel brillante en menos de cinco segundos, trabajos que son más económicos pero que provocan una devaluación visible en el trabajo de los artesanos.

A días de celebrar una de las festividades más importantes del país: el Día de muertos, artesanos y fabricantes de papel picado en San Salvador Huixcolotla, comienzan a sentir un respiro en la comercialización de este producto que ha logrado levantarse hasta un 60 por ciento, esto luego de que, a lo largo de siete meses, paró producción y venta debido a las afectaciones económicas causadas por la pandemia del coronavirus.

Enclavado en el centro del estado de Puebla, este municipio se identifica por ser la cuna del papel picado, una tradición que se mantiene viva desde hace más de 150 años y que desgraciadamente se vio opacada por más de medio año ante la llegada del Covid-19.

De marzo a septiembre, este virus logró silenciar los martillazos sobre los cinceles y punzones que dan vida a los diseños sobre papel que adornan las diferentes celebraciones a lo largo del año; los talleres y las grandes fábricas dejaron de exportar y distribuir sus productos en diferentes puntos de la región, el estado, el país e incluso el continente, lo que trajo como consecuencia pérdidas económicas entre un 50 y un 90 por ciento.

Don Carlos Vivanco Reynoso es uno de los artesanos más famosos de la localidad, quien desde hace más de 50 años se dedica a este oficio al frente de su negocio La Estrella, comercio que sufrió pérdidas de hasta un 60 por ciento y que tristemente tuvo que parar producciones y suspender grandes pedidos que sus clientes que le cancelaron ante el confinamiento por el SARS-CoV-2.

Y es que según don Carlos y otros fabricantes, la independencia de México, día de muertos y navidad, son las temporadas más fuertes para ellos, de las cuales –hasta el momento- la que más representó mermas fue la de septiembre, ya que la producción se prepara desde los primeros meses del año.

“Si nos afectó, sobre todo en la temporada de fiestas patrias, que hicimos producto y no se vendió. Las personas que nos habían hecho pedido ya no lo quisieron por lo mismo de que cerraron tiendas (…) En una temporada normal hacemos unos 200 millares de papel china, unos 500 rollos de papel metálico y unas 5 toneladas de plástico y este año hicimos solo el 50 por ciento”, confesó.

Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

Al igual que don Carlos, Cristian Reynoso, artesano de papel picado y encargado del área de publicidad y marketing digital de Artemex Papel Picado, externó que el coronavirus afectó sus ventas hasta en un 90 por ciento, pues de un aproximado de 900 mil piezas que producen en un año, solo hicieron unas 100 mil; pero no solo eso, pues para enfrentar la pandemia fue necesario recortar más de la mitad de personal y dejar de contratar artesanos para las épocas fuertes.

“Actualmente estamos laborando 17 personas y antes éramos 25 y más de 50 artesanos por fuera. Ahorita solo somos 17, nos tocó que la mayoría tuvo que salir por falta de trabajo y muchos otros que se quedaron a sacar poco a poco lo que había, pero si caímos en equipo un 50 por ciento”, puntualizó.

Ante este panorama en Artemex tuvieron que innovar con ciertos productos y con eso, surgió la idea de hacer retratos personalizados, elaborados de manera digital, pero con la esencia del papel picado.

“Hemos cambiado el giro para vender en fiestas más como un regalo muy mexicano, el costo varía si son retratos de una o varias personas”, argumentó.

Pero llegó octubre, y con ello, una luz de esperanza para todos estos artesanos y propietarios de talleres y fábricas, quienes veían desanimados los meses de noviembre y diciembre, pues a pesar de que no haber cerraron puertas y haber tenido días y meses sin un solo peso de entrada aun cuando permanecían abiertos algunos días de la semana, estos meses están mejorando poco a poco.

“De hecho abríamos diario, pero realmente no venía nadie lo que fue de marzo a junio o julio, no vendimos nada, aunque teníamos abierto nadie venía”, declaró Mara Patricia Vivanco Rendón, encargada de la tienda Vivarte, taller con más de 60 años de existencia que pertenece a la familia Vivanco, una de las pioneras en el arte de papel picado en Huixcolotla.

Asimismo, su mamá, doña Blanca Estela Rendón Cruz, comentó que ahorita en vísperas de Día de muertos, la venta alcanzó levantarse entre un 50 y un 60 por ciento, por lo que esperan que navidad pinte igual o mejor.

Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

En este sentido, Carlos Vivanco de La Estrella y Cristian Reynoso de Artemex Papel Picado, coinciden con la familia Vivanco Rendón, en que, en estas últimas semanas, el comercio de este arte ha tenido suerte, si bien no en un cien por ciento, pero sí al menos mejor de lo que esperaban.

“Hasta ahorita las ventas no han sido como años anteriores, pero si han rebasado nuestras expectativas porque esperábamos que no hubiera tampoco muchas ventas, pero la gente si está tomando cartas en el asunto y está empezando a adquirir sus productos para las celebraciones de día de muertos”, concluyó Cristian Reynoso.

LA ELABORACIÓN

Para su elaboración manual, los artesanos –a través de moles elaborados con anterioridad- imprimen su sello en cada hoja que cortan, mismos que para trabajar requieren de paciencia y mucha precisión en las manos.

Para hacerlo de manera manual, lo primero que hacen es trazar el dibujo en un papel o plástico y luego, sobre una lámina de plomo, se colocan de 80 a 100 pliegos, ya sean de papel china, metálico, plástico u holograma de cartón y encima el molde de la figura que van a cortar; posteriormente un pliego de plástico para evitar que el resto de las hojas se maltraten.

Finalmente, los cortes se realizan de manera cuidadosa con cinceles, mismos que, dependiendo del diseño, pueden varias en tamaños y figuras.

José Raúl Vivanco Méndez, encargado de Vivarte, explicó que, de manera artesanal, en un promedio de hora u hora y media se realiza una plana, que equivale a 100 pliegos. Se hace una hora u hora y media, por plana, que equivale a 100 pliegos y todo es manual.

Por su parte, Cristian comenta que las máquinas, conocidas como suajes, pueden cortar aproximadamente 20 figuras de papel brillante en menos de cinco segundos, trabajos que son más económicos pero que provocan una devaluación visible en el trabajo de los artesanos.

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