/ martes 26 de septiembre de 2023

De traiciones anunciadas para las elecciones de 2024

Sin convicción, ni mucho menos ideología política, a escasos nueve meses de las elecciones de 2024 aparecen en escena personajes marcados por su paso en las filas del priismo y el morenovallismo, pero ahora sumados a las corrientes del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y del Partido del Trabajo (PT), en busca de colarse en algún nuevo cargo público por efecto del arrastre de la llamada cuatroté.

Al cierre de septiembre de 2023, en la antesala de la definición de la candidatura en Morena para la gubernatura de Puebla, políticos que por años militaron en el PRI e hicieron de ahí su carrera y su riqueza, están ya colocados en la primera fila para encumbrar al próximo candidato de la autollamada Cuarta Transformación. Alguno de los personajes, nos cuentan, opera a través de sus hijos colocándolos con Nacho Mier y con Alejandro Armenta, uno en cada bando, para no quedar desprotegido.

Su actuación no es la única y alerta de una traición en las filas del Frente Amplio por México, como la registrada en 2011 cuando el marinismo terminó siendo erradicado por el propio marinismo, entregando el poder por primera vez al Partido Acción Nacional de Rafael Moreno Valle, o como la ocurrida en 2018, cuando la mapachería y el robo descarado de urnas terminó en una elección violenta que sólo pudo dar el triunfo a Martha Erika Alonso ante tribunales, pero manchada de reclamos de fraude.

Los aspirantes punteros del partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, son también expriistas, como el senador Alejandro Armenta y su primo el diputado Ignacio Mier, sin embargo, detrás de ellos también va parte de la estructura con la que trabajaron en el Revolucionario Institucional, hoy resquebrajado, apaleado y, aun así, intentando dar su último coletazo.

En Acción Nacional tampoco se escapan, entre los personajes que más han llamado la atención se encuentra de la mano del Partido Verde, aliado de Morena, Antonio Gali López, hijo del exgobernador Antonio Gali Fayad. ¡Cierto! Aunque la militancia no es hereditaria, el tufo dejado por el morenovallismo sí lo es.

En el interior del estado las sorpresas no se están haciendo esperar, la panista Corona Salazar, exdiputada morenovallista, así como María del Carmen Saavedra, exdiputada local que llegó en su último periodo por el PAN, también llegan a la 4T de la mano de Nacho Mier.

La reconfiguración política evidencia los verdaderos intereses de quienes incluso se encuentran en algún cargo por elección popular, pero que ahora organizan eventos, acarrean simpatizantes o simplemente aparecen en eventos públicos para respaldar a “corcholatas” morenistas, entre ellos, Evelio Navarro de Zacapoaxtla, Raúl Marín de Huaquechula y Gerson Calixto de Cuetzalan, todos ellos, que si bien son políticos “de medio pelo”, pudieron haber alcanzado una diputación local a través de su partido, pero de antemano han decidido soltarlo.

Los movimientos que se han dejado ver tras bambalinas, advierten un cochinero para la elección de 2024, marcado por traiciones, violaciones a la ley y el triunfo de los mismos de siempre; ahora, arropados con una nueva marca política...

Twitter @mecinas


Sin convicción, ni mucho menos ideología política, a escasos nueve meses de las elecciones de 2024 aparecen en escena personajes marcados por su paso en las filas del priismo y el morenovallismo, pero ahora sumados a las corrientes del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y del Partido del Trabajo (PT), en busca de colarse en algún nuevo cargo público por efecto del arrastre de la llamada cuatroté.

Al cierre de septiembre de 2023, en la antesala de la definición de la candidatura en Morena para la gubernatura de Puebla, políticos que por años militaron en el PRI e hicieron de ahí su carrera y su riqueza, están ya colocados en la primera fila para encumbrar al próximo candidato de la autollamada Cuarta Transformación. Alguno de los personajes, nos cuentan, opera a través de sus hijos colocándolos con Nacho Mier y con Alejandro Armenta, uno en cada bando, para no quedar desprotegido.

Su actuación no es la única y alerta de una traición en las filas del Frente Amplio por México, como la registrada en 2011 cuando el marinismo terminó siendo erradicado por el propio marinismo, entregando el poder por primera vez al Partido Acción Nacional de Rafael Moreno Valle, o como la ocurrida en 2018, cuando la mapachería y el robo descarado de urnas terminó en una elección violenta que sólo pudo dar el triunfo a Martha Erika Alonso ante tribunales, pero manchada de reclamos de fraude.

Los aspirantes punteros del partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, son también expriistas, como el senador Alejandro Armenta y su primo el diputado Ignacio Mier, sin embargo, detrás de ellos también va parte de la estructura con la que trabajaron en el Revolucionario Institucional, hoy resquebrajado, apaleado y, aun así, intentando dar su último coletazo.

En Acción Nacional tampoco se escapan, entre los personajes que más han llamado la atención se encuentra de la mano del Partido Verde, aliado de Morena, Antonio Gali López, hijo del exgobernador Antonio Gali Fayad. ¡Cierto! Aunque la militancia no es hereditaria, el tufo dejado por el morenovallismo sí lo es.

En el interior del estado las sorpresas no se están haciendo esperar, la panista Corona Salazar, exdiputada morenovallista, así como María del Carmen Saavedra, exdiputada local que llegó en su último periodo por el PAN, también llegan a la 4T de la mano de Nacho Mier.

La reconfiguración política evidencia los verdaderos intereses de quienes incluso se encuentran en algún cargo por elección popular, pero que ahora organizan eventos, acarrean simpatizantes o simplemente aparecen en eventos públicos para respaldar a “corcholatas” morenistas, entre ellos, Evelio Navarro de Zacapoaxtla, Raúl Marín de Huaquechula y Gerson Calixto de Cuetzalan, todos ellos, que si bien son políticos “de medio pelo”, pudieron haber alcanzado una diputación local a través de su partido, pero de antemano han decidido soltarlo.

Los movimientos que se han dejado ver tras bambalinas, advierten un cochinero para la elección de 2024, marcado por traiciones, violaciones a la ley y el triunfo de los mismos de siempre; ahora, arropados con una nueva marca política...

Twitter @mecinas