/ lunes 28 de agosto de 2017

Es Don Felipe, tiene 80 años de edad y es alumno de ingeniería de la BUAP

“Me voy a vencer el día que deje deexistir”, advierte Felipe Espinosa Tecuapetla, elhombre que a sus 80 años de edad asiste a la BUAP para convertirseen ingeniero en Procesos y Gestión Industrial.

Todos los días, a veces desde la madrugada y con un jorongopara cubrirse del frío, emprende el viaje de más de una horadesde Puebla y hasta el Complejo Regional Centro de la BUAP ubicadoen San José Chiapa.

Las arrugas en su rostro, su ropa sencilla y su costal al hombrolo pintan como lo que ha sido toda su vida, un trabajador dedicado,pero después de su lenta caminata para atravesar el campus,ingresar al aula, tomar su lugar y sacar su cuaderno o computadoraportátil desde el fondo del mismo costal, revela su nuevaocupación: la de estudiante.

En 2016 sorprendió a los poblanos presentando el examen deadmisión, ganándose un lugar en la máxima casa de estudios ytodavía, un año después, sigue siendo motivo de admiración yrespeto, pues con sus 80 años a cuestas, ya cursa el tercersemestre de la Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial.

Don Felipe es sano y fuerte, como pruebas están su buen estadode salud general que lo atribuye a su gusto por los tés de limón,lo mismo que su pierna derecha que, según dice, está negra ehinchada pero que salvó hace más de 10 años cuando después deun accidente, cuando los médicos prescribieron la amputación comoúnico remedio.

Pero sobre todo, don Felipe es un hombre sumamente lúcido ypragmático que aplica toda su experiencia para vivir y aprender.“Veo bien, oigo bieny hago cuentas bien, primero hasta como que me dolía la cabezapero luego ya le agarré (el modo) y por eso se me hacenfáciles”, y luego de una pausa, demuestra su capacidad, “siusted se sabe las tablas de multiplicar es fácil la vida, porque 6por 6 son 36, 12 por 3 son 36, 36 y 36 son 72 y 72 son 144. Paraver lo que usted quiera ver se ocupan los 180 grados, a pisoestamos a nivel, aquí estamos a 45 (grados) y aquí a 90 (grados)y 90 y 90 con 180 (grados)”, explica fluidamente y señalando consu brazo los diferentes ángulos.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP-03.jpg

Y aunque sus maestros consideran que ha tenido algunasdificultades, por ejemplo, para manejar la computadora y su correoelectrónico, él lo niega y corrige diciendo que lo que más lecuesta es aprender inglés.

Pero una vez más, añade, con la experiencia y el pragmatismoha buscado la manera de superarlo, “no le entiendo bien, peroluego con los gritos del presidente de los Estados Unidos pues escomo una lección, le pongo atención para aprender”,completa.

De tal modo, don Felipe ha conseguido aprobar todas susasignaturas y tiene una calificación promedio de 7, “estoy entre7 y 7 y medio, para qué le voy a decir mentiras, no, hay que serhonesto”, afirma.

Y así dice, continuará, mientras Dios le preste vida,trabajando y estudiando para convertirse en ingeniero o al menos,llevar sus nuevos conocimientos a la práctica, a las ventas defruta y verdura que todavía hace los viernes en Tepeaca, despuésde salir de clases. “Si ya no me contratan en una empresa como Audi por la edad,pues me dedicaré a la venta, me sigo derecho a la venta, porque noganaré mucho pero sí me siento contento con eso y me gano unospesos, para mis gastos de la semana”,expresa.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP.jpg

“YO SOY MUYPOSITIVO”

Su ingreso a la BUAP ha hecho de don Felipe una celebridad cuyahistoria se ha expuesto en Puebla, México y otros países delmundo como Alemania, Argentina y España, pero él no se consideraespecial, sino simplemente un hombre autosuficiente, que buscasentirse bien siempre, “porque la vida nada más es una, lo queuno haga uno mismo no hay nadie que lo haga por uno”,subraya.

