/ jueves 29 de octubre de 2020

Sufren trabajadoras domésticas desigualdad y discriminación

La falta de IMSS no es la única forma en la que se margina a trabajadoras domésticas, la estigmatización por su labor las hace invisibles

Mediante sus relatos, las trabajadoras del hogar comparten que la discriminación e invisibilización de sus tareas han sido factores para vulnerar sus derechos que, aseguran, inicia desde la forma despectiva en la que son nombradas, seguido de la estigmatización de su persona y que finalmente aterriza en la desigualdad laboral.

Por otro lado, las empleadoras, también comparten que encontrar a una trabajadora responsable y honesta, tampoco es una tarea sencilla, debido a que han tenido malas experiencias al ser víctimas de robo, esto pese a darles la confianza y un pago digno.

Sin embargo, también hay quienes aseguran que es posible encontrar el punto de equilibro en el que, tanto empleadas como empleadoras, se sientan cómodas con la relación laboral y coinciden que parte de esta armonía es el respeto al trabajo de ellas y la lealtad hacia el empleador que abre su casa.

ACUSADA DE ROBO

Idela tiene 32 años, es originaria del municipio de Cuyoaco, Puebla, y desde hace más de nueve años se ha dedicado a ser trabajadora del hogar. Aunque la mayoría de sus experiencias laborales las califica como positivas, recuerda que en una ocasión fue acusada de robo.

Recuerda que el año pasado, su anterior empleadora, la recibió con cierto disgusto y constantemente insinuaba que se le perdían cosas. Estas insinuaciones continuaron durarte cuatro meses, hasta que un día, su empleadora la acusó directamente de haberle robado 450 pesos, haberse comido unos huevos orgánicos y de llevarse despensa de la casa.

Idela no permitió que se le acusara de algo que no había cometido y durante su búsqueda, descubrió que había un sindicato que podía orientarla y darle el acompañamiento correspondiente. "Me estaban violentado y además me estaban despidiendo injustificadamente. Al principio tenía mucho miedo porque el esposo de la señora era abogado y yo tenía que interponer una demanda contra ellos. Una vez que conocí mis derechos -como dicen- agarré el sartén por el mango, demandé y afortunadamente mi denuncia procedió", comparte.

Asegura que durante todo el proceso, el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho) la orientó, pero, el hecho de pensar que otras mujeres pudieran atravesar por la misma situación, le dio fuerza para interponer la denuncia.

"La falta de información genera miedo y, a veces, uno no quiere identificar ese tipo de violencia, pero no podía permitir que sucediera lo mismo con otras compañeras que fueran contratadas por esta señora", detalla.

"KARLA: TENDREMOS QUE ANALIZAR DARLA DE ALTA EN EL SEGURO SOCIAL"

Una historia paralela es la de Karla, empleadora que desde hace 20 años ha requerido de los servicios de una trabajadora del hogar. La relación que ha mantenido con ella es tan buena que confía plenamente para que entre y salga de su hogar.

"Es un trabajo súper valioso y merecen una remuneración justa. De hecho ella fue quien nos manifestó cuánto era lo que le teníamos que pagar, que son 300 pesos al día, junto con desayuno y comida", comenta.

Detalla que derivado de la pandemia tuvieron que prescindir de sus servicios temporalmente, y aunque no descartan recontratarla, ahora que la afiliación al seguro social será obligatoria, tendrán que analizar y negociar su pago para que ambas partes se vean beneficiadas.

"La verdad será más complicado, porque de entrada debemos informarnos para saber cómo es el proceso y también tenemos que evaluar si está dentro de nuestras posibilidades económicas afiliarla o no", indicó.

Aunque Karla asegura estar en contra de actos que estigmaticen la imagen de las trabajadoras del hogar, confiesa que una trabajadora se llevó despensa de su casa, mientras que otra, tuvo que ser despedida por robarse joyería.

“De todas las chicas que han apoyado en casa puedo decir que el 90 por ciento han sido buenas, solo tuvimos dos malas experiencias; una robaba cosas de la despensa y otra se llevó unos aretes y pulseras, y ese fue el motivo por el que les dijimos que ya no requeríamos de sus servicios”, recuerda.

Foto: Cortesía

“POR UNAS PAGAMOS TODAS”

De pequeña, la señora Edith tenía el sueño de convertirse en maestra, pero las circunstancias solo le permitieron terminar la primaria. Ya casada y con hijos, se vio en la necesidad de conseguir un empleo, siendo el de trabajadora doméstica.

Reconoce que durante estos años ha conocido a buenas y malas empleadoras, aunque también, lamenta que haya compañeras que se den a conocer por tomar cosas ajenas del hogar, ya que esto genera una mala imagen de todo el gremio. "Uno se gana la confianza por cómo hacemos el trabajo y por el respeto a la casa. Y sí, se han dado casos en los que hay algunas trabajadoras que llevan cosas y lo malo es que, por unas pagamos todas", compartió.

