/ domingo 26 de noviembre de 2023

Centro Histórico, sin condiciones de movilidad para personas con discapacidad

Actualmente las placas para invidentes lucen descuidadas por la falta de mantenimiento, están grafiteadas o los relieves del sistema braille están destruidos

A un costado de la iglesia de San Agustín, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla, se instala frecuentemente Benigno Díaz para tocar la guitarra con el fin de ganarse la vida, y porque es uno de sus hobbies favoritos desde que perdió gradualmente la vista hasta quedar ciego. Al inicio, el traslado en las diferentes calles y vialidades de la capital fue una de las principales problemáticas a las que se enfrentó, por miedo a perderse, sufrir un accidente o ser víctima de la delincuencia.

Esta es una situación que también han experimentado Alejandro Castillo y Ricardo García, quienes nacieron con discapacidad visual y externaron en entrevistas por separado con esta casa editorial la urgencia de darle mantenimiento a las huellas podotáctiles y placas para invidentes ubicadas en el primer cuadro de la ciudad. Por su parte, el doctor de la Universidad Iberoamericana Puebla, Carlos Francisco Valverde Díaz De León, consideró que la gente no está preparada para construir una sociedad incluyente y falta voluntad política de las autoridades para construirla.

Moverse en el CH, un reto constante

Cuando Benigno Díaz perdió la vista, la idea de salir de su casa lo aterraba porque se enfrentaba a una situación completamente desconocida, no sabía dónde se encontraban las cosas y tenía vergüenza de utilizar el bastón blanco para desplazarse. Semanas después y ante la desesperación de pasar los días acostado en su cuarto, se atrevió a dar unos pasos afuera del lugar donde vive, que posteriormente fueron metros, traslados en el transporte público, y con el paso de los años viajes a otros estados de la República.

Hace unos meses se mudó al centro para facilitarse el camino a su trabajo. Se dedica a tocar la guitarra y actualmente reconoce que el inicio fue un gran reto para moverse porque algunas placas para invidentes son ilegibles, o las ubicadas en las zonas históricas y los museos no se encuentran uniformemente en los mismos lugares, por ejemplo, en la entrada.

Benigno Díaz recordó que las herramientas para los ciegos en el centro de la ciudad fueron su primera opción para ubicarse, hasta que llegó el punto donde es capaz de reconocer con menor dificultad la zona en la que se encuentra porque memorizó algunas calles y se guía de otros sentidos, como el oído.

Entre los puntos negativos de la movilización en la zona contó que está la constante de esquivar carpas de los negocios informales, sobre todo en las ferias patronales de las iglesias, porque en algunas ocasiones los dueños no se percataban de su presencia y tuvo accidentes menores como golpes en la cabeza o en los brazos.

Moverse en el CH, un reto constante. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

“Caminar sin saber que había enfrente de mí me daba terror por caerme en una tapa abierta, tener algún accidente, que exista algo abierto como una ventana y me golpee. Todavía batallo con los puestos, llevo el bastón que me sirve para notar si existe algo en el piso, pero no en la parte de arriba”, relató.

A lo anterior se suman los registros sin tapa de algunas empresas porque son agujeros más profundos y aunque nunca se ha caído, narró con este medio que tiene conocimiento de que las infraestructuras han ocasionado accidentes entre las personas que sí ven, pero iban distraídas. De acuerdo con medios locales, en febrero del año pasado una mujer de nombre Vanessa cayó de manera accidental en un hoyo de dos metros de profundidad en las calles 2 Norte y 6 Oriente.

Don Benigno recordó que tampoco está exento de la delincuencia, porque los amantes de lo ajeno le han robado el bastón blanco, su principal herramienta para moverse, en al menos dos ocasiones, así como las propinas que junta por cantar en las calles del centro.

