/ miércoles 30 de agosto de 2023

Fiscalía de Puebla es lenta en procesos de personas desaparecidas; parejas de Saraí Ávila y Ariana Pérez se niegan a declarar

En el caso de Saraí, su pareja ha sido citado en múltiples ocasiones y no se ha presentado, pero las autoridades tampoco han procedido a detenerlo

Saraí Ávila Arellano y Ariana Pérez Corona, son dos mujeres que llevan seis y tres años desaparecidas, respectivamente; en el primer caso el sospechoso está identificado, pero no detenido y en el segundo, el presunto responsable está encarcelado, pero sin sentencia condenatoria. En ambos hechos las madres de las mujeres no localizadas agradecen estar vivas para poder seguir buscando a sus hijas, pues no pierden la esperanza de poder hallarlas vivas y estrecharlas entre sus brazos.

Tanto Dolores Victoria como Guadalupe Arellano sufren la ausencia de sus hijas, la vida de ambas, según lo manifestado en entrevista para El Sol de Puebla, se convirtieron en una “desolación eterna”.

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Guadalupe recordó la desaparición de “su niña Saris “, como ella le decía de cariño.

La joven de entonces 26 años de edad, desapareció el 2 de agosto de 2017; la última vez que a Saraí Ávila Arellano se le vio con vida viajaban con su esposo y su hijo, a bordo de una camioneta, del fraccionamiento Azul Residencial en la ciudad de Puebla al municipio de Tehuacán, de donde es originario su cónyuge.

Tras una discusión, el varón bajó de la camioneta a su esposa; según él, lo anterior fue a petición de Saraí. Luego de abandonar a la joven a su suerte, el hombre continuó con su camino. Desde entonces, se desconoce el paradero de la mujer, madre de un pequeño que hoy ya cuenta con ocho años de edad.

La madre de “Saris”, acusa que los avances en el caso por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), lamentablemente se trata de acciones viejas, que ya hicieron con anterioridad y actualmente no hay nada nuevo.

“Ellos dicen que siguen investigando y que continúan con la búsqueda, que necesitan más tiempo y que esto es lento, pero desafortunadamente esas palabras ‘tiempo’ y ‘lento’, no caben en este tipo de casos, porque estoy segura que si se tratara de alguno de sus familiares, harían rápida la búsqueda y utilizarían todas los medios a su alcance. Se tardan tanto en hacer papeleo, desde que uno llega a levantar la denuncia, con los datos que uno proporciona se debería emprender la búsqueda; ya son seis años y todo sigue igual”, expresó con dolor la entrevistada.

Guadalupe añadió que ella junto con familiares, amigos y miembros de algunos colectivos anduvieron por algunas calles incluso de Tehuacán. Ahí colocaron lonas y hojas con la ficha de búsqueda de Saraí, pero al otro día, alguien se encargó de quitarlas y cortarlas.

Aunque desde el inicio del caso la familia de “Saris” señaló como sospechoso al esposo de la joven, este no ha sido presentado a declarar, pues no atiende ninguno de los citatorios girados por las autoridades judiciales.

“Yo no estoy culpando a nadie, solo quiero que me ayuden a buscar y encontrar a mi hija, pues si hay uno o más culpables, es la justicia la que se encargará de él o de ellos. Al esposo de mi hija le mandan y mandan citatorios y no se presenta a declarar sobre los hechos, porque él solamente sabe qué pasó esa noche”, expresó la madre de la joven desaparecida.

La declarante también compartió que la no localización de Saraí no solo le ha afectado a ella sino también a su otra hija, quien incluso tiene que estar con sicólogo para enfrentar toda esta situación.

“Tenemos que vivir día a día para buscar y encontrar a mi ‘Saris’, pero la verdad es que esto ya no es vida, es un despertar sin ganas de levantarse, pero la fe en encontrarla nos da fuerzas para seguir adelante y sé que mi hija regresará sana y salva”, compartió Guadalupe, quien también ha visto afectado su estado de salud, pues incluso el año pasado sufrió una caída al interior de su vivienda, desde un tercer piso.