Su mirada cae, su voz se quiebra y una lágrima le rebosa de losojos cuando recuerda que a lo largo de sus 80 años de edad hasorteado obstáculos y vencido adversidades, como el accidente enel que estuvo a punto de perder la pierna y los maltratos querecibió de hombres con distinguidos apellidos poblanos que fueronsus patrones. Pero denueva cuenta, dice, procura que sea una lección positiva,“porque de lo malo también hay que sacar lo bueno, trabajé congente que lo trata a uno mal, pero endereza uno sus palabras ytambién de ahí se aprenden cosas buenas y sale uno adelante”,expresa. Su semblante se entristece ademáscuando se trata de hablar de su familia y sólo compartegeneralidades, como que enviudó hace 15 ó 17 años, que tienecinco hijos y que a todos les dio estudios pero que sólo uno deellos, un ingeniero como él podría ser, es con quien tiene unarelación más cercana.

Sin embargo sostiene, ha pasado tanto tiempo solo que procuraseguir siendo autosuficiente, “no es necesario que me vean, yo meveo solo”, asevera.

Pero luego, en cuestión de segundos se limpia discretamente lalágrima, recuerda su satisfacción de ser estudianteuniversitario, la atención que le prestan todos los días susjóvenes compañeros de clase y maestros y se repone: “pero yosoy muy positivo y me voy a vencer el día que deje deexistir”.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP-02.jpg

“Me voy a vencer el día que deje deexistir”, advierte Felipe Espinosa Tecuapetla, elhombre que a sus 80 años de edad asiste a la BUAP para convertirseen ingeniero en Procesos y Gestión Industrial.

Todos los días, a veces desde la madrugada y con un jorongopara cubrirse del frío, emprende el viaje de más de una horadesde Puebla y hasta el Complejo Regional Centro de la BUAP ubicadoen San José Chiapa.

Las arrugas en su rostro, su ropa sencilla y su costal al hombrolo pintan como lo que ha sido toda su vida, un trabajador dedicado,pero después de su lenta caminata para atravesar el campus,ingresar al aula, tomar su lugar y sacar su cuaderno o computadoraportátil desde el fondo del mismo costal, revela su nuevaocupación: la de estudiante.

En 2016 sorprendió a los poblanos presentando el examen deadmisión, ganándose un lugar en la máxima casa de estudios ytodavía, un año después, sigue siendo motivo de admiración yrespeto, pues con sus 80 años a cuestas, ya cursa el tercersemestre de la Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial.

Don Felipe es sano y fuerte, como pruebas están su buen estadode salud general que lo atribuye a su gusto por los tés de limón,lo mismo que su pierna derecha que, según dice, está negra ehinchada pero que salvó hace más de 10 años cuando después deun accidente, cuando los médicos prescribieron la amputación comoúnico remedio.

Pero sobre todo, don Felipe es un hombre sumamente lúcido ypragmático que aplica toda su experiencia para vivir y aprender.“Veo bien, oigo bieny hago cuentas bien, primero hasta como que me dolía la cabezapero luego ya le agarré (el modo) y por eso se me hacenfáciles”, y luego de una pausa, demuestra su capacidad, “siusted se sabe las tablas de multiplicar es fácil la vida, porque 6por 6 son 36, 12 por 3 son 36, 36 y 36 son 72 y 72 son 144. Paraver lo que usted quiera ver se ocupan los 180 grados, a pisoestamos a nivel, aquí estamos a 45 (grados) y aquí a 90 (grados)y 90 y 90 con 180 (grados)”, explica fluidamente y señalando consu brazo los diferentes ángulos.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP-03.jpg

Y aunque sus maestros consideran que ha tenido algunasdificultades, por ejemplo, para manejar la computadora y su correoelectrónico, él lo niega y corrige diciendo que lo que más lecuesta es aprender inglés.

Pero una vez más, añade, con la experiencia y el pragmatismoha buscado la manera de superarlo, “no le entiendo bien, peroluego con los gritos del presidente de los Estados Unidos pues escomo una lección, le pongo atención para aprender”,completa.