En la experiencia de Ricardo García, quien visita frecuentemente el centro, zona que se tomó como referencia para este texto periodístico porque la gran mayoría de la población lo ha visitado o acude con el fin de hacer una serie de actividades por algún trámite o de tipo recreativo, las huellas podotáctiles y placas para invidentes necesitan mantenimiento porque con el paso de los años se encuentran desgastadas o ilegibles.

Hay algunas huellas podotáctiles a las que les falta cierto mantenimiento, lo que hace que yo me desoriente porque no puedo continuar siguiéndola, sobre todo en aquellos lugares donde hay muchos puestos o mucha gente y choco con los puestos o la gente”, manifestó.

El joven que trabaja en el área de radio del Sistema de Información y Comunicación del Estado de Puebla (SICOM) reconoció que no está tan familiarizado con reconocer las calles porque no las transita diariamente, así que hace uso de las placas o huellas podotáctiles y con el fin de evitar desubicarse constantemente le pide ayuda a las personas, quienes, platicó, en la mayoría de los casos lo ayudan, pero también existe un sector que no sabe cómo hacerlo o simplemente lo ignora.

Aunque, desde su perspectiva, no se trata de que toda la gente lo haga a propósito, sino que en ocasiones camina de prisa porque se les hace tarde, transita con audífonos o no logran escucharlo por el ruido ambiental de las calles.

Por separado, Alejandro Castillo, otra persona que nació con la discapacidad visual, manifestó que las huellas podotáctiles y placas para invidentes ayudan a ciegos de otras zonas o estados porque no conocen la organización de las calles de Puebla, un tema que poco se habla porque se tiene la creencia de que una persona que no ve está imposibilitada para hacer muchas cosas, entre ellas viajar.

Él se dedica a cantar en los restaurantes, algunos bares del centro y las zonas aledañas, así que la gente lo reconoce, lo ayuda a guiarse y con el tiempo ha aprendido una lección que considera muy importante, no solo textualmente, sino metafóricamente, que es la siguiente: En caso de perderse, solo llega más tarde a su destino, pero no implica una situación catastrófica.

“Yo recorro el centro porque no trabajo en algo estable que me permita tener un sueldo. Al día estoy en cinco o seis establecimientos, que es donde me dan permiso de ofrecer mis canciones, así la gente que está consumiendo me contrata para entonar alguna melodía o únicamente vivo de las propinas”, expuso.

Placas grafiteadas y con imperfectos

Actualmente las placas para invidentes lucen descuidadas por la falta de mantenimiento, están grafiteadas o los relieves del sistema braille están destruidos, de acuerdo con un recorrido realizado por El Sol de Puebla. Las infraestructuras con más daños son las ubicadas sobre la 11 Sur y la 7 Poniente, frente al edificio que se encuentra en las mismas condiciones localizado en la zona del Paseo Bravo.

Placas grafiteadas y con imperfectos. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

Las placas se encuentran en las esquinas de las vialidades, cuentan con el nombre de la calle escrito con el abecedario y el sistema braille, que se trata de un método de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas basado en el tacto.

Las huellas podotáctiles son una superficie con una textura para que los peatones con discapacidad visual se guíen por medio de su bastón y las de la zona de la Avenida Juárez lucen con desperfectos.

Fue en junio del 2009, en el gobierno municipal de Blanca Alcalá Ruiz, cuando se anunció que en la ciudad de Puebla se crearía un circuito de tránsito para personas con discapacidad y la meta era colocar el sistema en un perímetro que comprendía las calles entre la 11 Norte-Sur y el bulevar 5 de Mayo, y de las calles 7 Poniente Oriente a la 18 Poniente-Oriente.

Dicho proyecto se denominó Senda de Ángeles y el objetivo era poner las placas con escritura braille en los cruceros del Centro Histórico, así como la huella táctil tendida en varios kilómetros de las banquetas.

En meses pasados, el regidor de la Comisión de Infraestructura, Movilidad y Servicios Públicos en el municipio de Puebla, Alfredo Ramírez Barra, anunció que se planeaba el mantenimiento de las huellas por las condiciones en las que se encuentran, aunque hasta la publicación de este texto no se ha informado la logística para las intervenciones.

