/ viernes 1 de diciembre de 2023

Visión Revolucionaria | El PRI está con México

La creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) se fundamenta en los anhelos y sentimientos de una nación que sufrió el autoritarismo de Porfirio Díaz, que olvidó a los mexicanos más necesitados.

Las injusticias cometidas contra quienes también lucharon por nuestra Independencia, promovieron que tiempo después estallara un movimiento armado que convertiría a México en un país en el que las oportunidades se desarrollaron a la par del partido nacional.

Posteriormente, el cardenismo acabó con el remanente del caudillismo a través de la refundación del que se llamó Partido de la Revolución Mexicana (PRM), en el que se congregaron los tres sectores sociales más importantes del país bajo un espíritu de servicio que no cambió cuando el instituto fue nombrado PRI, al contrario, amplió su atención a los jóvenes, mujeres y profesionistas.

La misión que tenemos en el partido desde hace más de nueve décadas ha sido irrenunciable para los verdaderos priistas que se han formado y hecho sus carreras políticas en nuestras filas, sin embargo, quienes nunca tuvieron apego por nuestros fundamentos dañaron con sus acciones a la sociedad, el nombre de nuestro instituto, y hoy huyen a Morena para seguir sirviéndose de la gente.

Es lamentable que exista una “clase política” que no se comprometa con las causas de la sociedad y que sólo está en la búsqueda de reconocimiento, un empleo que deje dividendos o simplemente tener poder para usarlo a conveniencia, con el riesgo que tiene la población de salir afectada por personajes que no tienen vocación de servicio y capacidad de dar resultados.

A lo largo del tiempo, el PRI ha tenido en sus filas tanto buenos como malos cuadros, éstos últimos, que representan la mala y rancia política, la del chantaje y desvergüenza, ya no se encuentran en nuestras filas, la historia misma se ocupará de poner a cada uno donde le corresponde.

No obstante, el PRI siempre ha sabido encaminar su destino, el que hoy nos compete permite que la sociedad se acuerde de aquellas obras que fueron realizadas por nuestros gobiernos y las acciones implementadas que realmente ayudaban a quienes más lo necesitaban.

Sin duda, en el PRI no somos perfectos pero sabemos dar resultados. Los poblanos han probado todas las opciones políticas y extrañan la experiencia de los priistas.

El pasado fin de semana llevamos a cabo una Jornada Nacional de Afiliación en la que se sumaron más de tres mil poblanos que consideran que el PRI es la opción política necesaria para cambiar el rumbo de nuestro estado.

Cumpliendo la encomienda del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI que dirige el diputado federal Alejandro Moreno Cárdenas, nos dimos a la tarea de reforzar nuestra cercanía con la ciudadanía, quien está segura de que un México mejor es posible y no está de acuerdo con las decisiones tomadas desde el poder porque han afectado gravemente su salud y economía.

El partido es una institución que se encuentra en constante cambio, ya que desde su fundación ha tomado en cuenta a toda la sociedad y su militancia, la única que tiene el poder de revindicar a las nuevas generaciones que nada tuvimos que ver con el viejo PRI.


La creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) se fundamenta en los anhelos y sentimientos de una nación que sufrió el autoritarismo de Porfirio Díaz, que olvidó a los mexicanos más necesitados.

Las injusticias cometidas contra quienes también lucharon por nuestra Independencia, promovieron que tiempo después estallara un movimiento armado que convertiría a México en un país en el que las oportunidades se desarrollaron a la par del partido nacional.

Posteriormente, el cardenismo acabó con el remanente del caudillismo a través de la refundación del que se llamó Partido de la Revolución Mexicana (PRM), en el que se congregaron los tres sectores sociales más importantes del país bajo un espíritu de servicio que no cambió cuando el instituto fue nombrado PRI, al contrario, amplió su atención a los jóvenes, mujeres y profesionistas.

La misión que tenemos en el partido desde hace más de nueve décadas ha sido irrenunciable para los verdaderos priistas que se han formado y hecho sus carreras políticas en nuestras filas, sin embargo, quienes nunca tuvieron apego por nuestros fundamentos dañaron con sus acciones a la sociedad, el nombre de nuestro instituto, y hoy huyen a Morena para seguir sirviéndose de la gente.

Es lamentable que exista una “clase política” que no se comprometa con las causas de la sociedad y que sólo está en la búsqueda de reconocimiento, un empleo que deje dividendos o simplemente tener poder para usarlo a conveniencia, con el riesgo que tiene la población de salir afectada por personajes que no tienen vocación de servicio y capacidad de dar resultados.

A lo largo del tiempo, el PRI ha tenido en sus filas tanto buenos como malos cuadros, éstos últimos, que representan la mala y rancia política, la del chantaje y desvergüenza, ya no se encuentran en nuestras filas, la historia misma se ocupará de poner a cada uno donde le corresponde.

No obstante, el PRI siempre ha sabido encaminar su destino, el que hoy nos compete permite que la sociedad se acuerde de aquellas obras que fueron realizadas por nuestros gobiernos y las acciones implementadas que realmente ayudaban a quienes más lo necesitaban.

Sin duda, en el PRI no somos perfectos pero sabemos dar resultados. Los poblanos han probado todas las opciones políticas y extrañan la experiencia de los priistas.

El pasado fin de semana llevamos a cabo una Jornada Nacional de Afiliación en la que se sumaron más de tres mil poblanos que consideran que el PRI es la opción política necesaria para cambiar el rumbo de nuestro estado.

Cumpliendo la encomienda del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI que dirige el diputado federal Alejandro Moreno Cárdenas, nos dimos a la tarea de reforzar nuestra cercanía con la ciudadanía, quien está segura de que un México mejor es posible y no está de acuerdo con las decisiones tomadas desde el poder porque han afectado gravemente su salud y economía.

El partido es una institución que se encuentra en constante cambio, ya que desde su fundación ha tomado en cuenta a toda la sociedad y su militancia, la única que tiene el poder de revindicar a las nuevas generaciones que nada tuvimos que ver con el viejo PRI.