Aunque el brazo le quedó casi deshecho, en ese momento lo único en lo que pensó la entrevistada fue en sobrevivir para continuar con la búsqueda de su hija.

“Caí del tercer piso de mi casa, caí acostada de cabeza y estuve gravemente hospitalizada, en ese momento le pedí a Dios que me dejara vivir para seguir buscando a mi hija y encontrarla. Tengo el brazo izquierdo deshecho, se quebró, tengo un metal y estoy con fisioterapia. Todas estas situaciones se juntan, pero hay que ser fuerte, muy difícil todo”, contó Guadalupe.

La madre de la joven desaparecida solo pide que la búsqueda de su hija avance y que el personal encargado de atender este tipo de casos sea humano, sensible y comprometido con su trabajo porque no saben tratar a madres o familias desesperadas que buscan a su ser querido.

elopez@elsoldepuebla.com.mx

TRES AÑOS SIN ARIANA

Ariana Pérez Corona desapareció el 22 de diciembre de 2019. La última vez que sus familiares tuvieron comunicación con ella fue el 23 del mismo mes; para el 24 de diciembre, tanto su exesposo con el cual compartía la custodia de sus dos hijas menores de edad, como sus padres y hermanos, la esperaban para la cena de Navidad, pero jamás llegó por lo que empezaron a buscarla.

Cuando acudieron a su domicilio encontraron que el lugar estaba desacomodado, con varios objetos tirados, los cajones botados, además de que faltaba una pantalla plana.

Para el día 27 de diciembre, la familia de la joven madre recibió audios y mensajes de texto de Ariana en los que dijo cosas “incoherentes”, como indicar que estaba embarazada cuando no era así, ignorando el porqué de los mensajes.

Las amigas de la mujer de 36 años de edad, dieron cuenta de cómo Ariana, supuestamente, era violentada por Ángel de Jesús N, un sujeto con el que sostenía una relación sentimental y el cual fue asegurado el 3 de febrero de 2020, en la calle Unidad Política de la colonia Tenechaco en el municipio de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz.

Desde entonces, el sujeto se ha negado a revelar el paradero de la madre de familia, por la que incluso consanguíneos y amigos marcharon por las calles de Puebla.

En este caso, Dolores Victoria , madre de la mujer desaparecida, compartió que el proceso judicial en contra de Ángel de Jesús está detenido, pues la audiencia intermedia que ya estaba programada meses antes, fue reprogramada para el próximo 13 de septiembre.

Dos años sin Ariana Corona y sus hijas aún la esperan. Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

La declarante confesó que espera que sea en dicha etapa del proceso jurídico en la que se revelen datos sobre el posible paradero de su hija, ya que el detenido sigue negándose a dar información mientras, la Fiscalía de Puebla ya no sigue buscando.

Ella tiene la esperanza y la fe de que su hija sigue con vida en algún lado, por lo que considera que incluso las búsquedas de la Comisión Estatal de Búsquedas de Personas Desaparecidas del Estado de Puebla deben realizarse en otros sitios y no solo en barrancas, terrenos baldíos o fosas, suponiendo que las víctimas están muertas, pues seguramente habrá quienes sigan con vida.

“Mis nietas de 16 y 13 años de edad siguen esperando la llegada de su madre, ellas no han tenido apoyo sicológico porque el padre de las niñas nunca quiso que tomaran esa ayuda sicológica, ahorita solo la adolescente es la que está conmigo. Yo no pierdo ni las esperanzas ni la fe de encontrarla, pero ya busqué y busqué y nada, no puedo, y a mi esposo le dio un derrame cerebral y tengo que cuidarlo de tal forma que no puedo llevar una búsqueda más intensa “, narró Dolores.