Puebla, lejos de una ciudad incluyente

Carlos Francisco Valverde, catedrático de la Ibero Puebla, manifestó en entrevista con esta casa editorial que el territorio está alejado de ser incluyente con la gente que padece una discapacidad, porque se necesita un proyecto a largo plazo con fuertes inversiones económicas, campañas masivas para socializar el tema y voluntad política para ponerlo en marcha.

Puso de ejemplo que algunas entidades del país han dado pasos importantes para incluir a este sector de la población. Orizaba e Ixtaczoquitlán, en el estado de Veracruz, son dos casos donde los semáforos tienen un dispositivo sonoro que sirve de guía para las personas invidentes.

En su opinión, sin importar los colores que los representen, los políticos que han estado en el poder no se han preocupado por crear un territorio inclusivo, así que las problemáticas a las que se enfrentan las personas ciegas o con otra discapacidad han pasado desapercibidas.

Con base en su experiencia, también se necesita una campaña masiva que permita sensibilizar a la gente para no ser indiferente cuando alguien con una discapacidad pide ayuda e informar las maneras en las qué puede apoyar.

En el caso de las personas ciegas, los tres entrevistados dijeron que pocas personas conocen la manera correcta de apoyarlos para cruzar o guiarse en una calle, la cual es recargando su mano en el hombro de la gente.

“No creo que esté preparada la sociedad (para crear una ciudad incluyente) y tampoco creo que haya voluntad política (…) tendría que haber campañas importantes por parte de las autoridades y fundaciones sobre cómo ayudar a las personas que tienen una discapacidad, a veces olvidamos que hay un universo de personas que quieren disfrutar de la vida”, comentó.

Nueva Ley de Movilidad, un paso en la lucha

En semanas pasadas, el pleno del Congreso local aprobó la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial del Estado que incluyó las opiniones de las personas, principalmente aquellas con una discapacidad y busca mejorar su movilidad en las calles.

Nueva Ley de Movilidad, un paso en la lucha. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

“Tiene como objeto garantizar el derecho de todas las personas a la movilidad, en condiciones de seguridad vial, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión, igualdad, modernidad e innovación tecnológica, priorizando el desplazamiento de las personas peatonas, conductoras de vehículos no motorizados y con discapacidad”, dice el decreto que está a la espera de publicarse en el Periódico Oficial del Estado (POE) para su entrada en vigor.

La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN), Guadalupe Leal Rodríguez, quien impulsó el tema, de manera colaborativa con asociaciones civiles y colectivos, ha externado que la normativa representa un gran paso para tener un estado más amigable e incluyente.

Durante la discusión en el Legislativo se expuso que la ley de la entidad es una de las más completas por la serie de ejercicios que se realizaron para tomar en cuenta a los involucrados y Leal Rodríguez explicó que las personas con discapacidad se verán beneficiadas, prueba de ello es que el examen de valoración para obtener o renovar la licencia de conducir deberá realizarse en formatos accesibles, para lo cual las autoridades competentes deberán emitir los lineamientos respectivos.

En el diseño de las calles se deberá garantizar en todo momento el derecho a la movilidad de todas las personas vulnerables en la vía pública y las autoridades deberán garantizar en el ámbito de su competencia que, vías, infraestructura ciclista, banquetas y accesos destinados a las personas con discapacidad, permanezcan libres de obstáculos.

A un costado de la iglesia de San Agustín, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla, se instala frecuentemente Benigno Díaz para tocar la guitarra con el fin de ganarse la vida, y porque es uno de sus hobbies favoritos desde que perdió gradualmente la vista hasta quedar ciego. Al inicio, el traslado en las diferentes calles y vialidades de la capital fue una de las principales problemáticas a las que se enfrentó, por miedo a perderse, sufrir un accidente o ser víctima de la delincuencia.

