Maestros van a educar sin internet y sin miedo

Mamás arrancaban la hojas de los cuadernos de sus hijos para hacer fogón en las comunidades

Amilcar García | Diario del Sur

  · viernes 4 de diciembre de 2020

Foto: Amilcar García | Diario del Sur

Tuzantán, Chiapas.- Jessica González González hoy se encuentra impartiendo clases presenciales en una pequeña escuela primaria asentada en la sierra de este municipio, donde sigue las recomendaciones de autoridades sanitarias, y junto con sus alumnos permanecen por espacio de dos horas en clases de diversas materias.

Jessica, quien actualmente vive en la cabecera municipal, dijo que tras la pandemia de Covid-19, en las comunidades de la parte alta, es imposible que las niñas y los niños reciban clases de manera virtual, debido a que no hay señal para teléfonos celulares, además de pertenecer a familias de bajos recursos económicos, a quienes les ha sido imposible adquirir un teléfono inteligente que pueda mantener aplicaciones digitales y acceder así a la educación.

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En las comunidades o en cualquier escuela de diferentes niveles, las clases se están desarrollando de manera virtual, en algunas a través de cuadernillos, pero en la escuela primaria comunitaria Miguel Hidalgo, perteneciente al Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), de ampliación El Retiro, de este municipio son presenciales.


Es importante que los niños vengan a las aulas, ya que en sus casas no cuentan con las herramientas necesarias para poder aprenderJessica González, docente


“Es importante que los niños vengan a las aulas, ya que en sus casas no cuentan con las herramientas necesarias para poder aprender y sacar adelante el curso. Sus familias son de escasos recursos y sus colonias no tienen ni los servicios básicos, mucho menos tienen internet o señal de televisión”, añadió.

González González señaló que por la pandemia del coronavirus sólo imparte clases tres días por semana, por espacio de dos horas.

“Las enseñanzas son de manera presencial, y con ello tengo que viajar desde las 05:00 horas para llegar a las 8:00 de la mañana a la comunidad, para poder llegar a la escuela, en donde ya me esperan mis alumnos, a quienes les he enseñado que no es necesario llegar con el uniforme. Solo les ha pedido que lleguen con todas las ganas de recibir las clases”, mencionó.

De esta manera explicó; es un grupo de 15 niños y niñas, tiene un alumno de primero, cuatro de segundo cuatro, dos en tercer grado, cuatro de cuarto, y en sexto año tiene 4. A ningún alumno le permite que se lleve los útiles escolares a sus casa, todas las libretas quedan en la misma escuela, ya que al principio no entregaban tareas bajo el argumento que algunas madres arrancaban las hojas para encender el fogón y de esa manera perdían las tareas, por ello hoy las clases son presenciales.

Asimismo, agregó que para poder impartir las clases tres días por semana tiene que viajar desde el martes y quedarse en la comunidad, debido a los problemas del transporte, señalando que trata que los niños utilicen el cubre boca, como parte de dar seguimiento a las recomendaciones del sector salud y la Secretaría Municipal de Protección Civil.

Asimismo, Jessica, joven de 20 años, dejó en claro que ella actualmente realiza sus estudios universitarios, y centro educativo donde da clases a los niños, pertenece al gobierno federal, a través de CONAFE, y para ella no ha sido difícil trabajar en esta comunidad, donde además hay padres de familia que no cuentan con estudio, y con ello es más complicado para los niños que en casa no les enseñan a terminar tareas, es por ello que no hay de otra alternativa que impartirlas de manera presencial.

Asimismo, dejó en claro, que seguirá dando las clases de la misma manera hasta que los supervisores le envíen otras instrucciones, además que según lo que marca el calendario escolar, permanecerá en la escuela hasta el 19 de diciembre, y se reincorporará en enero del 2021.

Reconoció que los niños están poniendo empeño en aprender de las clase, y por ello, ella no tiene que ir por los niños a sus casas, y esto le ha impulsado a seguir en el aula, escribiendo en el pizarrón con el grupo de alumnos que también le han demostrado el interés y entusiasmo de aprender a leer y escribir, y así seguir preparándose para una mejor y más alta educación, que los llevará al siguiente nivel educativo para alcanzar la media superior.