Por último, la madre de Ariana exigió que las autoridades correspondientes hagan su trabajo y realmente lleven a cabo una búsqueda que lleve al paradero de Ariana.

Saraí Ávila Arellano y Ariana Pérez Corona, son dos mujeres que llevan seis y tres años desaparecidas, respectivamente; en el primer caso el sospechoso está identificado, pero no detenido y en el segundo, el presunto responsable está encarcelado, pero sin sentencia condenatoria. En ambos hechos las madres de las mujeres no localizadas agradecen estar vivas para poder seguir buscando a sus hijas, pues no pierden la esperanza de poder hallarlas vivas y estrecharlas entre sus brazos.

Tanto Dolores Victoria como Guadalupe Arellano sufren la ausencia de sus hijas, la vida de ambas, según lo manifestado en entrevista para El Sol de Puebla, se convirtieron en una “desolación eterna”.

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Guadalupe recordó la desaparición de “su niña Saris “, como ella le decía de cariño.

La joven de entonces 26 años de edad, desapareció el 2 de agosto de 2017; la última vez que a Saraí Ávila Arellano se le vio con vida viajaban con su esposo y su hijo, a bordo de una camioneta, del fraccionamiento Azul Residencial en la ciudad de Puebla al municipio de Tehuacán, de donde es originario su cónyuge.

Tras una discusión, el varón bajó de la camioneta a su esposa; según él, lo anterior fue a petición de Saraí. Luego de abandonar a la joven a su suerte, el hombre continuó con su camino. Desde entonces, se desconoce el paradero de la mujer, madre de un pequeño que hoy ya cuenta con ocho años de edad.

La madre de “Saris”, acusa que los avances en el caso por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), lamentablemente se trata de acciones viejas, que ya hicieron con anterioridad y actualmente no hay nada nuevo.

“Ellos dicen que siguen investigando y que continúan con la búsqueda, que necesitan más tiempo y que esto es lento, pero desafortunadamente esas palabras ‘tiempo’ y ‘lento’, no caben en este tipo de casos, porque estoy segura que si se tratara de alguno de sus familiares, harían rápida la búsqueda y utilizarían todas los medios a su alcance. Se tardan tanto en hacer papeleo, desde que uno llega a levantar la denuncia, con los datos que uno proporciona se debería emprender la búsqueda; ya son seis años y todo sigue igual”, expresó con dolor la entrevistada.

Guadalupe añadió que ella junto con familiares, amigos y miembros de algunos colectivos anduvieron por algunas calles incluso de Tehuacán. Ahí colocaron lonas y hojas con la ficha de búsqueda de Saraí, pero al otro día, alguien se encargó de quitarlas y cortarlas.

Aunque desde el inicio del caso la familia de “Saris” señaló como sospechoso al esposo de la joven, este no ha sido presentado a declarar, pues no atiende ninguno de los citatorios girados por las autoridades judiciales.

“Yo no estoy culpando a nadie, solo quiero que me ayuden a buscar y encontrar a mi hija, pues si hay uno o más culpables, es la justicia la que se encargará de él o de ellos. Al esposo de mi hija le mandan y mandan citatorios y no se presenta a declarar sobre los hechos, porque él solamente sabe qué pasó esa noche”, expresó la madre de la joven desaparecida.

La declarante también compartió que la no localización de Saraí no solo le ha afectado a ella sino también a su otra hija, quien incluso tiene que estar con sicólogo para enfrentar toda esta situación.

“Tenemos que vivir día a día para buscar y encontrar a mi ‘Saris’, pero la verdad es que esto ya no es vida, es un despertar sin ganas de levantarse, pero la fe en encontrarla nos da fuerzas para seguir adelante y sé que mi hija regresará sana y salva”, compartió Guadalupe, quien también ha visto afectado su estado de salud, pues incluso el año pasado sufrió una caída al interior de su vivienda, desde un tercer piso.