Esta es una situación que también han experimentado Alejandro Castillo y Ricardo García, quienes nacieron con discapacidad visual y externaron en entrevistas por separado con esta casa editorial la urgencia de darle mantenimiento a las huellas podotáctiles y placas para invidentes ubicadas en el primer cuadro de la ciudad. Por su parte, el doctor de la Universidad Iberoamericana Puebla, Carlos Francisco Valverde Díaz De León, consideró que la gente no está preparada para construir una sociedad incluyente y falta voluntad política de las autoridades para construirla.

Moverse en el CH, un reto constante

Cuando Benigno Díaz perdió la vista, la idea de salir de su casa lo aterraba porque se enfrentaba a una situación completamente desconocida, no sabía dónde se encontraban las cosas y tenía vergüenza de utilizar el bastón blanco para desplazarse. Semanas después y ante la desesperación de pasar los días acostado en su cuarto, se atrevió a dar unos pasos afuera del lugar donde vive, que posteriormente fueron metros, traslados en el transporte público, y con el paso de los años viajes a otros estados de la República.

Hace unos meses se mudó al centro para facilitarse el camino a su trabajo. Se dedica a tocar la guitarra y actualmente reconoce que el inicio fue un gran reto para moverse porque algunas placas para invidentes son ilegibles, o las ubicadas en las zonas históricas y los museos no se encuentran uniformemente en los mismos lugares, por ejemplo, en la entrada.

Benigno Díaz recordó que las herramientas para los ciegos en el centro de la ciudad fueron su primera opción para ubicarse, hasta que llegó el punto donde es capaz de reconocer con menor dificultad la zona en la que se encuentra porque memorizó algunas calles y se guía de otros sentidos, como el oído.

Entre los puntos negativos de la movilización en la zona contó que está la constante de esquivar carpas de los negocios informales, sobre todo en las ferias patronales de las iglesias, porque en algunas ocasiones los dueños no se percataban de su presencia y tuvo accidentes menores como golpes en la cabeza o en los brazos.

Moverse en el CH, un reto constante. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

“Caminar sin saber que había enfrente de mí me daba terror por caerme en una tapa abierta, tener algún accidente, que exista algo abierto como una ventana y me golpee. Todavía batallo con los puestos, llevo el bastón que me sirve para notar si existe algo en el piso, pero no en la parte de arriba”, relató.

A lo anterior se suman los registros sin tapa de algunas empresas porque son agujeros más profundos y aunque nunca se ha caído, narró con este medio que tiene conocimiento de que las infraestructuras han ocasionado accidentes entre las personas que sí ven, pero iban distraídas. De acuerdo con medios locales, en febrero del año pasado una mujer de nombre Vanessa cayó de manera accidental en un hoyo de dos metros de profundidad en las calles 2 Norte y 6 Oriente.

Don Benigno recordó que tampoco está exento de la delincuencia, porque los amantes de lo ajeno le han robado el bastón blanco, su principal herramienta para moverse, en al menos dos ocasiones, así como las propinas que junta por cantar en las calles del centro.

En la experiencia de Ricardo García, quien visita frecuentemente el centro, zona que se tomó como referencia para este texto periodístico porque la gran mayoría de la población lo ha visitado o acude con el fin de hacer una serie de actividades por algún trámite o de tipo recreativo, las huellas podotáctiles y placas para invidentes necesitan mantenimiento porque con el paso de los años se encuentran desgastadas o ilegibles.

Hay algunas huellas podotáctiles a las que les falta cierto mantenimiento, lo que hace que yo me desoriente porque no puedo continuar siguiéndola, sobre todo en aquellos lugares donde hay muchos puestos o mucha gente y choco con los puestos o la gente”, manifestó.

El joven que trabaja en el área de radio del Sistema de Información y Comunicación del Estado de Puebla (SICOM) reconoció que no está tan familiarizado con reconocer las calles porque no las transita diariamente, así que hace uso de las placas o huellas podotáctiles y con el fin de evitar desubicarse constantemente le pide ayuda a las personas, quienes, platicó, en la mayoría de los casos lo ayudan, pero también existe un sector que no sabe cómo hacerlo o simplemente lo ignora.