DEBERÍA HABER INFORMACIÓN MÁS CLARA PARA LAS TRABAJADORAS Y PARA LAS EMPLEADORAS

Por otro lado, Patricia asegura sentirse muy contenta con el desempeño de la trabajadora que tiene en casa, pues desde hace nueve años ha demostrado tener una gran calidad moral ganándose la confianza de la familia.

Al preguntarle de la Prueba Piloto para afiliar a las trabajadoras del hogar, Patricia comentó que desconocía de su existencia, incluso, tampoco se había enterado de que en cinco meses tendrá que ser obligatorio otorgarles el beneficio del seguro social y, aunque no se opone a cumplir con este mandato, considera que las instituciones deberían dar más información al respecto para conocer los procesos que dicta la ley.

“No sabía que debía que ser obligatorio, desconozco el proceso. Considero que debería haber información más clara para las trabajadoras y los empleadores, porque yo lo desconocía”, asegura.

ES UN DERECHO QUE SE LES DEBE DAR

“Las trabajadoras del hogar, como cualquier otra persona, buscan lo mejor para su familia y es un derecho que se les debe dar”, asegura Roberto, quien desde hace cinco años mantiene el servicio de una trabajadora doméstica.

Señala que desde un inicio afiliaron al seguro social a su trabajadora y, a la fecha, respetan el salario que acordaron. Agregó que el hecho de que ella tenga este servicio le da tranquilidad a ambos, además de que con esto, la trabajadora tiene acceso a más beneficios laborales.

Leer más: ¡Terror en el cielo! La Estrella Demonio o el ojo parpadeante de Medusa

Detalló que el trabajo que desempeñan es indispensable, por lo que calificó como justo el hecho de que tengan las mismas prestaciones como cualquier otra persona. “Es indispensable y justo. Se habló con ella y la afiliamos al seguro social porque finalmente es un derecho”, aseguró.

Tabulador de pago de acuerdo al Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho)

  • Categoría 1, limpieza general. Jornada de 8 horas, 300-350 pesos (más seguridad social obligatoria).
  • Categoría 2, limpieza general, cuidados familiares o cocina: 350-450 (más seguridad social obligatoria)
  • Categoría 3, limpieza general, cuidados especializados para integrantes de la familia, o alta cocina: 450-550 (más seguridad social obligatoria).

* Comisión Nacional de los Salarios Mínimos

Desde hace dos años, las trabajadoras del hogar han solicitado a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) establecer cuál es el salario mínimo, sin embargo, a la fecha la propuesta no se ha logrado concretar.

Leer más: Tres gasolineras de Puebla con los costos más bajos de México

Mediante sus relatos, las trabajadoras del hogar comparten que la discriminación e invisibilización de sus tareas han sido factores para vulnerar sus derechos que, aseguran, inicia desde la forma despectiva en la que son nombradas, seguido de la estigmatización de su persona y que finalmente aterriza en la desigualdad laboral.

Por otro lado, las empleadoras, también comparten que encontrar a una trabajadora responsable y honesta, tampoco es una tarea sencilla, debido a que han tenido malas experiencias al ser víctimas de robo, esto pese a darles la confianza y un pago digno.

Sin embargo, también hay quienes aseguran que es posible encontrar el punto de equilibro en el que, tanto empleadas como empleadoras, se sientan cómodas con la relación laboral y coinciden que parte de esta armonía es el respeto al trabajo de ellas y la lealtad hacia el empleador que abre su casa.

ACUSADA DE ROBO

Idela tiene 32 años, es originaria del municipio de Cuyoaco, Puebla, y desde hace más de nueve años se ha dedicado a ser trabajadora del hogar. Aunque la mayoría de sus experiencias laborales las califica como positivas, recuerda que en una ocasión fue acusada de robo.

Recuerda que el año pasado, su anterior empleadora, la recibió con cierto disgusto y constantemente insinuaba que se le perdían cosas. Estas insinuaciones continuaron durarte cuatro meses, hasta que un día, su empleadora la acusó directamente de haberle robado 450 pesos, haberse comido unos huevos orgánicos y de llevarse despensa de la casa.

Idela no permitió que se le acusara de algo que no había cometido y durante su búsqueda, descubrió que había un sindicato que podía orientarla y darle el acompañamiento correspondiente. "Me estaban violentado y además me estaban despidiendo injustificadamente. Al principio tenía mucho miedo porque el esposo de la señora era abogado y yo tenía que interponer una demanda contra ellos. Una vez que conocí mis derechos -como dicen- agarré el sartén por el mango, demandé y afortunadamente mi denuncia procedió", comparte.

Asegura que durante todo el proceso, el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho) la orientó, pero, el hecho de pensar que otras mujeres pudieran atravesar por la misma situación, le dio fuerza para interponer la denuncia.

"La falta de información genera miedo y, a veces, uno no quiere identificar ese tipo de violencia, pero no podía permitir que sucediera lo mismo con otras compañeras que fueran contratadas por esta señora", detalla.

