¿Cómo ayudar a tu hijo que sufre bullying?

Los padres de familia deben buscar estar atentos a la prevención de los casos de acoso escolar y ciberacoso

Julio Sánchez | El Sol de Puebla

  · martes 28 de junio de 2022

Las consecuencias del bullying en los menores van desde afectaciones en su bienestar, su desarrollo y el ejercicio de sus derechos. Foto: PxHere

Uno de los problemas que ha aumentado dentro de las infancias en México y el mundo es el bullying o el acoso dentro de las escuelas, tipos de violencia a los que se ven expuestos y pueden traer graves consecuencias.

Esta violencia también puede llegar en otras vías como el ciberacoso, el cual se genera desde el internet y a las redes sociales a las que pueden llegar a tener acceso.

Por ello, cada vez es más necesario que los padres puedan involucrarse para ser una vía de protección como para la formación de personas que no recurran a este tipo de actos. Las consecuencias del bullying en los menores van desde afectaciones en su bienestar, su desarrollo y el ejercicio de sus derechos.

¿CÓMO PREVENIR Y DETECTAR LOS CASOS DE BULLYING?

Organizaciones como Save The Children han expuesto consejos para detectar y tratar los casos de acoso escolar y ciberacoso debido a que los padres suelen ser los últimos en detectar este tipo de comportamientos. A la par, ofrece de manera periódica cursos vía en línea para que estén mejor informados sobre los tipos de acoso.

Dentro de los consejos que da la organización se encuentran algunos como: Observar a la niña o niño y estar atento a posibles cambios en su comportamiento, en su humor, sus motivaciones o incluso en la aparición de enfermedades leves que antes no sufría como son los dolores de cabeza o en el estómago.

Siempre es importante mantener una buena comunicación con ellos, los niños por su experiencia poco conocimiento tienen para mentir, por lo que en caso de sospecha puedes sentarte con él y preguntar de manera honesta sobre lo que vive.

Muchas veces al enterarse de los casos de bullying los padres reaccionan de forma violenta, pero no es la mejor opción. Se debe transmitir seguridad y tranquilidad, escuchar a todo su relato de manera serena y mostrar comprensión para que sepa que no es algo que deba combatir sola.

También, se debe procurar no revictimizarlo, no decirle que es culpable de la situación, ya que todas las personas merecen ser tratadas con respeto y ser protegidas de la violencia.

Una vez que se tiene conocimiento de la situación, los padres deben acercarse a las escuelas para que estén enterados de los acontecimientos que pueden dejar de lado y tengan una mejor comunicación y colaboración con los niños.

Con el niño se debe trabajar y reforzar su autoestima, darle a saber que hizo un buen esfuerzo y una buena acción al pedir ayuda, así como ayudarlo a reconocer sus capacidades y habilidades.

Si el problema se origina tal vez por la falta de amigos, puedes motivarlo a que acuda a otras actividades fuera de la escuela como campamentos o centros de activación en donde esté seguro y pueda convivir con nuevas personas y formar un nuevo círculo de amistades.

Alumnos de diversos grados denunciaran a sus tutores las presuntas agresiones que recibían de su parte. Foto: Pixabay

Al no ser la violencia el camino adecuado, es importante recordarles que no debe responder a las agresiones de la misma forma y siempre comunicar a un adulto lo que ocurre. Si se trata de actividad en línea o redes sociales, mantener un registro de lo ocurrido con capturas de pantalla o al denunciar las cuentas de los posibles acosadores.

La comunicación siempre será uno de los pilares en la convivencia con los hijos y esta debe basarse en la confianza. Cuando estos lazos se logran los niños suelen acudir con confianza a los padres y contar sin tanto miedo lo que ocurre con ellos o las situaciones que los pudieron poner incomodos.

ALGUNOS EFECTOS DEL BULLYING

Dentro de los niños algunos de los efectos que puede tener el bullying o acoso escolar en ellos son algunos como: sufrir de un miedo constante, sientan ansiedad, depresión y estrés.

Esto puede generarles ideas constantes sobre hacerse daño a sí mismos y malos pensamientos. Puede crearles dificultades para realizar sus tareas y actividades escolares. Además, puede generarles problemas en el estado de ánimo, el sueño, el apetito y el nivel de energía.

Mientras que, las personas que suelen ser acosadoras presentan algunas actitudes como el ser controladoras, muy individualistas y centradas en sí mismos, tienen pocas habilidades sociales y forman grupos selectos de los que tienen control, poca empatía y preocupación por los demás, así como inseguridad y buscan acosar a los demás para sentirse mejor.

Los padres de familia tienen un papel dentro de las situaciones que sufren los niños en la escuela como el bullying, por lo que no deben hacer caso omiso a la situación y ayudar a enfrentar los problemas.

Familia de Aldo lo despide tras quitarse la vida por sufrir bullying en el bachillerato. Foto: José Luis Bravo | El Sol de Puebla

Algunos padres de familia mostraron su apoyo al maestro por imponer su autoridad ante un problema de violencia entre los alumnos. Foto: Ilustrativa Cuartoscuro