Aunque, desde su perspectiva, no se trata de que toda la gente lo haga a propósito, sino que en ocasiones camina de prisa porque se les hace tarde, transita con audífonos o no logran escucharlo por el ruido ambiental de las calles.

Por separado, Alejandro Castillo, otra persona que nació con la discapacidad visual, manifestó que las huellas podotáctiles y placas para invidentes ayudan a ciegos de otras zonas o estados porque no conocen la organización de las calles de Puebla, un tema que poco se habla porque se tiene la creencia de que una persona que no ve está imposibilitada para hacer muchas cosas, entre ellas viajar.

Él se dedica a cantar en los restaurantes, algunos bares del centro y las zonas aledañas, así que la gente lo reconoce, lo ayuda a guiarse y con el tiempo ha aprendido una lección que considera muy importante, no solo textualmente, sino metafóricamente, que es la siguiente: En caso de perderse, solo llega más tarde a su destino, pero no implica una situación catastrófica.

“Yo recorro el centro porque no trabajo en algo estable que me permita tener un sueldo. Al día estoy en cinco o seis establecimientos, que es donde me dan permiso de ofrecer mis canciones, así la gente que está consumiendo me contrata para entonar alguna melodía o únicamente vivo de las propinas”, expuso.

Placas grafiteadas y con imperfectos

Actualmente las placas para invidentes lucen descuidadas por la falta de mantenimiento, están grafiteadas o los relieves del sistema braille están destruidos, de acuerdo con un recorrido realizado por El Sol de Puebla. Las infraestructuras con más daños son las ubicadas sobre la 11 Sur y la 7 Poniente, frente al edificio que se encuentra en las mismas condiciones localizado en la zona del Paseo Bravo.

Placas grafiteadas y con imperfectos. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

Las placas se encuentran en las esquinas de las vialidades, cuentan con el nombre de la calle escrito con el abecedario y el sistema braille, que se trata de un método de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas basado en el tacto.

Las huellas podotáctiles son una superficie con una textura para que los peatones con discapacidad visual se guíen por medio de su bastón y las de la zona de la Avenida Juárez lucen con desperfectos.

Fue en junio del 2009, en el gobierno municipal de Blanca Alcalá Ruiz, cuando se anunció que en la ciudad de Puebla se crearía un circuito de tránsito para personas con discapacidad y la meta era colocar el sistema en un perímetro que comprendía las calles entre la 11 Norte-Sur y el bulevar 5 de Mayo, y de las calles 7 Poniente Oriente a la 18 Poniente-Oriente.

Dicho proyecto se denominó Senda de Ángeles y el objetivo era poner las placas con escritura braille en los cruceros del Centro Histórico, así como la huella táctil tendida en varios kilómetros de las banquetas.

En meses pasados, el regidor de la Comisión de Infraestructura, Movilidad y Servicios Públicos en el municipio de Puebla, Alfredo Ramírez Barra, anunció que se planeaba el mantenimiento de las huellas por las condiciones en las que se encuentran, aunque hasta la publicación de este texto no se ha informado la logística para las intervenciones.

Puebla, lejos de una ciudad incluyente

Carlos Francisco Valverde, catedrático de la Ibero Puebla, manifestó en entrevista con esta casa editorial que el territorio está alejado de ser incluyente con la gente que padece una discapacidad, porque se necesita un proyecto a largo plazo con fuertes inversiones económicas, campañas masivas para socializar el tema y voluntad política para ponerlo en marcha.

Puso de ejemplo que algunas entidades del país han dado pasos importantes para incluir a este sector de la población. Orizaba e Ixtaczoquitlán, en el estado de Veracruz, son dos casos donde los semáforos tienen un dispositivo sonoro que sirve de guía para las personas invidentes.