De tal modo, don Felipe ha conseguido aprobar todas susasignaturas y tiene una calificación promedio de 7, “estoy entre7 y 7 y medio, para qué le voy a decir mentiras, no, hay que serhonesto”, afirma.

Y así dice, continuará, mientras Dios le preste vida,trabajando y estudiando para convertirse en ingeniero o al menos,llevar sus nuevos conocimientos a la práctica, a las ventas defruta y verdura que todavía hace los viernes en Tepeaca, despuésde salir de clases. “Si ya no me contratan en una empresa como Audi por la edad,pues me dedicaré a la venta, me sigo derecho a la venta, porque noganaré mucho pero sí me siento contento con eso y me gano unospesos, para mis gastos de la semana”,expresa.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP.jpg

“YO SOY MUYPOSITIVO”

Su ingreso a la BUAP ha hecho de don Felipe una celebridad cuyahistoria se ha expuesto en Puebla, México y otros países delmundo como Alemania, Argentina y España, pero él no se consideraespecial, sino simplemente un hombre autosuficiente, que buscasentirse bien siempre, “porque la vida nada más es una, lo queuno haga uno mismo no hay nadie que lo haga por uno”,subraya.

Su mirada cae, su voz se quiebra y una lágrima le rebosa de losojos cuando recuerda que a lo largo de sus 80 años de edad hasorteado obstáculos y vencido adversidades, como el accidente enel que estuvo a punto de perder la pierna y los maltratos querecibió de hombres con distinguidos apellidos poblanos que fueronsus patrones. Pero denueva cuenta, dice, procura que sea una lección positiva,“porque de lo malo también hay que sacar lo bueno, trabajé congente que lo trata a uno mal, pero endereza uno sus palabras ytambién de ahí se aprenden cosas buenas y sale uno adelante”,expresa. Su semblante se entristece ademáscuando se trata de hablar de su familia y sólo compartegeneralidades, como que enviudó hace 15 ó 17 años, que tienecinco hijos y que a todos les dio estudios pero que sólo uno deellos, un ingeniero como él podría ser, es con quien tiene unarelación más cercana.

Sin embargo sostiene, ha pasado tanto tiempo solo que procuraseguir siendo autosuficiente, “no es necesario que me vean, yo meveo solo”, asevera.

Pero luego, en cuestión de segundos se limpia discretamente lalágrima, recuerda su satisfacción de ser estudianteuniversitario, la atención que le prestan todos los días susjóvenes compañeros de clase y maestros y se repone: “pero yosoy muy positivo y me voy a vencer el día que deje deexistir”.

https://cdn.oem.com.mx/elsoldepuebla/2017/08/Don-Felipe-BUAP-02.jpg

Local

[Fotos] Así se vive el primer día de la reactivación económica de Puebla en el 2021

Tras el segundo confinamiento en medio de la pandemia de Covid-19 de nueva cuenta comercios, plazas y restaurantes recibieron a compradores y comensales

Policiaca

En las vías férreas hallan cadáver de una mujer en Esperanza

Al parecer la occisa tropezó y se golpeó la cabeza con unas piedras

Local

En Puebla se han identificado más de 200 líderes delincuenciales: SSP

Ciberbullying, ciberfraude y ciberextorsión, los delitos que más atiende la Policía Cibernética

Turismo

Cinco motivos para practicar snorkel

Aprovecha que México tiene el segundo arrecife de coral más grande del mundo

Estado

En Pantepec, personal de La Marina detiene a presunto secuestrador

El operativo se realizó en los límites de Venustiano Carranza y Francisco Z. Mena

Deportes

[Video] Desde España, El Juli pide respeto a la corrida de toros en Puebla

En un mensaje directo a Claudia Rivera Vivanco, pidió respeto y libertad por la cultura taurina

Doble Vía

[Video] Poblano compra procesador de voz y recibe un trozo de madera

También fue objeto de engaño al recibir otro de sus compas en línea