Aunque el brazo le quedó casi deshecho, en ese momento lo único en lo que pensó la entrevistada fue en sobrevivir para continuar con la búsqueda de su hija.

“Caí del tercer piso de mi casa, caí acostada de cabeza y estuve gravemente hospitalizada, en ese momento le pedí a Dios que me dejara vivir para seguir buscando a mi hija y encontrarla. Tengo el brazo izquierdo deshecho, se quebró, tengo un metal y estoy con fisioterapia. Todas estas situaciones se juntan, pero hay que ser fuerte, muy difícil todo”, contó Guadalupe.

La madre de la joven desaparecida solo pide que la búsqueda de su hija avance y que el personal encargado de atender este tipo de casos sea humano, sensible y comprometido con su trabajo porque no saben tratar a madres o familias desesperadas que buscan a su ser querido.

elopez@elsoldepuebla.com.mx

TRES AÑOS SIN ARIANA

Ariana Pérez Corona desapareció el 22 de diciembre de 2019. La última vez que sus familiares tuvieron comunicación con ella fue el 23 del mismo mes; para el 24 de diciembre, tanto su exesposo con el cual compartía la custodia de sus dos hijas menores de edad, como sus padres y hermanos, la esperaban para la cena de Navidad, pero jamás llegó por lo que empezaron a buscarla.

Cuando acudieron a su domicilio encontraron que el lugar estaba desacomodado, con varios objetos tirados, los cajones botados, además de que faltaba una pantalla plana.

Para el día 27 de diciembre, la familia de la joven madre recibió audios y mensajes de texto de Ariana en los que dijo cosas “incoherentes”, como indicar que estaba embarazada cuando no era así, ignorando el porqué de los mensajes.

Las amigas de la mujer de 36 años de edad, dieron cuenta de cómo Ariana, supuestamente, era violentada por Ángel de Jesús N, un sujeto con el que sostenía una relación sentimental y el cual fue asegurado el 3 de febrero de 2020, en la calle Unidad Política de la colonia Tenechaco en el municipio de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz.

Desde entonces, el sujeto se ha negado a revelar el paradero de la madre de familia, por la que incluso consanguíneos y amigos marcharon por las calles de Puebla.

En este caso, Dolores Victoria , madre de la mujer desaparecida, compartió que el proceso judicial en contra de Ángel de Jesús está detenido, pues la audiencia intermedia que ya estaba programada meses antes, fue reprogramada para el próximo 13 de septiembre.

Dos años sin Ariana Corona y sus hijas aún la esperan. Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

La declarante confesó que espera que sea en dicha etapa del proceso jurídico en la que se revelen datos sobre el posible paradero de su hija, ya que el detenido sigue negándose a dar información mientras, la Fiscalía de Puebla ya no sigue buscando.

Ella tiene la esperanza y la fe de que su hija sigue con vida en algún lado, por lo que considera que incluso las búsquedas de la Comisión Estatal de Búsquedas de Personas Desaparecidas del Estado de Puebla deben realizarse en otros sitios y no solo en barrancas, terrenos baldíos o fosas, suponiendo que las víctimas están muertas, pues seguramente habrá quienes sigan con vida.

“Mis nietas de 16 y 13 años de edad siguen esperando la llegada de su madre, ellas no han tenido apoyo sicológico porque el padre de las niñas nunca quiso que tomaran esa ayuda sicológica, ahorita solo la adolescente es la que está conmigo. Yo no pierdo ni las esperanzas ni la fe de encontrarla, pero ya busqué y busqué y nada, no puedo, y a mi esposo le dio un derrame cerebral y tengo que cuidarlo de tal forma que no puedo llevar una búsqueda más intensa “, narró Dolores.

Por último, la madre de Ariana exigió que las autoridades correspondientes hagan su trabajo y realmente lleven a cabo una búsqueda que lleve al paradero de Ariana.

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