En su opinión, sin importar los colores que los representen, los políticos que han estado en el poder no se han preocupado por crear un territorio inclusivo, así que las problemáticas a las que se enfrentan las personas ciegas o con otra discapacidad han pasado desapercibidas.

Con base en su experiencia, también se necesita una campaña masiva que permita sensibilizar a la gente para no ser indiferente cuando alguien con una discapacidad pide ayuda e informar las maneras en las qué puede apoyar.

En el caso de las personas ciegas, los tres entrevistados dijeron que pocas personas conocen la manera correcta de apoyarlos para cruzar o guiarse en una calle, la cual es recargando su mano en el hombro de la gente.

“No creo que esté preparada la sociedad (para crear una ciudad incluyente) y tampoco creo que haya voluntad política (…) tendría que haber campañas importantes por parte de las autoridades y fundaciones sobre cómo ayudar a las personas que tienen una discapacidad, a veces olvidamos que hay un universo de personas que quieren disfrutar de la vida”, comentó.

Nueva Ley de Movilidad, un paso en la lucha

En semanas pasadas, el pleno del Congreso local aprobó la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial del Estado que incluyó las opiniones de las personas, principalmente aquellas con una discapacidad y busca mejorar su movilidad en las calles.

Nueva Ley de Movilidad, un paso en la lucha. Foto: Bibiana Díaz | El Sol de Puebla

“Tiene como objeto garantizar el derecho de todas las personas a la movilidad, en condiciones de seguridad vial, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión, igualdad, modernidad e innovación tecnológica, priorizando el desplazamiento de las personas peatonas, conductoras de vehículos no motorizados y con discapacidad”, dice el decreto que está a la espera de publicarse en el Periódico Oficial del Estado (POE) para su entrada en vigor.

La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN), Guadalupe Leal Rodríguez, quien impulsó el tema, de manera colaborativa con asociaciones civiles y colectivos, ha externado que la normativa representa un gran paso para tener un estado más amigable e incluyente.

Durante la discusión en el Legislativo se expuso que la ley de la entidad es una de las más completas por la serie de ejercicios que se realizaron para tomar en cuenta a los involucrados y Leal Rodríguez explicó que las personas con discapacidad se verán beneficiadas, prueba de ello es que el examen de valoración para obtener o renovar la licencia de conducir deberá realizarse en formatos accesibles, para lo cual las autoridades competentes deberán emitir los lineamientos respectivos.

En el diseño de las calles se deberá garantizar en todo momento el derecho a la movilidad de todas las personas vulnerables en la vía pública y las autoridades deberán garantizar en el ámbito de su competencia que, vías, infraestructura ciclista, banquetas y accesos destinados a las personas con discapacidad, permanezcan libres de obstáculos.

Local

Hallan cuerpo de alpinista que faltaba por localizar en el Pico de Orizaba

El cuerpo será entregado a las autoridades en la presidencia municipal de Atzizintla para que se proceda a realizar las diligencias correspondientes

Local

IPN: Estas son las carreras de nivel superior y técnicas que se ofertarán en Puebla

La construcción total de los inmuebles se realizará en 10 meses, sin embargo, a partir de agosto se comenzarán a realizar las entregas

Local

Caos en la autopista México-Puebla tras cierre de trabajadores de Cormaplast

Los inconformes acusan abuso de autoridad por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla, quien está favoreciendo a los directivos de la empresa

Policiaca

Sujetos armados asaltan a pasajeros de unidad de transporte en la Juárez [Video]

La grabación muestra que los responsables fueron dos sujetos de alrededor de 40 años de edad

Local

Senado aprueba solicitud de licencia de Alejandro Armenta a partir del 1 de marzo

Por ley, los aspirantes a un cargo de elección popular deben separarse de su cargo 90 días antes de la jornada electoral

Local

Tres poblanos recuperan sus vidas tras recibir donaciones de órganos

Angela Luna dice que con el trasplante aprendió a sentirse libre, ya que cuando recibía las hemodiálisis, se sentía atada a la máquina.