"KARLA: TENDREMOS QUE ANALIZAR DARLA DE ALTA EN EL SEGURO SOCIAL"

Una historia paralela es la de Karla, empleadora que desde hace 20 años ha requerido de los servicios de una trabajadora del hogar. La relación que ha mantenido con ella es tan buena que confía plenamente para que entre y salga de su hogar.

"Es un trabajo súper valioso y merecen una remuneración justa. De hecho ella fue quien nos manifestó cuánto era lo que le teníamos que pagar, que son 300 pesos al día, junto con desayuno y comida", comenta.

Detalla que derivado de la pandemia tuvieron que prescindir de sus servicios temporalmente, y aunque no descartan recontratarla, ahora que la afiliación al seguro social será obligatoria, tendrán que analizar y negociar su pago para que ambas partes se vean beneficiadas.

"La verdad será más complicado, porque de entrada debemos informarnos para saber cómo es el proceso y también tenemos que evaluar si está dentro de nuestras posibilidades económicas afiliarla o no", indicó.

Aunque Karla asegura estar en contra de actos que estigmaticen la imagen de las trabajadoras del hogar, confiesa que una trabajadora se llevó despensa de su casa, mientras que otra, tuvo que ser despedida por robarse joyería.

“De todas las chicas que han apoyado en casa puedo decir que el 90 por ciento han sido buenas, solo tuvimos dos malas experiencias; una robaba cosas de la despensa y otra se llevó unos aretes y pulseras, y ese fue el motivo por el que les dijimos que ya no requeríamos de sus servicios”, recuerda.

Foto: Cortesía

“POR UNAS PAGAMOS TODAS”

De pequeña, la señora Edith tenía el sueño de convertirse en maestra, pero las circunstancias solo le permitieron terminar la primaria. Ya casada y con hijos, se vio en la necesidad de conseguir un empleo, siendo el de trabajadora doméstica.

Reconoce que durante estos años ha conocido a buenas y malas empleadoras, aunque también, lamenta que haya compañeras que se den a conocer por tomar cosas ajenas del hogar, ya que esto genera una mala imagen de todo el gremio. "Uno se gana la confianza por cómo hacemos el trabajo y por el respeto a la casa. Y sí, se han dado casos en los que hay algunas trabajadoras que llevan cosas y lo malo es que, por unas pagamos todas", compartió.

DEBERÍA HABER INFORMACIÓN MÁS CLARA PARA LAS TRABAJADORAS Y PARA LAS EMPLEADORAS

Por otro lado, Patricia asegura sentirse muy contenta con el desempeño de la trabajadora que tiene en casa, pues desde hace nueve años ha demostrado tener una gran calidad moral ganándose la confianza de la familia.

Al preguntarle de la Prueba Piloto para afiliar a las trabajadoras del hogar, Patricia comentó que desconocía de su existencia, incluso, tampoco se había enterado de que en cinco meses tendrá que ser obligatorio otorgarles el beneficio del seguro social y, aunque no se opone a cumplir con este mandato, considera que las instituciones deberían dar más información al respecto para conocer los procesos que dicta la ley.

“No sabía que debía que ser obligatorio, desconozco el proceso. Considero que debería haber información más clara para las trabajadoras y los empleadores, porque yo lo desconocía”, asegura.

ES UN DERECHO QUE SE LES DEBE DAR

“Las trabajadoras del hogar, como cualquier otra persona, buscan lo mejor para su familia y es un derecho que se les debe dar”, asegura Roberto, quien desde hace cinco años mantiene el servicio de una trabajadora doméstica.

Señala que desde un inicio afiliaron al seguro social a su trabajadora y, a la fecha, respetan el salario que acordaron. Agregó que el hecho de que ella tenga este servicio le da tranquilidad a ambos, además de que con esto, la trabajadora tiene acceso a más beneficios laborales.

Leer más: ¡Terror en el cielo! La Estrella Demonio o el ojo parpadeante de Medusa

Detalló que el trabajo que desempeñan es indispensable, por lo que calificó como justo el hecho de que tengan las mismas prestaciones como cualquier otra persona. “Es indispensable y justo. Se habló con ella y la afiliamos al seguro social porque finalmente es un derecho”, aseguró.

Tabulador de pago de acuerdo al Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (Sinactraho)

  • Categoría 1, limpieza general. Jornada de 8 horas, 300-350 pesos (más seguridad social obligatoria).
  • Categoría 2, limpieza general, cuidados familiares o cocina: 350-450 (más seguridad social obligatoria)
  • Categoría 3, limpieza general, cuidados especializados para integrantes de la familia, o alta cocina: 450-550 (más seguridad social obligatoria).

* Comisión Nacional de los Salarios Mínimos

Desde hace dos años, las trabajadoras del hogar han solicitado a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) establecer cuál es el salario mínimo, sin embargo, a la fecha la propuesta no se ha logrado concretar.

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