Dos menores asesinadas, en 21 días en Puebla

Una de 9 años ultimada junto con su madre en Chietla y otra de 14 degollada en su domicilio de Zihuateutla, las víctimas

Paulina Gómez | El Sol de Puebla

  · jueves 20 de febrero de 2020

En tan solo 21 días, dos niñas fueron asesinadas en distintos municipios del estado de Puebla. El primer hecho ocurrió el pasado 27 de enero en el municipio de Chietla, donde Mayra N, de 9 años junto con su madre fueron asesinadas por la disputa de un terreno, sin embargo, el caso más reciente es el que se registró el pasado martes en agravio de una menor de 14 años de edad, la cual fue degollada al interior de su domicilio en la población de Zihuateutla, crimen con el cual incluso ya suman once menores asesinadas en la entidad, en casi cuatro años, es decir, de 2016 a la fecha.

Mientras en seis casos las víctimas fueron niñas de entre 5 y 13 años de edad, el resto (5) correspondió a adolescentes de entre 14 y 17 años de edad. En al menos siete hechos, las autoridades ministeriales encontraron que las hoy occisas presentaron huellas de agresión sexual.

De acuerdo con la información de cada crimen, revelada en su momento, en tres hechos, los asesinos utilizaron un arma de fuego para perpetrar el asesinato de las menores; en tres casos más, los homicidas emplearon objetos punzocortantes para terminar con la existencia y niñez de las pequeñas; en un hecho más, la víctima fue ahorcada y en otro más, ultimada a golpes. Por cuanto hace a los tres crímenes restantes, las autoridades no revelaron la causa de muerte.

A continuación, el listado de las once menores asesinadas en Puebla, de abril de 2016 al día de ayer.

El 6 de abril de 2016, Karina N, de 13 años de edad, desaparecida en el estado de Oaxaca fue asesinada por un trailero identificado como Mariano N, quien tras perpetrar el crimen abandonó el cuerpo de la pequeña en un paraje de la autopista México-Tuxpan, a la altura del municipio de Santa Rita Tlahuapan en el estado de Puebla; a la fecha, el presunto responsable sigue prófugo de la justicia.

Meses después, el 31 de mayo de 2017, una infanta de tan solo 5 años de edad, no solo fue golpeada y violada por su padrastro, sino también degollada por este sujeto de nombre Daniel N, el cual actuó bajo el consentimiento y la aprobación de la madre de la víctima. Lo anterior, en un domicilio de la calle La Venta en la colonia El Ranchito perteneciente al municipio de Amozoc de Mota, donde los dos adultos fueron detenidos por autoridades ministeriales, quedando incluso vinculados a proceso por este asesinato.

Para el 14 de enero de 2018, Amely N, de 11 años de edad, fue ahorcada en su habitación, donde incluso los agentes de la Fiscalía General del Estado de Puebla hallaron indicios de que la menor también fue agredida sexualmente mientras su familia dormía, ya que todo sucedió durante la madrugada en una vivienda de Tulcingo del Valle, siendo también el padrastro, el principal sospechoso del feminicidio.

Nueve meses después, el 25 de octubre de 2018, tras dos días de intensa búsqueda por parte de su progenitora, Flor Itzel N, de 6 años de edad, fue localizada muerta, con un disparo de arma de fuego, en el barranco conocido como Ixhuacatla, perteneciente al municipio Chiconcuautla en la sierra norte de Puebla. Los presuntos asesinos fueron Benjamín N, Alejandro N, Lidia N, y Brisanet N, siendo las dos mujeres, tías de la hoy occisa, las cuales actuaron en complicidad con la pareja sentimental de una de ellas, y el padre de este sujeto; a todos se les acusó de secuestro y homicidio.

El 8 de febrero, pero de 2019, en la avenida Pípila de la colonia Monte Chiquito en el municipio de Santiago Miahuatlán, madre e hija de 17 y 35 años de edad, respectivamente, fueron asesinadas a balazos por sujetos que, a bordo de una camioneta negra, llegaron hasta el domicilio de las mujeres identificadas como Jazmín y Rosa. Ahí los sujetos tocaron a la puerta y tras abrir, les dispararon a las mujeres.

Zoé, de 15 años de edad, fue ultimada al interior de su domicilio en el fraccionamiento Jardines del Sur en la ciudad de Puebla, donde además de ser degollada, fue atada de pies y manos; su madre y hermana identificadas como Nancy María, de 36 y Ana Paulina, de 19, fueron apuñaladas en varias ocasiones; mientras que sus cuerpos fueron embolsados y abandonados en un terreno baldío de la colonia Santa Lucía. Se presume que se trató de un asunto relacionado con la venta de droga; los sicarios le perdonaron la vida a una pequeña de 3 años de edad, quien les abrió la puerta a sus familiares el 22 de marzo de 2019.

Para el 7 de abril, una adolescente de aproximadamente 15 años de edad, fue encontrada golpeada, desnuda y sin vida, en una obra en construcción de la colonia Fuerte de Guadalupe en San Juan Cuautlancingo, se presumió que se encontraba desaparecida, pero nunca se reveló su identidad.

Una joven de 16 años que fue reportada como desaparecida la mañana del 9 de mayo de 2019, un día después, fue encontrada sin vida y huellas de violencia en la localidad de San Lucas El Viejo, en Tlacotepec de Benito Juárez. Fue la progenitora de la adolescente quien identificó el cuerpo de la menor bajo el nombre de María N, en el anfiteatro municipal de Tecamachalco, la adolescente había cumplido apenas 12 horas de su repentino extravío y ya era buscada a través de redes sociales por amigos y familiares.

El 20 de mayo del mismo año, el cuerpo putrefacto de una mujer fue localizado en un canal de aguas negras en el municipio de Xiutetelco. Se trató de Patricia de 17 años de edad, originaria de Veracruz.

Para el 27 de enero, pero ya de 2020, otro crimen atroz se perpetró en contra de una pequeña de tan solo 9 años de edad, pero ahora en la localidad de Escape Lagunillas en el municipio de Chietla. Ahí, Mayra N, no solo fue golpeada sino también baleada en las manos, para que no continuara resistiéndose a la violación de sujetos que terminaron por asesinarla y abandonarla en un canal de riego; tiempo después, el cuerpo de su madre de 40 años de edad, también fue encontrado sin vida, pero con un disparo de arma de fuego. En este caso, la línea de investigación que siguen las autoridades ministeriales es una disputa por un terreno que, al morir, el padre de familia le heredó a su cónyuge y a su hija, siendo reclamado posteriormente por una mujer originaria de la Ciudad de México.

El último caso es el ocurrido en el municipio de Zihuateutla, por el cual incluso la Fiscalía de Puebla ya tiene personas identificadas.


Dale ME GUSTA Facebook El Sol de Puebla

Regístrate al Whatsapp Noticias




LAS NOTICIAS EN VIDEO